Una cooperativa reactiva la opción del 'cohousing' en Alicante: proyecto con 18 viviendas en Rabasa

Alicante

Retoma el proyecto Ágora Rabasa que logró el derecho de superficie de una parcela de la Generalitat en la calle Ponce de León en 2019 tras superar las dificultades a las que se enfrentó para la obtención de licencia por el vencimiento de los plazos establecidos para iniciar las obras.

  • Recreación virtual del complejo residencial de 'Ágora Rabasa'.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

ALICANTE. El proyecto Ágora Rabasa impulsado por Rabasa Cooperativa para el desarrollo de una promoción de viviendas bajo el modelo del cohousing colaborativo comienza a ver la luz en el sector de Rabasa de Alicante, como otra vía alternativa de promoción inmobiliaria en plena crisis sobre los problemas de acceso al mercado de la vivienda. La entidad acaba de reactivar el proceso de captación de socios para cerrar los trámites pendientes antes del inicio de obra de esa promoción (contratación de préstamo hipotecario y encargo de los trabajos con la constructora ya seleccionada), una vez solventado el trámite de la concesión de licencia. Se trata de un hito que se ha alcanzado siete años después de que resultase adjudicataria del derecho de superficie de la parcela pública, propiedad de la Generalitat, en la que se asentará el residencial.

La obtención de ese permiso había quedado bloqueada después de que la tramitación del proyecto se viese envuelta en distintas vicisitudes a partir de la crisis del coronavirus que propiciaron que venciese el plazo establecido para el inicio de las obras en el acuerdo de cesión del solar, aprobado en 2019. A partir de ahí, se registraron problemas con el aval para la obtención de financiación, al no poder suscribir hipoteca sobre el solar público ajeno a la cooperativa. De hecho, la concesión del permiso de obra solo ha sido posible ahora gracias a la mediación de la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (Evha), que acabará obteniendo una de las 18 viviendas de protección pública (VPP) contempladas como fórmula de compensación por la entrega del suelo, situado en la calle Ponce de León. 

La promoción comprende el desarrollo de una urbanización de viviendas adosadas que compartirán espacios comunitarios como un patio central, un salón comedor e incluso una pequeña biblioteca, según concreta la tesorera de la cooperativa, María Asunción Sánchez. En principio, el inicio de las obras debería producirse a principios de 2027 para finalizar en un plazo aproximado de dos años. Eso sí, siempre que se consiga completar los socios cooperativistas dispuestos a participar en el proyecto: 17 titulares y al menos otros 17 de reserva ante la hipótesis de que puedan producirse renuncias o traslados, después de que se produzca la entrega de los pisos, según Sánchez.

Las condiciones

¿Qué requisitos son necesarios para participar en el proyecto? Primero, cumplir los límites de renta (tener ingresos no superiores a 6,5 veces el IPREM en 14 pagas) establecidos en el decreto autonómico que regula las condiciones de acceso a una VPP, así como no disponer de otra vivienda en propiedad. Segundo, estar en disposición de hacer una aportación inicial de 50.000 euros como capital social de la cooperativa para sufragar los primeros gastos de contratación del crédito y de contratación de las obras.

Tercero, garantizar una aportación mensual de entre 600 y 1.000 euros en función del tamaño y número de habitaciones de la vivienda a la que se pretende optar, toda vez que se incluyen pisos de uno, dos y tres dormitorios con superficies que van desde los 50 hasta los 100 metros cuadrados, según el diseño trazado por Indi Arquitectura. Con ello, el cooperativista asume el derecho al disfrute de la vivienda, pero no su propiedad (no se pueden vender), toda vez que las viviendas permanecen en manos de la cooperativa para que queden disponibles para terceros interesados en el supuesto de que sus ocupantes originales decidan prescindir de ellas. En ese caso, recuperarán los 50.000 euros aportados de inicio, más las correspondientes actualizaciones del IPC, para dejar paso a los nuevos moradores, que también deberán cumplir los mismos requisitos de acceso.

Y la cuarta y última de las condiciones consistiría en compartir "los valores de comunidad" característicos del modelo de cohousing o viviendas colaborativas, destinadas a la convivencia intergeneracional y a la cooperación entre vecinos como fórmula para combatir la soledad no deseada de personas de la tercera edad, entre otros aspectos. "Esa es una de las condiciones más importantes: estar dispuesto a compartir esa convivencia", apunta Sánchez, quien también asegura que se pretende primar el arraigo social de los interesados en el entorno del barrio de Rabasa. La cooperativa ya cuenta con el respaldo de la sociedad gestora Per Viure Habitatge Col·lectiu y ha organizado un acto informativo para dar a conocer los pormenores del proyecto durante la tarde de este viernes, en el centro comunitario de Rabasa.

Recibe toda la actualidad
Alicante Plaza

Recibe toda la actualidad de Alicante Plaza en tu correo