ALCOY. Las obras de reforma y ampliación del IES Andreu Sempere estarán a punto a finales de agosto, tras aprobar la Junta de gobierno una prórroga de cuatro meses, tal y como ha estimado el personal técnico municipal tras evaluar la petición de la empresa adjudicataria, fijando la nueva fecha de finalización para el 27 de agosto.
Según informan desde la concejalía de Educación, la empresa constructora había solicitado inicialmente una ampliación de ocho meses en el plazo de ejecución. Entre los argumentos presentados, la contrata exponía la necesidad de rediseñar y optimizar las instalaciones de climatización y ventilación. Además, señaló dificultades para localizar la red de saneamiento existente, así como su ubicación y los puntos de entronque con la red general. Finalmente, la empresa también aludía a una merma importante en la contratación de mano de obra y en los suministros de materiales como consecuencia de los efectos de la Dana.
Tras analizar esta solicitud, el arquitecto técnico municipal ha desestimado el argumento referente a la climatización, ya que considera que estas instalaciones ya estaban debidamente planteadas a nivel de proyecto y no justifican una prolongación. Sin embargo, el informe sí considera justificados los retrasos ocasionados por las dificultades en las acometidas de saneamiento, provocados por causas ajenas a la empresa. De la misma manera, el documento técnico reconoce que la coyuntura socioeconómica y la situación del mercado laboral y de materias primas han dificultado cumplir con los plazos de ejecución. Por todo ello, la resolución técnica no avala los ocho meses pedidos por la empresa, pero sí otorga la ampliación de cuatro meses.
Preocupación por los impagos
A estos motivos técnicos se une la preocupación por los "impagos reiterados" de la Generalitat Valenciana, con retrasos de más de seis meses en los pagos de una obra incluida en el Pla Edificant, como recuerdan desde la concejalía. Desde el consistorio se recuerda que "esta mala praxis de la Administración autonómica se suma a las dificultades técnicas, dificultando la marcha normal de los trabajos. El hecho de no cumplir con esta obligación provoca un ahogo económico a la UTE constructora, dos empresas alcoyanas que necesitan los fondos para ir adquiriendo materiales y pagando los salarios de los trabajadores. Esta mala praxis de la Generalitat se traduce directamente en problemas y retrasos injustos para la ciudad y sería motivo suficiente para la paralización de la obra".
El concejal de Educación, Alberto Belda, ha remarcado que "pedimos disculpas por este retraso en la ejecución de una obra tan necesaria para la ciudad, pero hay que recordar que, aunque el Ayuntamiento no tiene ninguna competencia directa en este caso, estamos haciendo desde el primer día todo lo posible para que las obras avancen lo más rápido posible y tanto alumnado como profesorado puedan disfrutar cuanto antes de las instalaciones que merecen".