ALICANTE. El concurso convocado por el Ayuntamiento de Alicante para concertar el servicio de mantenimiento del alumbrado público se ha vuelto a convertir en escenario de una disputada batalla empresarial a tenor del interés que ha acabado atrayendo. La licitación se decantará finalmente entre diez empresas especializadas que han presentado ofertas por asumir uno de los contratos más atractivos de los que dependen de la administración local en cuanto a su importe, por detrás de las contratas asociadas a servicios como la limpieza viaria, la gestión de residuos, el transporte público, la limpieza de edificios y el mantenimiento de zonas verdes. Se trata de una circunstancia que ya se registró cuando se licitó el servicio actual, en el año 2022, toda vez que entonces se presentaron hasta 13 ofertas distintas.
El concurso actual se convocó por un precio de 10,6 millones (10.657.145,85 euros, impuestos incluidos) por tres años de prestación, entre 2026 y 2029, con la posibilidad de optar a una prórroga por otros dos años más, hasta un total de cinco. De ahí que haya suscitado una puja poco habitual en otros procesos de contratación, con la participación de Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas; Imesapi; OHL Servicios Ingesan, Aceinsa Levante, Alterna Tecnologías; Elecnor Servicios y Proyectos; una UTE compuesta por SIM Rubatec y Escardó Serveis Técnics; Aeronaval de Construcciones e Instalaciones; Comsa Service Facility Managment y Urbia Intermediación Ingeniería y Servicios.
Así se pudo constatar, cuando menos, este miércoles, en la reunión semanal de la Mesa de Contratación, cuando se produjo la apertura de sobres de las ofertas presentadas en plazo. A partir de ahora, los técnicos municipales deberán evaluar la propuesta técnica de cada una de esas empresas y proceder a la apertura del sobre con sus correspondientes ofertas económicas para baremarlas y plantear una propuesta de clasificación y adjudicación.
Está por ver cuándo puede llegar a producirse esa propuesta, dada la complejidad que entraña el registro de hasta diez alternativas distintas. De ahí que todo parece augurar que el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), puede quedar abocado a prorrogar el servicio actual, dado que vence el próximo 16 de julio, y no existe garantías de que pueda concluirse el cierre del proceso de contratación para esa fecha.
La mayoría de los licitadores que concurren por el contrato actual ya concursaron en la licitación precedente. De hecho, es el caso de la actual concesionaria, Sociedad Ibérica de Construcciones Eléctricas (SICE), que acabó asumiendo el servicio con una oferta económica de 6.551.536,28 euros (con IVA), tras presentar una baja del 38,9%.
Puntos de luz e infraestructuras
Como informó este diario, la empresa que resulte adjudicataria deberá asumir el mantenimiento y conservación de todas las instalaciones eléctricas de titularidad municipal, de modo que no solo incluye el alumbrado público (los puntos de luz distribuidos en la calle), sino también las infraestructuras que procuran el suministro en todas las dependencias municipales, lo que incluye centros educativos y centros deportivos. Eso sí, el consumo energético queda al margen, ya que es objeto de otro proceso de licitación independiente.
De acuerdo con la memoria del contrato, la empresa que resulte adjudicataria será la encargada de revisar el correcto funcionamiento de todas esas instalaciones con la obligación de reparar averías y de reponer todo el material que resulte necesario, desde lámparas, centros de transformación, grupos electrógenos y mobiliario eléctrico. No es una cuestión menor si se tiene en cuenta que el sistema de alumbrado público de Alicante está formado por más de 39.500 puntos de luz.
Entre los criterios de valoración a la hora de decantar el concurso, se incluye la presentación de un plan de calidad y de eficiencia energética en el que se detallen medidas encaminadas a introducir la gestión eficiente de los servicios y la reducción del impacto ambiental, al margen del plan de mejora de la eficiencia energética ya implementado por el ayuntamiento, que se extiende a todos los barrios y los polígonos industriales para adaptar sus luminarias a la tecnología LED.