COCENTAINA. La Fira de Tots Sants de Cocentaina afronta su 680ª edición consolidada como uno de los principales acontecimientos comerciales y empresariales de la Comunitat Valenciana. Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el municipio volverá a convertirse en un gran recinto expositivo que reunirá a cerca de 900 empresas, profesionales y operadores comerciales de sectores muy diversos, generando una intensa actividad económica que trasciende el propio certamen y alcanza al comercio, la hostelería y los servicios del territorio.
Las cifras permiten dimensionar su importancia. La Fira ocupa alrededor de 140.000 metros cuadrados de superficie expositiva, distribuidos por calles y plazas, y mantiene una oferta comercial que abarca desde grandes marcas industriales hasta pequeñas empresas, productores y artesanos. En 2025, el valor de los productos expuestos superó los 60 millones de euros, una referencia que refleja la magnitud comercial del acontecimiento y su capacidad para concentrar una oferta empresarial de gran valor económico.
La automoción y la maquinaria agrícola e industrial continúan siendo dos de los principales sectores de la Fira, tanto por su superficie de exposición como por su capacidad de atracción comercial. Los últimos años han estado marcados por la incorporación de importantes novedades tecnológicas, con vehículos eléctricos e híbridos, maquinaria de nueva generación y soluciones destinadas a mejorar la eficiencia y sostenibilidad de las actividades productivas. Durante los últimos años el área de automoción aumenta su ocupación de forma progresiva, mientras que la maquinaria agrícola incorpora ya las principales marcas con nuevos modelos de tractores eléctricos.

- Foto: AYUNTAMIENTO DE COCENTAINA
Esta evolución demuestra que el certamen continúa siendo un espacio relevante para presentar productos, acercar innovaciones al consumidor y favorecer el contacto directo entre empresas y potenciales clientes. A diferencia de otros formatos comerciales, la Fira permite conocer de primera mano vehículos, maquinaria y equipamientos, comparar alternativas y establecer relaciones comerciales en un entorno que reúne a un público muy diverso.
El tejido productivo encuentra también oportunidades en los sectores del hogar, la alimentación, la artesanía, el comercio especializado y los servicios. La presencia de productores agroalimentarios, firmas comerciales y pequeñas empresas contribuye a ampliar los canales de visibilidad y comercialización, al tiempo que refuerza el vínculo entre la Fira y la economía de proximidad.
Junto a las actividades más tradicionales, la innovación, la tecnología y el conocimiento han ganado protagonismo. Universidades e institutos tecnológicos de referencia en la Comunitat Valenciana participan con espacios propios, acercando sus proyectos y líneas de trabajo a empresas, profesionales y visitantes. Esta presencia refuerza la dimensión de la Fira como lugar de encuentro entre sectores productivos, formación e investigación aplicada.
La repercusión económica se extiende también a la propia organización del acontecimiento. El montaje de la 680ª edición moviliza alrededor de 150 profesionales vinculados a infraestructuras, instalaciones eléctricas, telecomunicaciones, mantenimiento y otros servicios, en un dispositivo que comienza varias semanas antes de la apertura. A ello se suma la actividad que genera la llegada de expositores y visitantes en establecimientos comerciales, restaurantes y empresas de servicios de Cocentaina y su entorno.
La concejala de Fira, Marcela Richart, ha destacado que el objetivo de la organización no pasa por incrementar indefinidamente el número de participantes, sino por consolidar una oferta competitiva. En este sentido, ha defendido la continuidad de un modelo que aporta estabilidad y rentabilidad a los expositores y permite avanzar en la selección y calidad de las propuestas comerciales.
Este planteamiento resulta especialmente significativo para un certamen cuyos orígenes se remontan a 1346, cuando Pere IV el Cerimoniós concedió a Cocentaina el privilegio de celebrar una feria anual. Casi siete siglos después, aquella actividad comercial mantiene su función original de conectar oferta y demanda, aunque adaptada a una economía mucho más diversificada y tecnológicamente avanzada.
Declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial y Fiesta de Interés Turístico Internacional, la Fira combina esta dimensión empresarial con una extensa programación cultural, gastronómica y de ocio que contribuye a ampliar su capacidad de convocatoria.
La inauguración oficial tendrá lugar el viernes 30 de octubre a las 11.00 horas, aunque la actividad comercial comenzará ya el jueves 29 por la tarde. Cocentaina volverá así a convertirse durante tres jornadas en un gran punto de encuentro para empresas, profesionales y visitantes, demostrando que la Fira y Cocentaina conservan, 680 ediciones después, una función económica plenamente vigente.