ALICANTE. La asociación de vecinos y comerciantes del Casco Antiguo de Alicante 'Laderas del Benacantil' vuelve a alertar de la persistencia de los problemas de ruido asociados a la actividad de los locales de ocio y hostelería, cuatro meses después de la implantación de los límites a su funcionamiento implantados tras la declaración de Zona Acústica Saturada (ZAS) en el entorno de la Plaza Quijano.
El colectivo asegura que las medidas incorporadas en esa figura, entre las que se incluye la reducción de horarios "para que los vecinos pudiéramos descansar tras muchísimos años de insomnio, ansiedad, gente que se ha ido a vivir a otros lugares, asi como turistas que nos han visitado que reflejaban su malestar en las reseñas por su imposibilidad de dormir... pensábamos que íbamos, por fin, a avanzar en la resolución del problema".
En esta línea, apuntan que los juzgados "avalaron que la medida era adecuada y necesaria, no teniendo en cuenta la solicitud de medidas cautelares del ocio nocturno...y nos encontramos que siguen abriendo como siempre", sostienen. "La policía, tal como refleja la ZAS, debería pasar diariamente a comprobarlo y abrir los expedientes correspondientes y no lo hace pese a nuestras demandas y denuncias", lamentan.
"Las cifras de multas que dan no son ni el 25% del total de días abiertos", añaden. Y recalcan que "pudiendo cerrar un local in situ tal como aparece en la normativa no lo ha hecho una sola vez y no sabemos por qué". Al tiempo, recalcan que ningún local se ha adaptado a "la normativa de contaminación acústica aprobada hace 13 meses, donde se daba 6 meses para que los locales pudiesen hacerlo". Una situación que se habría generado porque "Urbanismo no ha ido a comprobarlo, como hemos denunciado al Síndic de Greuges, con pubs que cambian de puerta para eludir la ZAS o siendo pubs sirviendo comidas sin cambiar de licencia... todo denunciado sistemáticamente, esperando con la misma paciencia y esperanza que todos estos años una respuesta efectiva de la administración".
"Si no cumplían la anterior normativa, ni la actual, ni la ZAS, entonces... ¿aquí vale todo?", se cuestionan. "El Ayuntamiento de Alicante, con la ZAS, y eso si con voluntad, podría solucionar el problema...¿porqué no se hace entonces? Como siempre agradecemos la voluntad y esfuerzo de la Concejalia de Medio Ambiente por todo, pero si el resto de las concejalías no dan soporte, lo que hacemos es quedar en evidencia y aumentar la frustración de los residentes", concluyen.
El PSOE reclama medidas efectivas
El grupo municipal del PSOE, por su parte, ha respaldado las denuncias realizadas por los vecinos del Casco Antiguo y ha denunciado que la situación "es especialmente grave porque el propio Ayuntamiento dispone de una red municipal de sonómetros que lleva semanas detectando niveles de ruido por encima de los límites legales sin que se haya adoptado ninguna medida efectiva".
Los socialistas apuntan también que el Casco Antiguo de Alicante está declarado Zona Acústicamente Saturada (ZAS) "una figura legal que se aplica precisamente cuando los niveles de ruido superan de forma reiterada los límites permitidos y obligan al Ayuntamiento a adoptar medidas extraordinarias de control, limitación de actividades y vigilancia". "Si en una zona declarada oficialmente saturada de ruido el propio Ayuntamiento está registrando incumplimientos continuos a través de sus sonómetros y aun así no actúa, estamos ante una negligencia de la política municipal de control acústico que vulnera el derecho al descanso de los vecinos", ha señalado el concejal Raúl Ruiz.
El PSOE añade que, según los datos publicados en la red municipal de monitorización acústica, accesible públicamente a través del sistema Kenoise, "varios sensores instalados en el entorno del Casco Antiguo registran niveles nocturnos muy por encima de los límites que establece la Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Acústica". "El Ayuntamiento tiene sensores que miden el ruido en tiempo real y confirman que la ordenanza se está incumpliendo noche tras noche, pero no actúa. Es como tener un radar que detecta exceso de velocidad y decidir no multar nunca", ha añadido. "Los vecinos no están pidiendo nada extraordinario, sólo piden que se cumpla la normativa municipal y que el Ayuntamiento haga cumplir los límites de ruido que él mismo ha aprobado", ha añadido.
De igual modo, los socialistas remarcan que la normativa municipal "fija límites de ruido estrictos durante el periodo nocturno para garantizar el descanso de los vecinos, y ha advertido de que la pasividad del equipo de gobierno del Partido Popular convierte la ordenanza en papel mojado". "Este problema no es únicamente de convivencia, sino que afecta también a la salud pública, ya que la exposición prolongada al ruido nocturno está vinculada a trastornos del sueño, estrés y problemas cardiovasculares, tal y como advierten organismos como la Organización Mundial de la Salud", inciden.
Por todo ello, el PSOE exige al equipo de gobierno de Luis Barcala que "actúe de manera inmediata y adopte medidas efectivas para garantizar el cumplimiento de la ordenanza acústica, como reforzar la vigilancia y las inspecciones nocturnas en las zonas con mayor saturación acústica, utilizar los datos de la red municipal de sonómetros para activar expedientes sancionadores cuando se detecten incumplimientos reiterados o establecer planes específicos de control del ruido en el Casco Antiguo". "Si el Ayuntamiento invierte dinero público en instalar sensores de ruido pero luego ignora los datos que generan, estamos ante un ejercicio de pura propaganda tecnológica", ha concluido Ruiz.