ALCOY. La Confederación de la Industria Textil, Texfor, alerta de que "la escalada de precios en materias primas está añadiendo una nueva presión a una industria textil ya tensionada por los elevados costes energéticos". La confederación advierte de que "el encarecimiento del petróleo, derivado de la tensión geopolítica internacional", está provocando un efecto dominó sobre los costes de producción, logística y aprovisionamiento.
El impacto se traslada a materias primas, transporte, embalajes, productos químicos, colorantes y acabados, y afecta a diferentes eslabones de la cadena de valor. Esta situación incide directamente en la industria textil europea y española, que ya opera en un entorno marcado por la competencia internacional, los elevados costes energéticos, la presión regulatoria y la volatilidad de los mercados.
Los datos recogidos por Texfor entre empresas del sector reflejan incrementos relevantes en materias primas y productos básicos para la producción textil desde el inicio de la actual tensión geopolítica. Entre los aumentos detectados "figuran subidas del 25% en el monómero de poliéster, del 30% en poliamida, del 10% al 20% en la lana y del 10% al 100% en determinados productos químicos básicos utilizados en procesos de tintura y acabado". También se han observado incrementos del 100% en PLA, del 30% en hilos especiales con recubrimientos, del 23% en materiales biocerámicos y del 20% en hilos de carbono, según apuntan desde Texfor.
La presión sobre los costes no afecta únicamente a la hilatura. En el ámbito de la tejeduría, "algunas compañías señalan subidas de hasta el 50% en el poliéster convencional, mientras que el poliéster reciclado mantiene precios más estables" y desde la Confederación añaden que "esta evolución desigual añade complejidad a la planificación de compras, producción y precios en un momento de elevada incertidumbre".
El transporte también se encarece
El transporte es otro de los ámbitos afectados por este nuevo escenario. Las empresas del sector señalan incrementos de hasta el 25% en los costes logísticos, así como subidas en embalajes y otros suministros necesarios para la actividad diaria de la industria, añade Texfor.
Texfor advierte de que esta situación responde a un efecto en cascada sobre el comercio internacional. El aumento del precio del petróleo encarece la logística y acaba repercutiendo en materiales derivados, procesos industriales y suministros básicos para la producción.
El impacto también se observa en el mercado del algodón, una materia prima que cotiza como commodity en la Bolsa de Nueva York. Según la información trasladada por empresas del sector a la Confederación, la fibra de algodón ha registrado un incremento cercano al 30% entre febrero, coincidiendo con el inicio de la actual tensión geopolítica, y el 14 de mayo.
Este comportamiento "refuerza la preocupación de las empresas ante la dificultad de planificar compras y compromisos comerciales en un contexto de precios cambiantes". La volatilidad de las materias primas obliga a tomar decisiones con menor visibilidad y limita la capacidad de anticipar la evolución de los costes.
Texfor advierte de que las empresas no siempre pueden trasladar estos incrementos al precio final de sus productos. La situación varía según el tipo de actividad, el producto y la relación comercial con los clientes. Algunas compañías que trabajan sobre pedido han podido repercutir parte de la subida, especialmente en determinados segmentos. Sin embargo, otras encuentran mayores dificultades para hacerlo. En el caso del algodón y otras materias sensibles, solo una parte minoritaria de los clientes está adelantando compras para aumentar stock ante el riesgo de nuevas subidas. La mayoría, en cambio, prefiere esperar a ver cómo evoluciona la situación. Esta actitud está provocando una ralentización del mercado y una mayor incertidumbre en las decisiones de compra.
A esta presión se suma un comportamiento de mercado especialmente complejo. La competencia exterior presiona los precios a la baja, mientras las empresas europeas afrontan incrementos en costes de producción, logística y aprovisionamiento. El resultado es un estrechamiento del margen industrial y una reducción progresiva de stocks a lo largo de toda la cadena de suministro.
"La industria textil se encuentra en una situación difícil: los costes suben, el mercado no absorbe esos incrementos y la competencia exterior presiona los precios a la baja. Todo ello se suma a unos costes energéticos que ya venían tensionando la actividad industrial. Este escenario reduce márgenes, frena pedidos y tensiona toda la cadena de suministro", afirma Jaume Balaguer, presidente de Texfor.
Medidas para reforzar la industria
Texfor considera necesario que las Administraciones Públicas y el mercado sean sensibles a esta situación. La Confederación recuerda que la industria textil europea compite en un entorno internacional especialmente exigente, en el que cualquier alteración adicional de los costes puede tener un impacto directo sobre la capacidad productiva, la competitividad y la estabilidad de las empresas.
La organización defiende que "las Administraciones pueden contribuir a reforzar la industria textil española y europea mediante medidas concretas en certificaciones, compra pública y modernización de maquinaria industrial". En el ámbito de las certificaciones, Texfor considera necesario que estos requisitos sirvan para reconocer la calidad, la trazabilidad y el cumplimiento de las empresas europeas, y no se conviertan en una carga añadida que dificulte su competitividad.
La Confederación también destaca el potencial de la compra pública como instrumento para apoyar a la industria que produce con garantías sociales, ambientales y de calidad. En este sentido, Texfor pide que las licitaciones públicas tengan más en cuenta criterios vinculados a la producción responsable, la proximidad industrial, la durabilidad de los productos y el cumplimiento normativo.
Asimismo, la organización plantea la conveniencia de impulsar medidas de apoyo a la renovación y modernización de maquinaria, con fórmulas similares a los planes de renovación aplicados en otros momentos. Este tipo de medidas permitiría acelerar inversiones, mejorar la eficiencia productiva, reducir consumos y reforzar la competitividad de las empresas textiles.
"El sector necesita medidas que le permitan seguir compitiendo. Las certificaciones, la compra pública y la modernización de la maquinaria pueden ayudar a reforzar una industria que produce con calidad, cumple con la normativa y quiere seguir generando actividad en Europa", señala Balaguer.
Pese a este nuevo revés, Texfor subraya que la industria textil mantiene su voluntad de adaptación. La Confederación recuerda que el sector ha demostrado en numerosas ocasiones su capacidad para superar situaciones complejas, buscar nuevos nichos de mercado, incorporar mejoras productivas y mantener unos estándares de calidad reconocidos. La industria textil española ha afrontado en los últimos años una sucesión de impactos externos, desde la crisis energética hasta la presión regulatoria, la competencia internacional y la volatilidad de los mercados. Aun así, las empresas continúan trabajando para adaptarse, diversificar su actividad y preservar su capacidad productiva.
"El textil español ha demostrado muchas veces su capacidad de resistencia y adaptación. Seguimos teniendo empresas con conocimiento, calidad y voluntad de competir. Pero para mantener esta capacidad industrial necesitamos un entorno que no penalice a quienes producen, invierten y cumplen", añade el presidente de Texfor.
Desde Texfor explican que seguirán monitorizando la evolución de los precios y el impacto de esta situación en las empresas del sector. La Confederación insiste en la necesidad de preservar la capacidad productiva de la industria textil europea y evitar que nuevas tensiones internacionales se traduzcan en una pérdida de competitividad para las empresas.