ALICANTE. El equipo de gobierno de Alicante, del Partido Popular (PP), continúa desgranando avances respecto al contenido del borrador del Plan General Estructural (PGE) ahora en fase de elaboración, y sujeto a un segundo proceso de participación pública para la presentación de aportaciones por parte de la ciudadanía. En esta ocasión, ese avance se refiere a la reserva de usos en los denominados espacios de interacción Puerto-ciudad, entre los que se incluye una batería de actuaciones y estrategias orientadas a la integración y mejora de esa franja de conexión entre el recinto portuario y el casco urbano, como nuevos usos vinculados al ocio, la cultura, el emprendimiento, la innovación, los espacios verdes, el comercio y oficinas orientadas a la economía azul. Para ello, el PGE establecerá que el Plan Especial del Puerto se adapte a las nuevas directrices estratégicas, especialmente en lo relativo a la integración Puerto-ciudad y a la evolución de los usos portuarios en el entorno urbano, según informan fuentes municipales, a través de un comunicado.
"La estrategia Puerto-ciudad se orienta en el Plan General Estructural hacia un modelo de integración, reconociendo el Puerto como un elemento esencial de la identidad de Alicante y como un motor de desarrollo económico y social", expone el concejal de Urbanismo, Toño Peral. "Un Puerto conectado, accesible y bien integrado permitirá consolidar un frente litoral de alta calidad urbana, acorde con la imagen de Alicante como ciudad mediterránea, innovadora y abierta al mar que se pretende", añade Peral.
El Ayuntamiento de Alicante no ostenta la titularidad del dominio público marítimo-terrestre ni del ámbito portuario, ambos bajo la competencia de la Administración General del Estado. Por ello, el PGE reconoce el ámbito portuario sin asumir su ordenación directa, si bien establece criterios y estrategias que orientan su desarrollo y aseguran una adecuada integración con la ciudad consolidada, según añaden las mismas fuentes.
En este sentido, la estrategia Puerto-Ciudad se plantea con una doble perspectiva: por un lado, mantener y reforzar la operatividad portuaria por su carácter estratégico y dinamizador, asegurando la eficiencia de las actividades comerciales, logísticas, turísticas y de servicios vinculadas al uso propio del Puerto. Por otro, consolidar los espacios Puerto-ciudad como ámbitos de transición en los que se mejore la integración, la permeabilidad, el acceso ciudadano y la implantación de usos compatibles que dinamicen la fachada marítima.
Usos compatibles, reordenación del tráfico y acceso ferroviario soterrado
Para ello, se establecerán criterios de compatibilidad de usos para minimizar los conflictos derivados de la actividad portuaria, incluyendo ruido, tráfico pesado y emisiones, y para ordenar la transición entre los usos portuarios, terciarios y urbanos. Asimismo, se garantizará que no se implanten usos sensibles en zonas expuestas, preservando la funcionalidad del Puerto y la calidad de vida en los ámbitos urbanos colindantes. Además, el frente portuario se incorpora como elemento estructurante de la infraestructura verde municipal, reforzando el corredor litoral y las relaciones visuales con hitos como el Castillo de Santa Bárbara.
Se aborda, asimismo, la reordenación del tráfico en el entorno portuario, en línea con la estrategia básica del PGE de reducción del tráfico rodado en el frente litoral. En este contexto, se promoverá la movilidad sostenible, fomentando el transporte peatonal, ciclista y público, al tiempo que se asegure una conexión eficiente con las redes estructurantes del municipio. La reconfiguración del acceso ferroviario al Puerto, reemplazando el trazado actual por un ferrocarril soterrado destinado al transporte de mercancías, constituye un elemento fundamental en la estrategia de integración Puerto–ciudad. El trazado actual atraviesa polígonos industriales y barrios de la ciudad, como San Gabriel, y su soterramiento permitirá liberar espacio para la implantación de nuevos barrios residenciales y la creación de un corredor verde que conecte la ciudad con el litoral.
Dado el carácter estatal del ámbito portuario, se establecerán mecanismos de coordinación entre administraciones implicadas, de manera que las determinaciones del PGE sirvan como marco estratégico para la revisión y actualización del Plan Especial del Puerto, asegurando la coherencia entre la planificación municipal y las competencias estatales. "Más allá de las estrategias planteadas, el PGE abre la puerta a una reflexión de mayor alcance sobre el futuro del entorno portuario, contemplando como línea de estudio la posible reserva de suelos en el ámbito interior, en el nuevo escenario que configura la Variante de Torrellano", añade el comunicado.
Esta oportunidad permitiría configurar un espacio capaz de acoger actividades logísticas y de apoyo en condiciones de alta eficiencia, evitando tensiones con los tejidos urbanos consolidados y reforzando la competitividad del sistema portuario. Su desarrollo deberá orientarse hacia la creación de un entorno dinámico y cualificado, donde la logística se complemente con iniciativas vinculadas a la innovación, la investigación aplicada y las nuevas economías emergentes. De este modo, se plantea la posibilidad de configurar un espacio que actúe como catalizador de sinergias entre actividad económica, conocimiento y ciudad, contribuyendo a reforzar el papel del puerto como motor de desarrollo.
Clúster de innovación
En los ámbitos colindantes con barrios residenciales consolidados, el PGE propone configurar un entorno de alto valor añadido que funcione como transición armónica entre la ciudad y el Puerto, integrando usos urbanos compatibles con la actividad portuaria. Los bordes del Puerto orientarán su estrategia a fomentar la actividad económica y la innovación.
En este contexto, el PGE propone la configuración de un clúster de innovación como eje clave para la dinamización económica, articulado a lo largo del corredor que conecta el aeropuerto con el Puerto e integrando ámbitos estratégicos como Aguamarga, Ciudad de la Luz y la Euipo, así como otros espacios con potencial de transformación hacia actividades de excelencia.
De manera complementaria, se prevé el desarrollo de comercio y restauración de escala local y metropolitana, así como espacios públicos y zonas verdes, paseos portuarios y áreas recreativas o deportivas ligeras. También se contemplan equipamientos turísticos compatibles y servicios vinculados a la terminal de cruceros. Estas actuaciones buscan reforzar la continuidad peatonal, dinamizar la actividad urbana y mejorar la accesibilidad al mar, garantizando siempre la seguridad y funcionalidad propias de un Sistema General Portuario.