ALCOY. Acercar la inteligencia artificial (IA) a las empresas, especialmente a las pymes, con el objetivo de que conozcan en mayor medida las posibilidades que ofrece esta tecnología al tejido empresarial, fomentar la innovación y el talento tecnológico. Este ha sido el eje central de la Jornada Ciudades Inteligentes y Big Data celebrada este jueves en el Parque Tecnológico Urbano de Rodes, en Alcoy, y que reunió a profesionales, empresas, investigadores, estudiantes y representantes de las administraciones públicas para compartir conocimientos y experiencias sobre las aplicaciones de la inteligencia artificial en distintos sectores económicos.
El programa incluyó diferentes ponencias centradas en aplicaciones concretas de la inteligencia artificial en la actividad empresarial, analizando pros y contras y hablando de límites. En este sentido, ya el director de Invat·tur, Jordi Bataller, al inicio de la jornada, abordaba las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para automatizar tareas, identificar patrones de comportamiento, anticipar cambios en la demanda y apoyar la toma de decisiones. No obstante, advertía que estas herramientas deben estar al servicio de las personas y complementar el conocimiento y la experiencia de los profesionales del sector.
Entre los asuntos tratados en las diferentes ponencias figuran el uso de Claude para tareas de marketing digital, la aplicación de la IA al branding, la automatización de procesos empresariales, el desarrollo de software asistido por inteligencia artificial, los agentes inteligentes aplicados a la captación de clientes y los sistemas conversacionales para mejorar la atención a la ciudadanía. Las sesiones han contado con la participación de especialistas y representantes de empresas tecnológicas como acceseo, La Taula, Appyweb, SumamoOs, Vivara.io y Navi, además de una intervención de Arduino sobre el despliegue de modelos de inteligencia artificial. El programa matinal se completó con un debate abierto en formato 'fishbowl', conducido por Juan Seguí de acceseo, donde se abordó la importancia del talento joven ante la IA y los problemas para incorporarse al mercado laboral, entre otros.
De las cuestiones que se apuntaron destacar el hecho de que la IA está permitiendo que empresas pequeñas puedan llevar adelante proyectos que de otra manera sería imposible, lo que supone una democratización que se ve con buenos ojos. Sin embargo, también se dejó constancia de que no es tan fácil llegar a hacerlo bien, pues supone aprender una disciplina nueva, como también ha venido sucediendo con los diferentes avances tecnológicos incorporados a las empresas, y la formación y aprendizaje debe ser constante.
Todos coinciden en la importancia de la IA para utilizarla en tareas repetitivas, para ganar tiempo apuntándose casos de proyectos que antes tardaban un año y ahora una semana, siendo más competitivos, y para obtener opiniones sobre aquello en lo que estás trabajando, por ejemplo, convirtiéndose en un elemento especialmente útil, pero también se plantean límites, que en muchos casos entran en el ámbito de la ética y el pensamiento creativo.
A la hora de habla de ejemplos, apuntar el hecho de que poder contar con un asistente que permanentemente atienda llamadas y mensajes puede evitar perder a un cliente, pero llega un momento en que quizá la IA puede no responder como lo haría una persona, en casos de empresas vinculadas a la sanidad, en temas de descuentos, fallecimientos… y ante ciertas preguntas delicadas de usuarios se desvían para que sean atendidos por una persona. Solo por poner unos ejemplos de los que se facilitaron y que se hacen extensivos a cualquier sector, donde la ética debe mandar. "Hay que saber parar, no podemos dejar a la IA que lo haga todo. También comete errores y pueden ser graves", como apuntó Raúl Aránega, de Appyweb,
Además, se dio una coincidencia en el hecho de que por la experiencia actual la utilización de la IA puede comportar que incluso se dediquen más horas al trabajo, ya que al agilizar procesos la tendencia es poner en marcha más proyectos y tareas. Y como apuntaba Carlos Guerreo, de La Taula, "estamos en un momento apasionante, lo que a veces te hace dedicar muchas más horas, pero hay que saber desconectar" y quien planteaba "hasta qué punto es ético utilizar herramientas que nos sustituyan".

Entre las cuestiones que también se abordaron está cómo puede influir la IA en la pérdida de empleos y aunque el futuro es difícil de predecir, sí se estima que finalmente habrá una regulación, tanto de empresas como de trabajadores, que obligará a un nuevo enfoque, y donde el talento personal incidirá para mantenerse.
Convertir la información en conocimiento útil
La jornada registró 155 personas inscritas en las sesiones de la mañana, entre ellas 70 estudiantes del IES Cotes Baixes, mientras que 33 personas se apuntaron al taller práctico de la tarde, sobre optimización del diseño de envases para productos de alimentación con neuromarketing e inteligencia artificial, impartido por especialistas de la UPV. Paralelamente, 60 participantes, organizados en 20 equipos de tres personas, toman parte en un hackatón de robótica con Arduino que se desarrolló durante toda la jornada.
El alcalde de Alcoy, Toni Francés, y el subdirector de Investigación, I+D+i y Cátedras de Empresa del Campus de Alcoy de la UPV, Javier Silvestre, participaron en la apertura institucional de este encuentro, Durante su intervención, el alcalde destacó la importancia de trasladar las posibilidades de la inteligencia artificial al tejido productivo, especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Francés señalaba que "la inteligencia artificial es la gran tecnología disruptiva de nuestro tiempo, que está transformando nuestra sociedad y que ya utilizamos de manera cotidiana. Sin embargo, ese uso tan habitual todavía no es una realidad en muchas de nuestras pymes y micropymes, que no han incorporado plenamente estas herramientas a sus procesos y cadenas de valor". En este sentido, ha defendido la utilidad de jornadas como esta para mostrar, a través de casos reales y aplicaciones prácticas, cómo la IA puede contribuir a mejorar la eficiencia, ofrecer mejores servicios y reforzar la competitividad de las empresas.
Por su parte, Javier Silvestre incidía en que la jornada refleja la filosofía del Campus de Alcoy de conectar universidad, empresas, instituciones y estudiantes alrededor de la innovación. "La innovación no suele surgir de una sola persona ni de una única disciplina, sino del trabajo en equipo, de la mezcla de ideas y de la capacidad de conectar conocimientos diferentes" y destacaba especialmente el valor del hackatón como una oportunidad para que los estudiantes aprendan haciendo y se enfrenten a problemas reales, siguiendo la dinámica de cualquier proyecto tecnológico: diseñar, programar, probar, equivocarse y volver a intentarlo. También subrayó la necesidad de formar profesionales capaces no solo de utilizar las nuevas herramientas, sino de comprenderlas y encontrar nuevas aplicaciones que contribuyan a transformar el conocimiento en oportunidades y a generar un territorio capaz de atraer y retener talento.
La primera ponencia de la mañana corrió a cargo de Jordi Bataller, director de Invat·tur, el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas, quien habló del papel de la gestión y el análisis de datos en el sector turístico. Bataller defendió la necesidad de avanzar hacia un modelo en el que la información se convierta en conocimiento útil para tomar mejores decisiones, tanto desde las administraciones públicas como desde las empresas. "El reto no es solo disponer de información, sino convertirla en conocimiento útil", insistiendo en que la inteligencia turística no consiste en acumular indicadores, sino en utilizarlos para mejorar la planificación, la gestión y la competitividad de los destinos.
Durante su intervención, Bataller utilizó el caso de Alcoy para explicar cómo el análisis de datos puede contribuir a gestionar mejor los flujos de visitantes durante acontecimientos de gran afluencia, como las fiestas, cruzando información sobre movilidad, ocupación hotelera, gasto turístico y calendario de eventos. Esta información permite anticipar situaciones de concentración, distribuir mejor los visitantes por distintos espacios de la ciudad y mejorar tanto su experiencia como la convivencia con la población residente. En este sentido, recordó que la sostenibilidad turística no debe contemplarse únicamente desde una perspectiva ambiental, sino también económica y social, y la importancia de sustituir las decisiones basadas exclusivamente en la intuición por otras fundamentadas en datos.Resumía su planteamiento en tres ideas: los datos tienen valor cuando ayudan a comprender la realidad, el conocimiento cuando permite tomar mejores decisiones y estas decisiones cuando generan resultados que pueden evaluarse.