ALCOY. El Teatre Calderón de Alcoy ya tiene licencia de actividad. Se le ha otorgado prácticamente 20 años después de que se llevara a cabo su reforma integral, ya que reabrió sus puertas en 2007, y tras haber llevado a cabo una inversión de 137.000 euros para ejecutar una serie de actuaciones necesarias para conseguir dicha licencia.
Desde la mejora del sistema contra incendios a intervenciones en la climatización, en la red eléctrica, la reparación del grupo electrógeno y de maquinaria escénica como el telón cortafuegos, la plataforma de orquesta, así como actuaciones de accesibilidad, entre otros, forman parte de las actuaciones, como también se ha mejorado el equipamiento escénico, tanto de luces como sonido.
Así, por una parte se han desarrollado obras y por otra se ha pasado a contar con nuevo equipamiento, incidiendo el técnico de cultura en que se ha trabajado buscando ahorro y sostenibilidad, con luces led de bajo consumo y la adquisición de equipamiento para no tener que alquilarlo.
La concejala de Cultura, Elisa Guillem, junto al técnico del departamento, Josep Policarpo, y el director del Teatre Calderón, Ricard Sanz, realizaron una visita a las instalaciones. La edil explicó que si bien las instalaciones funcionaban con garantías, lo preceptivo es tener la licencia, algo que debería haber estado en vigor desde la reapertura del teatro, teniendo en cuenta que en esa época ya se funcionaba de esta manera y remarca que "tenemos un teatro con las mejores calidades y las mejores prestaciones que pueden darse a nivel nacional".

- Recorrido por el teatro con la edil y el director.
El Teatre Calderón data de 1902 y la rehabilitación llevada a cabo en la etapa de gobierno municipal del PP lo transformó radicalmente, convirtiéndolo en unas instalaciones preparadas para acoger representaciones teatrales y espectáculos musicales, con un aforo de 790 plazas. Las obras duraron seis años, sufriendo diferentes paralizaciones por cuestiones económicas y revisiones de proyecto, hasta generarse un millón de euros por sobrecostes u obras cobradas pero no ejecutadas, lo que finalizó en el Juzgado de la mano del PSOE, que denunció la situación.
Las últimas noticias, del pasado año, apuntaban a que Fiscalía pedía el sobreseimiento provisional del caso de los sobrecostes, al considerar que no están suficientemente demostrados los delitos de falsedad documental y estafa, que afectaban a una empresa de Enrique Ortiz, que llevó a cabo la actuación, y a un técnico municipal. Finalmente las obras costaron 12 millones de euros y el Ayuntamiento tuvo que ir avanzando diferentes pagos.