ALICANTE. El Puerto de Alicante y la empresa concesionaria de la terminal de mercancías situada en Poniente, Terminales Marítimas del Sureste (TMS), se conjuran para permitir que parte de ese espacio pueda actuar como banco de pruebas de un proyecto relacionado con la operativa de grúas de carga en Emiratos Árabes Unidos. Así se concretó este jueves en la reunión del consejo de administración de la Autoridad Portuaria, en la que se autorizó a TMS para que cediese parte de la explanada del muelle 19 a la empresa Liebherr Container Cranes Limited con el fin de que pudiese recibir, almacenar y montar las piezas de grúas RTG, dedicadas a la carga y descarga de mercancías de gran tamaño. Y no solo eso: tras su montaje, se procederá a la realización de pruebas de funcionamiento como test definitivo antes de que puedan emplearse para el desarrollo de un proyecto en el puerto de Khor Fakkan.
En concreto, el acuerdo procura que TMS pueda transferir a Liebherr el uso de dos áreas situadas dentro del ámbito de su concesión. Se trata de parte de la zona pavimentada del muelle 19, así como de la zona contigua sin pavimentar, que suman una superficie global de 31.300 metros cuadrados. Es decir, una décima parte de la superficie en tierra de la que dispone TMS en régimen de concesión, con la posibilidad de explotarla hasta el año 2047.
La entrega de ese espacio a Liebherr (una sociedad con base en Irlanda, especializada en la fabricación, adaptación y reparación de grúas y equipos de elevación) permitirá que pueda recibir los componentes de esas grúas RTG (grúas pórtico provistas de neumáticos), almacenarlos, ensamblarlos, posicionar las grúas sobre ese muelle y proceder a su puesta en servicio en fase de pruebas de funcionamiento. Después, se procederá a su desmontaje y retirada para su traslado posterior hasta la costa de Emiratos Árabes.
Por 20 semanas
Esa cesión para la ocupación de superficie del muelle 19 se autoriza, en principio, por un plazo de 20 semanas, aunque se contempla la posibilidad de que el derecho de uso pueda prolongarse en otras ocho semanas más de forma tácita, siempre que se comunique con una antelación mínima, según fuentes consultadas. De este modo, Liebherr tendrá un tiempo limitado para llevar a cabo el ensayo de funcionamiento de esas grúas, que disponen de capacidad para mover cargas de entre 35 y 70 toneladas y que permiten apilar contenedores a varias alturas.
La concesión a TMS de ese permiso de cesión queda condicionado, eso sí, al cumplimiento de determinados requisitos, como la necesidad de que se restituyan los terrenos a su estado original una vez finalizado el ensayo. Y que, además, se adopten las medidas de prevención preceptivas para evitar cualquier tipo de contaminación del suelo o de impacto sobre el medio marino que pudiesen producirse como consecuencia de posibles vertidos o derrames.
Así, se establece que deberán disponerse sistemas de contención adecuados y de medios suficientes de actuación inmediata frente a fugas o derrames, se determina que la compañía deberá hacerse cargo de la gestión de residuos que pueda generar en el desarrollo de esas pruebas; y se requiere de la suscripción de un seguro de responsabilidad con una cobertura mínima de 10 millones, según fuentes consultadas. Por último, también se apunta que deberán adoptarse medidas preventivas para evitar o reducir ruidos.