ALICANTE. La Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA) se ha consolidado como una modalidad clave para optimizar la gestión de los recursos sanitarios y mejorar la experiencia del paciente. En el ámbito de la proctología —que abarca patologías comunes como las hemorroides, las fístulas complejas y las fisuras anales—, la aplicación de este modelo permite realizar intervenciones de forma programada garantizando el alta del paciente a las pocas horas de la intervención.
El Dr. Andrée Kühnhardt, jefe del servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Hospital Vithas Alicante, señala que el retraso en la consulta por parte de los pacientes suele agravar estas patologías debido al reparo social que conllevan. Sin embargo, el especialista destaca que los circuitos actuales de cirugía sin ingreso ofrecen un entorno seguro y altamente eficiente para su resolución.
"La evolución de las técnicas quirúrgicas, sumada a protocolos anestésicos de última generación, nos permite realizar procedimientos proctológicos con un daño tisular mínimo. Esto se traduce en una reducción significativa del dolor posoperatorio inmediato, haciendo viable y segura la recuperación en el domicilio del paciente desde el mismo día de la intervención", explica el Dr. Kühnhardt.
Criterios de selección y seguridad del paciente
La viabilidad de la cirugía proctológica sin ingreso no depende únicamente de la destreza técnica, sino de un riguroso protocolo de selección. Según detalla el especialista, “los candidatos deben cumplir con unos criterios médicos estrictos que evalúan su estado de salud general, la ausencia de comorbilidades graves y factores sociales determinantes, como disponer de un acompañante responsable en el domicilio durante las primeras 48 horas”.
Desde el punto de vista clínico, la hospitalización domiciliaria presenta ventajas científicamente contrastadas frente al ingreso convencional en planta. "El domicilio ofrece un entorno de convalecencia idóneo para la paciente una vez superada la fase crítica quirúrgica. Al evitar la estancia hospitalaria innecesaria, disminuimos de forma drástica la exposición a patógenos intrahospitalarios y el riesgo de infecciones nosocomiales", afirma el Dr. Andrée Kühnhardt.
Seguimiento postoperatorio y control del dolor
El éxito de la cirugía ambulatoria en patología proctológica radica en la continuidad asistencial tras el alta. Las unidades de CMA emplean protocolos específicos de analgesia pautada y control de la función intestinal para mitigar las molestias en el área intervenida, una de las mayores preocupaciones de los pacientes. Asimismo, el equipo de enfermería especializada realiza un seguimiento telefónico activo para monitorizar las constantes, el control del dolor y la tolerancia digestiva, asegurando una vía de comunicación directa con el hospital ante cualquier señal de alerta.
Los especialistas recuerdan que abordar estas afecciones de manera temprana mediante circuitos ambulatorios evita que los síntomas se cronifiquen, permitiendo una reincorporación sociolaboral mucho más rápida y con menores tasas de complicaciones a medio plazo.