ALCOY. De muy pequeña le pedía a su madre que esperara a que regresara del colegio para cocinar e iba aprendiendo recetas y trucos, así como a disfrutar de la comida, de los productos de proximidad, de temporada y de todo lo que supone compartir en torno a una mesa.
Unos años después, es aquella niña la que inspira y ayuda a centenares de miles de seguidores, que toman sus recetas para saborear la vida. La alcoyana Maria Albero o Saboreanda, como es conocida en el mundo gastronómico, es un ejemplo de emprendimiento para conseguir la felicidad en la vida laboral de la mano de lo que son sus grandes pasiones: comida, mercados, viajes gastronómicos y productos de temporada.
Maria estudió Empresariales y encaminó su vida laboral ejerciendo en empresas del sector, desde banca a asesorías, durante una década. Sin embargo, dentro de ella había algo que le decía que no era lo que más le satisfacía para enfocar una vida laboral que dura décadas. "Siempre me había gustado la cocina, pero era algo que tenía como un hobby. Pero dándole vueltas, me planteé estudiar Hostelería mientras trabajaba. Por la mañana estudiaba y por la tarde trabajaba, así durante dos años".
Finalizados esos estudios de Hostelería llegó el momento de plantearse hacia dónde caminarlos profesionalmente, en un momento que coincidió con el impulso de las redes sociales, así que aprovechó la ventana que suponen. Empezó a grabar recetas y a compartirlas en facebook e instagram y caló su cocina al alcance de todos, con recetas de las que uno se atreve a cocinar y la cosa fue creciendo.
Tras unos dos años llegó 2019 y su triunfo en el concurso 'Blogueros cocineros' de Canal Cocina, lo que le abrió la posibilidad de colaboraciones, marcas que se interesaban… y nos sorprendió la pandemia. Pero lo que parecía un problema lo convirtió en una oportunidad, "con la pandemia llegó el 'boom' de instagram, empecé a tener más presencia y veía una respuesta positiva". Así que llegó el momento de dar el paso, dejó su trabajo "y empecé a dedicarme a esto al cien por cien. Hace ya seis años".
Transcurrido este tiempo, el balance apunta a más de 700.000 seguidores en instagram, miles de ellos en su canal de youtube, tres libros y reconocimientos. Un tiempo en el que mantiene intacta su ilusión por cocinar y por divulgar todo aquello asociado a la gastronomía.

- Portada de su último libro e imagen de recetas cocinadas.
No se ha arrepentido ni un solo momento de la decisión que tomó. Pero echando la vista atrás reconoce que "emprender no es fácil. Al principio inviertes, tiempo y dinero, pero tienes muy pocos ingresos en el caso de que los tengas". En su caso dejó un sueldo a final de mes para emprender con Saboreanda, "y me tiré a la piscina. Mi marido, Javi, fue fundamental puesto que tenía en él un referente, ya que siempre quiso montar su estudio de diseño y lo consiguió. Y desde luego me apoyó en todo".
El esfuerzo y la constancia le llevaron a ir ganando seguidores y, con ellos, las marcas empezaron a interesarse en mayor medida en este proyecto, lo que le ha permitido crecer, hasta el punto de ganar el premio Yummy a la Trayectoria Profesional 2025, un reconocimiento que cobra aún más valor al llegar de profesionales del sector. Una trayectoria que tiene ante sí un futuro en el que le gustaría "tener más consolidados los talleres presenciales y seguir en el camino iniciado".
Uno de sus logros ha sido conectar con el público para perder ese miedo a la cocina que muchos pueden tener, "son recetas asequibles, con productos fáciles de encontrar. Pero también digo siempre que si a la primera una receta no sale como esperabas, debes seguir probando, no hay que tirar la toalla, porque seguro que se consigue. Todo el mundo puede cocinar".
De unas berenjenas asadas con garbanzos y salsa de yogur a unas zamburiñas con salsa de cacahuetes, pasando por puerros asados con salsa de pimientos y nueces, y las especialidades más alcoyanas como la 'coca amb tomaca' o 'bajoques farcides' son solo una gota entre varios centenares de recetas fáciles y rápidas para comer bien y saludable a diario, como también para esos momentos más especiales.

- Maria con su madre Maite, con quien comparte el amor a la cocina y han trabajado unidas en el libro 'Casa'.
Su día a día discurre entre preparación y grabación de recetas, visita a los mercados para adquirir esos productos frescos y de proximidad que ofrecen, edición de los vídeos y publicación. Pero también en responder correos y en dedicar tiempo a todo el papeleo administrativo que comporta la gestión de un negocio como este, desde preparación y gestión de presupuestos a toda la parte administrativa, ya que ella se encarga de absolutamente todo. Sus estudios de Empresariales son, sin duda, una ventaja para la parte más económica.
Sus inquietudes personales son un punto a favor para un trabajo en el que hoy en día ha crecido la competencia. Le gusta viajar para disfrutar de la cultura gastronómica de los diferentes lugares, "disfruto en un mercado en Roma viendo la variedad de alcachofas que tienen y cómo las preparan, o la cantidad de aceitunas que puedes encontrar en Atenas, por ejemplo, y conociendo restaurantes de los que siempre aprendo". Para su día a día, acude a los mercados de Alcoy y Cocentaina, "donde encuentras gran variedad de productos frescos, de proximidad y de temporada, que es cuando mejor están". Precisamente, algo que ha conseguido con sus recetas es "que haya gente que me diga que come más verdura, pues al prepararla de muchas y diferentes formas les resulta más apetecible".
Además del mundo digital, las recetas de Saboreanda han llegado al papel en forma de tres libros, hasta el momento, que están disponibles en su página web y en algunas librerías. En 2020 llegó 'Las recetas de Saboreanda' y dos años después 'Las cenas de Saboreanda'. A finales del pasado año se presentaba 'Casa', un libro muy especial puesto que ha sido autoeditado y además ha ido mano a mano con su madre, Maite Castelló, reuniendo más de cien recetas que han acompañado su vida en Alcoy, desde el día a día a las celebraciones más familiares. "He querido que sea, además, un homenaje a todas esas madres y abuelas, a todas las mujeres que han alimentado con amor a sus familias, en silencio y sin reconocimientos".
Del ¿por qué Saboreanda?, señala que "algo que tenía claro es que quería que fuese una palabra. Así que empecé a pensar y llegué a la palabra sabor, que es algo fundamental en mis recetas, y de ahí Saboreanda".