ALCOY. Alcoy ha cambiado el uso de edificios o locales que años atrás fueron industriales, reconvirtiéndolos en las sedes de 27 de las 28 filaes existentes. Algo que puede haber pasado inadvertido para la mayoría, a partir de ahora será conocido por todos e incluso los más interesados podrán profundizar en qué industria se asentaba allí hace ya varias décadas, incluso históricamente, gracias al proyecto del Ayuntamiento que han venido a denominar 'Alcoi, Indústria i Festa'.
Esta iniciativa nace con el propósito de evidenciar y difundir la estrecha vinculación histórica entre las Fiestas de Moros y Cristianos y el pasado industrial de la ciudad, generando un nuevo itinerario que complementará las rutas de patrimonio y modernismo ya existentes. Con el fin de llevar a cabo una investigación meticulosa, el proyecto fue adjudicado al Centre Alcoià d'Estudis Històrics i Arqueològics (Caeha) y su secretario, Lluís Vidal, explica que durante mes y medio una veintena de miembros de la entidad ha trabajado en el proyecto.
El criterio principal para formar parte de esta ruta era que la sede de la filà hubiese tenido un uso y pasado industrial y la búsqueda documental permitió comprobar, en un primer momento, que de las 28 filaes existentes las sedes de 26 habían tenido uso industrial. A estas se sumó una más, la filà Almogávares, que si bien se encuentra en una casa obrera en la calle La Sardina, albergaba un espacio textil en su parte trasera, motivo por el cual finalmente también puede incluirse dentro de este uso industrial. Solo los Alcodianos han quedado fuera, pues se encuentra ubicada en el colegio Salesianos.

- Selfactinas cuando funcionaba la fábrica de Tomás Moltó donde se ubican los Navarros y Vascos.
- Foto: ARCHIVO MUSEU ARQUEOLÒGIC CAMILO VISEDO-ALCOI
Así, las filaes Chano, Verdes y Berberiscos ocupan la que fuera una antigua casa señorial y fábrica de cigarros; las filaes Judíos y Mudéjares la que fuera la primera ubicación de la fábrica de géneros de punto de Carbonell; los Cides un antiguo almacén textil que posteriormente acogió una sección de Papeleras Reunidas; Realistes, Muntanyesos, Llana, Abencerrajes y Andaluces se encuentran en diferentes puntos de las instalaciones de la empresa textil Hijos de Anselmo Aracil.
Mientras, la filà Tomasinas ocupa la antigua fundición Boronat; los Vascos y Navarros la antigua fábrica textil de Tomás Moltó; Magenta, Asturianos y Benimerines se ubican en la antigua Febel, una filial de la empresa textil Ferrándiz; los Mozárabes en la que fuera industria de tejidos de Antolí; la filà Cruzados se encuentra en un antiguo almacén de maderas y los Marrakesch en el antiguo taller de Carpintería Papachí; Ligeros y Guzmanes ocupan parte de la empresa de tejidos Gisbert Domínguez y Cía, 'Els Pasqualets', aunque se encuentran en diferentes puntos; Domingo Miques, Labradores, Cordón y Aragonesos los locales de la textil Julián Hermanos, que después pasó a ser la papelera 'Barxellet'.
Lluís Vidal contextualiza este fenómeno urbanístico y social en los años setenta y ochenta, cuando muchas fábricas del Centro de la ciudad cerraron por la crisis o se trasladaron a los polígonos. De manera paralela a este vaciado industrial, las filaes experimentaron un crecimiento notable de su masa social que las obligó a buscar locales más grandes para acoger a los festeros y a sus familias.
La adquisición y rehabilitación de estas antiguas industrias por parte de las entidades festeras, apunta Vidal, permitió salvar del abandono y la ruina un patrimonio arquitectónico inestimable para la ciudad, con edificios proyectados por arquitectos locales de gran prestigio como Vicente Pascual, Timoteo Briet o Joaquín Aracil. Se trataba de fábricas de diferentes sectores, desde cigarrera a textil, pasando por papelera y fundición, así como almacén de maderas y carpintería.
Para trasladar todos los detalles de este trabajo, se ha programado una presentación abierta a toda la ciudadanía que tendrá lugar el martes 14 de abril a las 19.30 horas en el Parque Tecnológico Urbano de Rodes. Durante este acto, los investigadores Lluís Vidal y Josep Maria Segura ofrecerán una conferencia donde profundizarán en los resultados de la búsqueda y la transformación de estos inmuebles.

- Las filaes Vascos y Navarros tienen su sede en la antigua fábrica textil de Tomás Moltó.
El proyecto incluye la edición de folletos explicativos para establecer la ruta turística, la instalación de placas de metacrilato en las fachadas de las filaes y la futura colocación de paneles interiores con información histórica ampliada, fotografías y planos arquitectónicos. Estas placas exteriores permitirán que los visitantes y turistas puedan conocer el edificio desde la calle, dado que normalmente el interior no está abierto al público en la mayoría de filaes, solo lo está en aquellos casos que tienen la pertinente licencia para funcionar como bar o restaurante y hacen uso de ella. Además, estos elementos informativos estarán disponibles en cinco idiomas y contarán con lenguaje de signos, facilitando un acceso universal a la información.
Por su parte, el presidente de la Associació de Sant Jordi, Francisco García, ha valorado muy positivamente la iniciativa, destacando que "esta ruta permitirá a los visitantes y a los propios alcoyanos comprender mejor la evolución de nuestra Festa en honor a Sant Jordi y la importancia que han tenido las filaes en la conservación de estos espacios históricos de la ciudad".
La concejala de Turismo, Lorena Zamorano, valora el proyecto explicando que "esta iniciativa demuestra cómo nuestra historia industrial y la Festa se entrelazan, creando un producto turístico que enriquece la oferta de la ciudad y evidencia la singularidad de Alcoy. Generamos una nueva ruta que se integra perfectamente con nuestros recorridos modernistas, poniendo al alcance de la ciudadanía el conocimiento de unos espacios que han sido vitales para nuestra economía y que hoy son el alma de nuestras celebraciones". Apuntaba que si bien esta idea se viene barajando desde hace años, ha sido ahora, coincidiendo con el 750 aniversario del patronazgo de Sant Jordi, cuando ha visto la luz.

- La filà Marrakesch ocupa la antigua carpintería 'Papachí'. Foto: PACO PÉREZ OLCINA