ALICANTE. La provincia de Alicante figura entre las zonas de España con peor calidad seminal. Sin embargo, una nueva investigación liderada por el Grupo de Unidades de Reproducción UR, con sede central en la Unidad de Reproducción UR Vistahermosa de Alicante, concluye que las diferencias detectadas entre unas regiones y otras no se deben a los hábitos de vida de los hombres analizados. El estudio, presentado en el Congreso de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), celebrado del 5 al 8 de julio en Londres, apunta a que otros factores, especialmente los relacionados con el entorno, podrían desempeñar un papel determinante.
La investigación da continuidad al estudio nacional impulsado por el Grupo UR en 2023, que analizó la calidad seminal de varones de diferentes regiones españolas y puso de manifiesto importantes diferencias geográficas. Aquellos resultados plantearon una cuestión clave para la comunidad científica: si esas variaciones podían estar relacionadas con el estilo de vida de los participantes.
Con el objetivo de responder a esa pregunta, el equipo de investigación, liderado por la doctora Rocío Núñez Calonge, coordinadora científica del Grupo UR, llevó a cabo un estudio prospectivo multicéntrico en el que han participado diferentes centros de fertilidad del grupo situados en Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Lleida, Sevilla y Oviedo. Entre junio de 2024 y diciembre de 2025 se analizaron los datos de 386 hombres procedentes de cuatro grandes áreas geográficas -norte, centro, sur y sureste- que, además del correspondiente seminograma, completaron un amplio cuestionario sobre hábitos de vida y antecedentes médicos.

- Laboratorio para estudio seminal.
- Foto: PLAZA
Para esta segunda parte de la investigación inicial, se evaluaron variables como el índice de masa corporal, el tabaquismo, el consumo de alcohol, café y otras sustancias, la actividad física, el tiempo diario de sedentarismo, la medicación habitual, intervenciones quirúrgicas previas y la exposición a productos químicos, entre otros factores potencialmente relacionados con la fertilidad masculina.
Tras analizar los resultados mediante modelos estadísticos, el estudio concluyó que ninguno de estos factores explicaba las diferencias geográficas observadas en la calidad seminal. La localización geográfica continuó siendo el principal factor asociado a parámetros como la concentración y el número total de espermatozoides, mientras que únicamente el tiempo de abstinencia sexual mostró influencia sobre algunos resultados del seminograma.
"Estos resultados nos permiten descartar que las diferencias encontradas entre regiones puedan atribuirse, de forma significativa, a los hábitos de vida analizados. Es un hallazgo muy relevante porque orienta la investigación hacia otros factores que podrían estar influyendo en la salud reproductiva masculina, especialmente los relacionados con el medio ambiente", explica la doctora Rocío Núñez Calonge.
Aunque el estudio no identifica todavía cuáles son esos factores, los investigadores consideran que los resultados refuerzan la necesidad de profundizar en el impacto que pueden tener elementos como la contaminación ambiental, la exposición a determinados compuestos químicos o los disruptores endocrinos sobre la calidad seminal.
"La fertilidad masculina constituye un importante indicador de salud. Comprender qué factores condicionan la calidad seminal nos permitirá avanzar en la prevención de la infertilidad y desarrollar estrategias más eficaces para proteger la salud reproductiva de la población", añade la especialista.
La investigación, presentada en el Congreso anual de la ESHRE, consolida la línea científica del Grupo UR en el ámbito de la fertilidad masculina y reafirma su apuesta por la investigación multicéntrica como herramienta para mejorar el conocimiento de los factores que afectan a la reproducción humana.
"Comprender por qué existen diferencias geográficas en la calidad seminal es esencial para avanzar en la prevención de la infertilidad masculina y desarrollar estrategias que permitan proteger la salud reproductiva de la población", añade la doctora Núñez Calonge.
Con este trabajo, el Grupo UR reafirma su compromiso con la investigación clínica en medicina reproductiva y consolida una línea científica destinada a identificar los factores que condicionan la fertilidad masculina, con el objetivo de trasladar ese conocimiento a la práctica asistencial y mejorar el abordaje de los problemas reproductivos.