ALICANTE. La plataforma ciudadana Unir Alacant reivindica un plan de revisión y adaptación de los alcorques de la ciudad para cumplir la Ordenanza municipal de Parques y Jardines con el fin de que se mejore su estado y se introduzcan unas pautas generales para su disposición. Lo hace tras constituir un "grupo de trabajo sobre arbolado, parques, jardines y paisaje" que pretende defender las zonas verdes urbanas, según concretan sus portavoces, a través de un comunicado. Entre sus objetivos, el grupo llevará a cabo acciones directas y de sensibilización ciudadana al tiempo que exige al Ayuntamiento de Alicante "el cumplimiento de las ordenanzas municipales y la legislación vigente", una labor que realizará mediante alianzas y la colaboración con otras asociaciones ciudadanas.
"Ante las cada vez más frecuentes incidencias de colapso de árboles, enfermedades y daños por el viento, este grupo ha iniciado un control del cuidado (o falta de él) del arbolado municipal. Como primera actividad se ha realizado un seguimiento de uno de los elementos básicos para la salud de los árboles: los alcorques, que es el suelo en el que están plantados, el espacio que tienen para su desarrollo", explica el comunicado. En esta línea, el colectivo añade que "tras realizar un sondeo por toda la ciudad, hemos comprobado que los alcorques muy pocas veces tienen el tamaño marcado por la Ordenanza Municipal de Parques y Jardines, circunstancia que genera sufrimiento y daños en el desarrollo de los árboles y, en consecuencia, se encuentran débiles y frágiles ante cualquier inclemencia".
Así, apuntan que se ha solicitado "por registro al Ayuntamiento de Alicante que realice un Plan de revisión de los alcorques y su adaptación a las medidas marcadas en la propia Ordenanza". "La Ley urbanística valenciana TR-LOTUP establece una infraestructura primaria de parques públicos con una extensión mínima de 5 m2 por habitante en relación al total de la población prevista en el plan y un estándar global de zonas verdes y parques públicos mínimo de 10 m2 por habitante, una proporción que Alicante no cumple en su conjunto y mucho menos en cada barrio, donde la distribución de zonas verdes es muy dispar. Consideramos que, dada la orografía del término municipal, no se puede computar como infraestructura verde aquella que está alejada o es de difícil acceso a la población como parte del cumplimiento de las zonas verdes de los barrios", apunta la plataforma.
"La Organización Mundial de la Salud lleva su recomendación hasta 15 m2 por habitante, con al menos 9 m2 de áreas verdes de proximidad a no más de 300 m2. La Comisión Europea aumenta la recomendación a 20 m2. Alicante debe aspirar al menos a disponer de 15 m2 por habitante de parques y a cumplir como mínimo con una proporción de 9 m2 de zona verde de proximidad en todos y cada uno de los barrios ya consolidados. No solo se trata de una necesidad acuciante, debido a las altas temperaturas y escorrentías que sufrimos a consecuencia del cambio climático, también responde al deseo de construir una ciudad saludable con una mejor calidad de vida para todos sus habitantes, en la que se cumpla la regla 3-30-300, que significa que cualquier ciudadano o ciudadana pueda ver 3 árboles de porte alto desde su casa, lugar de trabajo o estudio, que exista un 30 % de cubierta verde en cada barrio y que la distancia máxima a la zona verde de alta calidad más cercana debe ser de 300 metros", prosigue el colectivo.
En este sentido, añade que "mientras tanto, hemos de cuidar los árboles ya existentes, que son seres vivos y no mobiliario urbano. El espacio de suelo en el que están, los alcorques que los rodean, son el primer paso. Le pedimos al Ayuntamiento de Alicante que empiece por adaptar los alcorques a las medidas establecidas en la Ordenanza municipal", concluye el comunicado.