ALICANTE. La reivindicación vecinal no cesa respecto al servicio de limpieza viaría y recogida de la basura. Unas 120 personas se han concentrado este miércoles en la Plaza del Ayuntamiento, en respuesta a la convocatoria formulada por la Coordinadora Alicante Limpia (CAL), con el propósito de "exigir una solución inmediata a la suciedad estructural que padece esta ciudad, pese a las tres modificaciones de contrato que llevamos hasta ahora y que suman 18 millones de euros más", según concretaban portavoces del colectivo, a través de su convocatoria.
En este sentido, sus representantes han denunciado que el plan de choque puesto en marcha por el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), con la implantación del servicio de limpieza viaria durante los fines de semana en todos los barrios tras la contratación de cerca de un centenar de barrenderos adicionales específicos para cubrir esa prestación no habría sido suficiente para que se produzca una mejoría.
"El tan anunciado plan de choque de limpieza -que no es sino la tercera modificación del contrato de limpieza y que nos costará otros 5 millones de euros más-, no está funcionando pese a la cansina propaganda del gobierno de Barcala… y era de esperar. ¿Más barrenderos? ¿Más turnos? De nada servirá mientras no se vaya al foco del problema", argumentaba la convocatoria. En esta línea, se señalaba que debía apostarse por un aumento de la prevención para evitar conductas incívicas y la aplicación del principio de "quien contamina paga". "La prevención solo se conseguirá con presencia de policía de barrio para aplicar la Ordenanza de Limpieza; más inspectores del Ayuntamiento y de Netial", recalcaba el colectivo.
Al tiempo, la CAL consideraba que "la fiscalidad" sería "una buena razón para reducir residuos" aunque "solo funciona con una ordenanza fiscal reguladora de la tasa de basura justa y legal, que no corresponde con la que tenemos", han sostenido. "La permisividad con quienes infringen las mínimas normas de convivencia y la falta de control sobre la contrata la paga la ciudadanía alicantina, pues cada vez que se incrementa el precio del contrato, la tasa de basura, por ley, tiene que aumentar o estaremos en fraude de ley", señalaba la convocatoria.
La nueva protesta ha seguido el guion de otros actos similares previos, de forma que se ha vuelto a organizar una performance "representativa del día a día de la segunda ciudad más sucia de España", en la que los participantes han llevado "bolsas de basura llenas únicamente de envases de plástico" que han depositado en el centro de la plaza durante la lectura del manifiesto.