ALICANTE. Ocho meses por delante. Ese es el margen del que disponen las formaciones del eje progresista a las que se considera situadas a la izquierda del PSOE para sondear posibles alianzas preelectorales para concurrir juntos en las municipales de mayo de 2027. Ya se da por constituida una primera experiencia en el caso de Elche, a través del acuerdo programático dado a conocer este lunes entre representantes de Compromís y de Podemos. La pregunta es: ¿sería posible ese entendimiento en la ciudad de Alicante? Y esa generaría al menos otra más: de ser viable, ¿quién formaría parte de él?
Hasta ahora en ese espacio representado por Compromís, Esquerra Unida y Podem (al margen de Sumar) como formaciones que tienen o han tenido mayor vigor en la capital, solo se han producido contactos informales entre sus dirigentes. En todos ellos, se ha manifestado la voluntad de conversar para tratar de acercar posturas en cuanto a un hipotético proyecto programático en común. Esos contactos han sido hasta ahora más bien bidereccionales: bien entre Compromís y EU, o bien entre EU y Podem. Pero nada de una mesa a tres, a la que, después, pudiesen sumarse otras fuerzas como Esquerra Republicana del País Valencià, por ejemplo.
La voluntad de aproximación existe, según fuentes consultadas. Ahora bien, no se ha producido ninguna cita oficial. Y otra cosa es que, al margen de que se produzca un acercamiento, vaya a fraguar un posible pacto de integración en una única candidatura. Por el momento, las cuatro formaciones (Compromís, EU, Podem y, en su caso, Sumar) siguen pendientes, primero, de que se despejen procedimientos en el escenario autonómico. Compromís no tiene todavía unas directrices definidas sobre posibles acuerdos políticos. EU celebró el pasado fin de semana su último consejo nacional, como punto de arranque para poner en marcha la maquinaria electoral. Podemos se encuentra justo ahora inmersa en el proceso de primarias para elegir a su cabeza de lista a la Generalitat, provisionalmente, con María Teresa Pérez como única aspirante a la votación que está prevista entre los días 5 y 11 de octubre. Y en Sumar, de momento, todo son incógnitas.
Sin candidatos
Entre tanto, la única formación que sí ha hecho los deberes con antelación y ya cuenta con un cabeza de lista elegido formalmente, al margen de lo que pueda suceder respecto a la constitución de posibles alianzas, es EU. La coalición ha revalidado su confianza en Manolo Copé para que vuelva a optar a la Alcaldía de Alicante., en una lista que contaría con la coordinadora local de la formación, Lucía Ibáñez, como número 2, y al exconcejal Dani Simón, como número 3. En 2023, Copé fue cabeza de lista de la confluencia constituida con Podemos y ERPV. Es cierto que las relaciones con Podemos han pasado por altibajos a lo largo de este mandato, en el que Podem ha quedado en manos de una comisión gestora encabezada por Natalia Jerez, pero se mantiene la intención de intentar, al menos, que vuelva a repetirse esa integración. Por ahora, Podemos no ha afrontado un proceso de elección de un posible alcaldable propio.
De igual modo, en las filas de EU tampoco se descarta una posible aproximación con Sumar en aras de lograr el espacio político más amplio posible, aunque la plataforma liderada por Yolanda Díaz no ha llegado a consolidar una estructura local con una cabeza visible que se haya prodigado ante la escena pública, a la espera de que se dirima cuál puede ser el futuro de esa plataforma que sí tiene estructura autonómica bajo la coordinación del exconcejal alicantino Xavier López y Carmen Padilla.
Por último, en Compromís también está casi todo por hacer. Es cierto que Iniciativa sí expresó su apoyo a su actual portavoz, Rafa Mas, para lanzarlo como alcaldable en octubre de 2025. Y también lo es que sigue siendo la persona que cuenta con más opciones de liderar la lista de la coalición valencianista. Pero todo sigue abierto a la espera de que Més y de que Els Verds también se pronuncien sobre la continuidad de la propia marca Compromís.
En cualquier caso, solo existirá la posibilidad de negociar con otras formaciones después de que sus tres socios se pongan de acuerdo. Y, en todo caso, el escenario que se considera más plausible en el seno de la coalición es que se repita la situación que se registró en 2023: que Compromís concurra con papeleta propia. Máxime, después de que las encuestas que se manejan apunten la posibilidad de crecimiento hasta recuperar el tercer concejal que obtuvieron en las municipales de 2015. Eso no quita que, tras la consulta con las urnas, la coalición valencianista se mantenga abierta a posibles pactos postelectorales con otras fuerzas.
Entre el resto de partidos, tanto el Partido Popular (PP) como el PSOE ya cuentan con alcaldables definidos. El actual alcalde, Luis Barcala, optará a revalidar el cargo por los populares, mientras que Trini Amorós será la candidata socialista como candidata de consenso, según viene defendiendo la dirección del PSPV, sin celebración de primarias. En el caso de Vox, todo parece indicar que no habrá designación de cabeza de lista hasta principios de 2027, en una decisión que dependerá de la dirección nacional. A priori, parece probable que se apueste por la opción de Carmen Robledillo, que ya encabezó la lista en 2023.