ALCOY. PowerfulTree, empresa tecnológica nacida en Alcoy y pionera en agrivoltaica inteligente, con instalación experimental sobre viñedo en Novelda en el marco del Grupo Operativo Agrovitivoltaica, sostiene que "la agrivoltaica es una herramienta concreta para frenar el abandono rural que está en el origen de los grandes incendios de este verano".
"Cuando se abandona un pueblo no se abandona solo una casa: se abandona una gestión del territorio que llevaba siglos protegiéndolo del fuego", señala Ignacio Palmer, director general de PowerfulTree. Palmer añade que "los incendios no se combaten solo desde el aire y en verano. Se combaten con personas y sus vidas cotidianas, desde la tierra todo el año. Y para eso hay que devolver actividad, ingresos y futuro al medio rural".
Hace hincapié en que "cuando una tierra agrícola se abandona en España, el reloj empieza a correr". Explican que la Ley 43/2003 de Montes prevé que, pasado el tiempo y aparecidos los signos de vegetación forestal, esa parcela pasa a considerarse monte a todos los efectos legales. En la Comunitat Valenciana, la Ley Forestal 3/1993 concreta ese umbral: basta con que la cubierta vegetal forestal supere el 50% de la parcela para que la reclasificación se produzca automáticamente. Y si esa nueva superficie forestal se incendia, la propia normativa autonómica prohíbe transformarla de nuevo en agrícola durante los 20 años siguientes. Una tierra agrícola abandonada puede, por tanto, quedar bloqueada como suelo forestal durante décadas.
Este marco jurídico, poco conocido fuera del ámbito técnico, explica "por qué el abandono del mundo rural no es solo una cuestión de despoblación sino un problema estructural con consecuencias territoriales de largo plazo. Y también por qué los megaincendios de este verano en España no pueden entenderse únicamente como una consecuencia del cambio climático", como explican desde la empresa.
Estas mismas fuentes aportan datos como que desde 1962 se han abandonado en España casi cuatro millones de hectáreas de tierras de cultivo. Al mismo tiempo, la superficie forestal ha crecido un 50% desde 1970, pero el 81,5% de esa masa no cuenta con ningún plan de gestión. Donde antes había campos activos, cabezas de ganado y cortafuegos naturales, "hoy hay biomasa continua, densa y homogénea. Un paisaje inflamable".

- Imagen de la uva fuera de la instalación y debajo de esta. Foto: POWERFULTREE
Agrivoltaica inteligente como palanca contra el abandono
PowerfulTree cuenta con una instalación experimental sobre viñedo de Malvasía en Novelda, en Bodegas Casa Sicilia, en el marco del Grupo Operativo Agrovitivoltaica financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La compañía integra estructuras solares elevadas, sensórica agronómica avanzada y algoritmos propios de inteligencia artificial que modulan la sombra sobre el cultivo en tiempo real, protegiéndolo del estrés térmico y reduciendo el consumo hídrico.
Según Palmer, la agrivoltaica inteligente actúa sobre el abandono rural por dos vías: fija personas al territorio, al convertir una explotación agrícola en un proyecto viable a largo plazo mediante la mejora del cultivo y una segunda fuente de ingresos —la generación energética—; y profesionaliza la actividad agrícola a través de sensórica y algoritmos que atraen talento joven al campo. "En un país donde la edad media del agricultor supera los 60 años, esa Agricultura 4.0 puede ser la diferencia entre relevo generacional o abandono definitivo".
Los resultados obtenidos en la instalación de Novelda muestran reducciones de hasta 8,9°C en la temperatura foliar durante olas de calor y potenciales hídricos del suelo muy superiores a los de la parcela testigo, próxima al marchitamiento permanente.
"Un territorio con actividad agrícola rentable, tecnificada y sostenible es un territorio menos vulnerable al fuego porque mantiene a las personas cuidando del suelo, del cultivo y del paisaje que rodea al pueblo", concluye Palmer.