ALCOY. El Ayuntamiento de Alcoy ha trasladado a la Fiscalía el caso de una funcionaria de la que se investigan presuntas irregularidades con contratos y facturas por 400.000 euros en el plazo de una década que fueron abonadas a su esposo.
El pasado junio saltó la noticia de estas presuntas irregularidades, que fueron destapadas en el mes de febrero, y se le abrió un expediente disciplinario a la técnico investigada, que pertenece al departamento de Inspección General de Servicios. El instructor del expediente ha estado trabajando en el caso, hasta que ahora el expediente ha quedado en suspensión, puesto que tras detectar indicios de un posible delito se traslada a la Fiscalía, que iniciará la investigación, según ha sabido Alicante Plaza.
Según se informó en su momento, en la mayor parte de esos diez años se trataba de facturas que no superaban los 1.000 euros, con un montante total de 25.000 euros al año. Mientras, a partir del verano del pasado año y hasta enero se advierten contratos menores por cuantías más elevadas. En mayo se abrió expediente disciplinario a la funcionaria, tras advertir el departamento de Personal que había indicios de una falta muy grave por presuntamente otorgar facturas y contratos menores a personas y empresas directas, sin que se abstuviera.