ALCOY. El cuarto proceso puesto en marcha para poder llevar a cabo la rehabilitación de los 166 pisos que comprende el alcoyano barrio de la Font Dolça parece que va a ser el definitivo, puesto que ahora sí que ha habido una oferta para llevar a cabo la actuación en todo su conjunto. El plazo para presentar ofertas finalizó este lunes y ahora el Ayuntamiento avanza que ha concurrido una oferta, de la misma empresa alcoyana que está llevando a cabo la rehabilitación del barrio Sagrado Corazón, que es Gestaser Obras y Servicios SL.
El consistorio iniciará ahora los trámites administrativos correspondientes para evaluar la propuesta y formalizar la adjudicación del proyecto. En el momento en que concluya este proceso, podrán comenzar las obras, que tienen un plazo de ejecución de 10 meses y se extenderán durante el año 2027. Esta actuación cuenta con un presupuesto de 4,2 millones de euros y con financiación de los Fondos Europeos, se ha conseguido una prórroga del Ministerio para usar los fondos y supone una intervención histórica en un barrio que se construyó en los años sesenta del siglo pasado.
Recordar que el consistorio había llevado a cabo dos licitaciones de manera conjunta para los 17 bloques de viviendas que comprende Font Dolça, que quedaron desiertas. A partir de ahí, se intentó una licitación por lotes, buscando que fuera más interesante para las empresas, si bien solo concurrió una mercantil para ejecutar tres bloques que no prosperó por un problema en la presentación de la garantía. Tras esto, el ayuntamiento apuntó la posibilidad de un negociado sin publicidad, si bien se publicó una nueva licitación abierta, y ahora se conoce la empresa que ha concurrido.
La actuación incluye intervenciones profundas en 17 edificios y 166 viviendas construidas en los años cincuenta, con trabajos como la eliminación del amianto de los tejados, la impermeabilización y sellado térmico de las fachadas mediante el sistema SATE, el cambio de carpintería exterior y la apuesta por las energías renovables.
La concejala de Urbanismo, Vanessa Moltó, ha considerado muy positivo que sea una empresa local la que opte a transformar la vida de estas familias y ha destacado: "Este nuevo paso consolida el compromiso del gobierno municipal con la Font Dolça y demuestra, tal y como se había trasladado al vecindario, que nunca se había renunciado a llevar adelante esta actuación. En breve, esperamos, la esperada rehabilitación sea una realidad que mejore sustancialmente la eficiencia energética y el día a día de los vecinos y vecinas".