ALCOY. La Junta de gobierno del Ayuntamiento de Alcoy celebrada este miércoles ha aprobado el expediente para adjudicar la concesión del quiosco de la Plaza de la Constitución, conocida como La Rosaleda, un servicio que dejó de prestarse con motivo de las obras de reurbanización de la citada plaza y que coincidió prácticamente con la finalización de la adjudicación existente, por lo que ahora se pone en marcha el proceso para una nueva concesión.
Sobre el contrato de concesión demanial para la explotación del quiosco de La Rosaleda, que presta servicio de bar-churrería, se fija una licitación al alza, por una cantidad mínima anual de 9.120 euros, IVA exento, que supone 760 euros al mes, y un plazo de diez años. Por ello, el canon para el periodo que comprende es de 91.200 euros.
A partir de ahora, el expediente se someterá a información pública por un plazo de 30 días, en el Boletín Oficial de la Provincia, y se publicará en la Plataforma de Contratación del Sector Público. Con la adjudicación de este servicio, La Rosaleda recuperará el quiosco, que además seguirá contando con servicio de terraza, que ya existía antes de la reforma de la plaza.
A la espera del parking
Por otra parte, sigue pendiente de apertura el aparcamiento subterráneo de La Rosaleda y se está a la espera de que el Ayuntamiento resuelva las alegaciones presentadas por la concesionaria, tal y como avanzó la edil de Administración Local, Lorena Zamorano, en el último pleno. Una vez se conozca el resultado se sabrá si sigue la adjudicataria o bien se rescinde el contrato, y a partir de ahí cómo avanza el proceso para poder reabrir.
Recordar que tras la reforma de la plaza de La Rosaleda el aparcamiento subterráneo no reabrió sus puertas y, después de diferentes trámites con la concesionaria sin efecto, esta trasladó al Ayuntamiento su decisión de no seguir adelante con el contrato. A finales de enero se celebró un pleno municipal en el que se resolvió un escrito presentado por la concesionaria, en el que exponía una serie de circunstancias que considera le impiden reabrir el aparcamiento.
A partir de ahí se concedía un plazo de 15 días para que la concesionaria, la UTE Ortiz-Auplasa, reabriera las instalaciones y la concejala anunciaba que en caso contrario se le rescindiría el contrato "por incumplimiento culpable". Sin embargo, en este proceso la empresa presentó alegaciones y se está a la espera de que se haga público el informe municipal sobre dichas alegaciones, y en función del resultado se podrá conocer el futuro de este servicio. Lo que sí se sabe es que la concesionaria ha limpiado el acceso al aparcamiento subterráneo, algo que le fue requerido por el gobierno municipal tras una denuncia del PP.
La concesión se formalizó a 50 años, prácticamente se encuentra a la mitad de la misma y con la reforma de la plaza ha registrado una reducción de la capacidad, ya que para cumplir la reposición de zona verde debía llevarse a cabo una actuación a ras de suelo y afectaba a una planta.
Recordar que el aparcamiento se cerró para llevar a cabo la reforma de la plaza superior, con el fin de cumplir una sentencia que obligaba al Ayuntamiento a reponer la zona verde y que declaraba ilegal la obra que se realizó en el año 2001. Las obras de reforma empezaron en enero de 2024 y finalizaron en noviembre de 2025, prácticamente un año después del plazo de ejecución, si bien el aparcamiento estaba a punto en agosto del pasado año. La reforma de La Rosaleda ha costado cerca de 4,4 millones de las arcas municipales.