ALICANTE.- Pudo acoger el centro de congresos. Se barajó un concurso de ideas para su resideño. Pero, en el futuro urbanismo de Alicante, Sangueta está llamada a convertirse en uno de los nuevos espacios de referencia de Alicante. El Plan General Estructural plantea transformar este enclave situado entre el Castillo de Santa Bárbara, la Serra Grossa y el litoral en un nuevo barrio con viviendas, zonas verdes, equipamientos y actividad económica vinculada principalmente a la salud, el bienestar y los cuidados.
La propuesta contempla alrededor de 200 nuevas viviendas y estudia conservar e integrar, si resulta viable, los bloques residenciales que ya existen. Pero la vivienda no será el único protagonista. El objetivo es que Sangueta se convierta en la pieza junto al mar de un nuevo eje especializado que conectará este ámbito con La Condomina a través de la avenida de Dénia.
Como ha venido defendiendo el Ayuntamiento de Alicante, se quiere favorecer la llegada de empresas y servicios relacionados con la salud, el bienestar, el deporte y la atención a las personas mayores. La idea es reunir en un mismo espacio actividad sanitaria, formación, investigación, servicios asistenciales y nuevas actividades económicas capaces de generar empleo cualificado, alrededor de la Avenida de Dénia.
El proyecto también prevé una amplia zona verde abierta hacia el mar, nuevas dotaciones y una reorganización de los accesos y las infraestructuras que rodean Sangueta. La intención es recuperar la relación del barrio con el litoral y mejorar la conexión peatonal y urbana con su entorno.
Sangueta formará parte así de un ámbito más amplio que incluye los nuevos desarrollos de Vistahermosa-Juncaret, Vista Alegre, Alameda y Pino y Ruaya. En ellos, el nuevo planeamiento prevé espacios para actividades relacionadas con la salud, el bienestar y los cuidados, además de nuevas dotaciones educativas que podrían ampliar la presencia de la Universidad Miguel Hernández.

La economía de los cuidados tendrá también un papel destacado. El planeamiento busca facilitar la implantación de residencias, centros de atención a la dependencia y otros servicios sociosanitarios, en un contexto de envejecimiento de la población y aumento de la demanda de estos servicios.
Una operación pendiente desde hace décadas
La transformación de Sangueta no parte de cero. El ámbito ya estaba incluido en el anterior planeamiento como la OI/6, una de las Operaciones Integradas previstas para coordinar grandes transformaciones urbanas e infraestructurales. Sin embargo, su desarrollo quedó pendiente y las condiciones del entorno han cambiado durante las décadas de vigencia del PGMO de 1987.
El nuevo planeamiento no recupera sin más aquella antigua operación, sino que revisa sus objetivos y los adapta al modelo de ciudad actual. De ahí surge la nueva ORE-2 Sangueta, que combina la regeneración del frente litoral con una nueva orientación urbana y económica.
Además, el Ayuntamiento de Alicante tiene pendiente cumplir una sentencia que le obliga a redactar y tramitar un Plan Especial de Sangueta. La previsión municipal es impulsar este instrumento de forma independiente y en paralelo al nuevo Plan General, aunque deberá coordinarse con el modelo que establezca el PGE.
El gran reto será conseguir que la transformación sea compatible con la especial sensibilidad paisajística de este enclave. La proximidad del castillo, la Serra Grossa y el mar obliga a cuidar especialmente las zonas verdes, las vistas, la movilidad y la integración de las nuevas construcciones.
El resultado que busca el nuevo planeamiento es convertir Sangueta en algo más que un nuevo espacio residencial: un barrio abierto al litoral y conectado con un nuevo polo de salud, bienestar y cuidados que pretende extenderse desde este punto hasta La Condomina. Al menos, así se expresa en el borrador del Plan General Estructural.