SAN VICENTE DEL RASPEIG. La situación de la vivienda en España está propiciando que los municipios busquen sus alternativas. En muchos de ellos, la conversión de bajos comerciales en viviendas ha sido una fórmula popular. San Vicente del Raspeig se incluye entre los que la han utilizado como una vía para generar hospedaje. Así lo ha confirmado el alcalde, Pachi Pascual, a preguntas del concejal socialista Bruno Radermecker durante el pleno ordinario de junio.
Y es que la localidad ha concedido, desde 2023, un total de 137 licencias, de las 178 que se han solicitado. Por años, en 2023 hubo 37 peticiones y se concedieron 33; en 2024, 55 solicitudes y 51 concesiones; en 2025 fueron 57 las solicitadas y concedidas 46, y en lo que va de 2026, solicitadas 19 y concedidas 7.
El primer edil ha explicado que los locales que pasan a ser viviendas tienen que cumplir con las condiciones de habitabilidad que se controlan a través de la declaración de responsable de primera ocupación, además de con las condiciones de iluminación, accesibilidad y ventilación. "Por lo tanto, hay una inspección municipal que controla la ocupación de estas viviendas y, en caso de no cumplir con las condiciones, no se concede esa licencia de ocupación", ha asegurado.
Al hilo, el Ayuntamiento ha abierto expedientes de disciplina urbanística cuando ha detectado que alguna vivienda no ha presentado la declaración responsable del cambio de uso. "Algunas de ellas acaban legalizándose al cumplir con la normativa y otras, devolviendo el uso del local por no ser legalizable", ha resuelto. En total, se han abierto cuatro expedientes: dos no resultaron legalizables, por lo que devolvieron el uso a local; otra la legalizó presentando la declaración responsable y otra se encuentra en tramitación.
"La enorme demanda de vivienda en San Vicente es por lo que proliferan estos cambios", ha enunciado Pascual, quien también ha declarado que la conversión "no es una causa por la que disminuye el tejido comercial, es una consecuencia". Además, ha informado de que el Ayuntamiento está manteniendo conversaciones con otras administraciones municipales, como Petrer, debido a la "preocupación" que existe con estas conversiones, así como con el Colegio de Arquitectos "para intentar limitar estos cambios de uso".