TORREVIEJA. Caminar, subir escaleras, practicar deporte o realizar tareas cotidianas puede convertirse en un problema cuando una lesión o una enfermedad articular limita el movimiento. Desde una rotura de menisco hasta una artrosis avanzada, las patologías del aparato locomotor requieren tratamientos adaptados a la articulación afectada, la gravedad de la lesión y las necesidades de cada paciente.
El Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Quirónsalud Torrevieja, dirigido por el doctor Miguel Ángel Moltó, aborda estas patologías mediante un modelo de superespecialización por articulaciones y una cartera de tratamientos que incluye técnicas mínimamente invasivas, cirugía protésica y procedimientos reconstructivos. Su actividad abarca desde las lesiones deportivas hasta las fracturas complejas y las enfermedades degenerativas.
La especialización por articulaciones, clave para elegir el tratamiento
No todas las lesiones requieren la misma respuesta. Una rotura ligamentosa en una persona físicamente activa, el desgaste del cartílago en un paciente con artrosis o una fractura que afecta a una articulación plantean necesidades diferentes.
Por ello, el servicio organiza su actividad en unidades especializadas en rodilla, cadera, hombro, codo, mano, muñeca, pie, tobillo y columna vertebral. Esta distribución permite adaptar la valoración y el tratamiento a las características de cada estructura, tanto si el objetivo es recuperar la estabilidad después de una lesión deportiva como si se busca aliviar el dolor y preservar la autonomía.
La atención comprende opciones conservadoras y quirúrgicas. La indicación de una intervención depende de la naturaleza del problema, su evolución, la respuesta a otros tratamientos y la situación clínica de cada paciente.
De las lesiones deportivas a la artrosis: cuándo puede ser necesaria una intervención
Las lesiones deportivas constituyen uno de los ámbitos de actuación de la traumatología en Torrevieja. Entre las patologías que aborda el servicio figuran las roturas del ligamento cruzado anterior, las lesiones meniscales, la inestabilidad del hombro, los esguinces graves de tobillo y determinadas roturas tendinosas.
Cuando una lesión compromete la estabilidad o no puede resolverse adecuadamente mediante tratamiento conservador, puede valorarse la cirugía. En la rodilla, por ejemplo, la reconstrucción del ligamento cruzado anterior mediante un injerto tendinoso busca recuperar la estabilidad necesaria para caminar, realizar giros y retomar determinadas actividades físicas. En el hombro, las intervenciones pueden dirigirse a reparar los tendones del manguito rotador o las estructuras que estabilizan la articulación.
La recuperación no termina en el quirófano. La rehabilitación funcional y el fortalecimiento muscular son fundamentales para restablecer la movilidad, la fuerza y la coordinación, especialmente cuando el paciente quiere volver a practicar deporte.
En otros casos, el problema principal es el deterioro progresivo del cartílago. La artrosis de rodilla y cadera puede provocar dolor, rigidez y dificultades para caminar o realizar movimientos habituales. Cuando el daño articular es avanzado y las alternativas conservadoras dejan de resultar eficaces, puede plantearse la sustitución de la articulación mediante una prótesis.
Prótesis de rodilla, cadera y tobillo para tratar el deterioro articular
La cirugía protésica permite sustituir las superficies articulares dañadas para reducir el dolor y mejorar la función. La técnica se selecciona según la extensión del deterioro y las características del paciente.
En la rodilla, el servicio contempla tanto la implantación de prótesis totales como unicompartimentales, que sustituyen únicamente la zona afectada cuando el desgaste está localizado. También aborda revisiones y recambios protésicos ante determinadas complicaciones, como el aflojamiento, el desgaste o la infección.
En la cadera, la prótesis total puede estar indicada en pacientes con artrosis avanzada y limitaciones funcionales importantes. La intervención sustituye la cabeza del fémur y la superficie articular de la pelvis por componentes protésicos. La cirugía también contempla el tratamiento de fracturas de cadera mediante sistemas de fijación o prótesis, según el tipo de lesión.
El tratamiento quirúrgico del tobillo presenta particularidades propias. En pacientes seleccionados con artrosis avanzada, la prótesis de tobillo constituye una alternativa a la artrodesis, una técnica que fusiona la articulación para eliminar el movimiento doloroso. La prótesis busca conservar parte de la movilidad, aunque su indicación depende de factores como la calidad del hueso, la estabilidad de los ligamentos y la alineación articular.
La selección de pacientes es especialmente importante en este procedimiento, menos habitual que las prótesis de rodilla y cadera. Por ello, la valoración de cada caso resulta determinante para elegir la opción más adecuada.
Cirugía mínimamente invasiva: tratar la lesión preservando los tejidos
La artroscopia es una de las principales herramientas de la cirugía mínimamente invasiva en traumatología. Mediante una cámara y pequeños instrumentos introducidos a través de incisiones reducidas, permite acceder al interior de determinadas articulaciones y tratar lesiones sin recurrir siempre a una cirugía abierta convencional.
Esta técnica se emplea en procedimientos de rodilla, hombro y tobillo, entre otras indicaciones. Puede utilizarse para tratar roturas meniscales, reparar determinados tendones, abordar problemas de inestabilidad o intervenir sobre lesiones articulares concretas.
En el pie, las técnicas percutáneas permiten corregir determinadas deformidades, como los juanetes, mediante pequeñas incisiones y procedimientos óseos adaptados a cada caso. En la cadera, la artroscopia puede utilizarse para tratar algunas lesiones del labrum acetabular o el pinzamiento femoroacetabular en pacientes seleccionados.
Estas técnicas buscan reducir la agresión sobre los tejidos y, en determinadas circunstancias, pueden favorecer la recuperación funcional. Sin embargo, no son adecuadas para todas las lesiones: algunas fracturas, deformidades y patologías complejas requieren abordajes abiertos para conseguir una reparación apropiada.
Mano, muñeca y columna: recuperar funciones esenciales
La especialización también comprende patologías que afectan a la sensibilidad, la fuerza y la movilidad de las extremidades. En la mano y la muñeca, el servicio aborda el síndrome del túnel carpiano, el dedo en resorte, las fracturas y determinadas lesiones tendinosas y ligamentarias.
El tratamiento del túnel carpiano puede requerir liberar el nervio mediano cuando su compresión provoca hormigueo, pérdida de sensibilidad o debilidad. En el dedo en resorte, la intervención permite liberar el tendón flexor cuando el movimiento queda bloqueado. Según la lesión, pueden emplearse técnicas artroscópicas o procedimientos reconstructivos de mayor precisión.
En la cirugía de columna, la actividad incluye el tratamiento de determinadas hernias discales, fracturas vertebrales y alteraciones de la estabilidad. La microdiscectomía lumbar permite retirar el fragmento discal que comprime una raíz nerviosa en pacientes seleccionados. También se contemplan procedimientos de descompresión, estabilización e instrumentación vertebral, así como técnicas percutáneas para algunas fracturas osteoporóticas.
No todas las hernias discales ni todos los problemas de espalda requieren cirugía. La decisión depende de la evolución de los síntomas, la respuesta al tratamiento conservador y la existencia de déficits neurológicos.
Fracturas complejas y reconstrucción del aparato locomotor
La cirugía traumatológica avanzada también interviene en lesiones que exigen una planificación específica por su complejidad anatómica o funcional. Entre ellas figuran las fracturas articulares, las fracturas desplazadas, las lesiones de pelvis, las fracturas con múltiples fragmentos y las secuelas de traumatismos.
Una de las técnicas utilizadas es la osteosíntesis, que permite estabilizar los fragmentos óseos mediante placas, tornillos o clavos. En determinados casos puede recurrirse a la fijación externa o a procedimientos reconstructivos para tratar deformidades y defectos óseos.
Cuando una fractura afecta a una articulación, el objetivo no es únicamente conseguir que el hueso consolide, sino también restaurar, en la medida de lo posible, la superficie articular y preservar su movilidad.
Un tratamiento adaptado a cada necesidad funcional
La actividad del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Quirónsalud Torrevieja combina la valoración diagnóstica, las alternativas conservadoras, la cirugía y la recuperación funcional. La superespecialización por articulaciones permite abordar problemas diversos, desde lesiones deportivas en personas activas hasta artrosis, fracturas y otras enfermedades degenerativas.
La elección del procedimiento depende de las características de cada caso. La cirugía mínimamente invasiva, las prótesis articulares y las técnicas reconstructivas ofrecen distintas opciones terapéuticas, pero su utilidad debe valorarse individualmente.
El objetivo es aliviar el dolor, recuperar la movilidad y preservar la autonomía, con tratamientos ajustados a la patología y a las necesidades de cada paciente.