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CULTURA QUEER

Libros que nos aceptan tan individuales (y queer) como seamos

"Todo está en los libros", cantaba Luis Eduardo Aute. Incluso el inicio de una transformación personal o una ruptura con los conceptos aprendidos, con las convenciones sociales. Esta temporada estival podemos disfrutar de panorámicas repensadas desde la cultura queer. Páginas sobre la batalla emprendida por personas sin género, ensayos sobre opresión a las minorías, sobre un nuevo feminismo, ficciones sobre la economía de la fertilidad, luchas que se han hecho globales junto al movimiento Black Lives Matter.

30/07/2020 - 

VALÈNCIA. El verano es la época perfecta para desconectar de la realidad; pero también para interaccionar con otras historias, descubrir vidas cruzadas con las nuestras; desde la narrativa de ficción a ensayos que abarcan la realidad, que nos ofrecen conocimientos nuevos y nos ayudan a desetiquetar (o etiquetar correctamente) algunos conceptos mal aprendidos. La literatura que se nutre de casos concretos partiendo de la teoría queer permite que accedamos a conocer nuestras diferencias, a veces abismales entre personas de marcada individualidad; hace que nos sintamos a cobijo de una sociedad cada día más diversa.

El grito de liberación ante un entorno opresor puede darse por muchos factores; no solamente desde una orientación sexual disruptiva con lo que el entorno espera de nosotros, o con la necesidad de una transformación. En el feminismo, existe igualmente una necesidad de romper roles de heteronormatividad, casi siempre vienen de la mano de imposiciones de conducta, dogmas de fe y religión. La editorial Lumen ha presentado la traducción de Unorthodox, la verdadera historia; la novela de Deborah Feldman que cuenta cómo una joven neoyorkina de orígenes judíos regresa a su núcleo familiar y se ve atrapada en un matrimonio forzoso y frustrante que le anula sexualmente. Le trunca el poder de decisión sobre su propia vida y la limita. Un patrón que se ha repetido en homología a otras culturas, y en generaciones no tan lejanas a nuestro tiempo.

Adentrándonos en otro terreno, desde el prisma de la identidad de género, la artista queer Maia Kobabe ha presentado su autobiografía en formato cómic: Género queer. Quien todavía tenga dudas sobre qué es el género no binario y la necesidad imperiosa de acabar con el lenguaje sexista polarizado entre hombre y mujer debe adentrarse en unas páginas cargadas de sensibilidad por el individuo neutro, por afectos íntimos hacia personas, independientemente del género y orientación sexual con los que se identifiquen. Maia, además, es una de las activistas más destacadas del fenómeno Black Lives Matter, y ha creado plataformas online para su promoción. Sus viñetas, que nacieron de Instagram, han llegado a traducirse a español este verano.

“Empecé a pensar en el género más como un paisaje que como una escala. Hay gente que nace en las montañas y otros nacen al lado del mar. Algunos son felices viviendo donde han nacido, pero otros hacen un viaje para llegar al clima en el que pueden crecer y florecer. Entre el océano y las montañas hay un bosque. Ahí es donde quiero que esté mi hogar”, explica Maia para dar sentido al germen de esa creación en forma de viñeta poéticas, que desde sus redes sociales ha convertido en un nuevo manual de teoría queer. El género no binario y la asexualidad son dos de los temas clave que desarrolla en unos dibujos que ayudan a cualquier persona ajena al colectivo a entender la disforia de género: acaba definitivamente con las etiquetas y dicotomías.

La transformación tras detectar una identidad de género que no corresponde con la determinada al nacer es un camino arduo. La literatura cada vez se acerca más hacia ese viaje iniciático de las personas que se sienten encerradas en un cuerpo ajeno, y que sufren trastornos conductuales a raíz de esa desconexión. Es el caso de la última novela de Camila Sosa Villada, Las Malas, que ha llegado este verano a la colección Tusquets. La artista y escritora trans, nacida en Argentina en 1982, narra en este largo capítulo autobiográfico cómo descubrió su identidad tras espiar una noche a unas travestis en un parque donde se reunían. Costruye una trama sobre el sufrimiento hasta convertirlo en la fiesta de la reivindicación, el empoderamiento de esa nueva identidad que atraviesa un entorno hostil y excluyente.

El artista audiovisual y fotógrafo Gorka Postigo, creador en su día de la marca Davidelfin junto a Bimba Bosé, ha presentado un trabajo peculiar, un libro de fotografías, algunas de las cuales hace años formaron parte de una exposición en La Fresh Gallery (Madrid). Meticulosa y cuidada, la selección se centra en personas trans captadas por el objetivo desde su juventud; adolescencias queer retratadas con sensibilidad y una mirada curiosa. Presente/Futuro es un cuaderno de retratos editados, fruto de un juego con cámara analógica. La fotografía trasciende el ámbito de la moda, de lo accesorio, y se acerca al terreno de la crítica social. ¿Por qué percibimos el género como un patrón, algo incuestionable, tabú, invisible o estático? La colección, muy armónica en un sentido artístico, muestra esa cicatriz visible, el sello de una lucha interna con arraigo a la etapa infantil.

Por otra parte, Eva Baltasar, una escritora catalana que se centra en lo poético, ha presentado una segunda parte de una trilogía que habla en general sobre el empoderamiento femenino; y coquetea con una literatura lésbica mucho más teórica y metafísica que erótica. Permafrost (2018) fue su primera aventura; y ahora ha llegado Boulder a Penguin Random House. Se trata de un relato sobre la soledad y la individualidad de las mujeres, y su libertad para ejercer la maternidad. La protagonista es una mujer solitaria, con solo veinte años cocina en un barco mercante, de puerto en puerto, sin parada ni hogar. Otra mujer le despierta atracción sexual y un gancho emocional que consigue emanciparla de esa situación y toman juntas la decisión de emprender una gestación asistida. Un relato crudo sobre sentimientos entre dos personas; la libertad frente el cautiverio emocional, la maternidad frente al individualismo. La protagonista da una supremacía al sexo y a los instintos frente las vidas planificadas y asentadas en lo convencional. Un retrato que se correspondería incluso con muchas de las personas heterosexuales que se enfrentan a esta cuestión vital.

Al hilo de la maternidad ya parecían superadas todas la distopías al respecto, como la interminable saga de El cuento de la criada (sobre guión original de Margaret Atwood). Pero algunas autoras dan un giro a la temática para regenerar debates en torno a la fertilidad y la fecundación, desde un punto de vista crítico. A la editorial Roca ha llegado una novela excéntrica de la escritora y politóloga filipina, Joanne Ramos, colaboradora habitual de The Economist. En La Granja construye una ficción sobre una nueva economía de la fertilidad; en la que los estándares de calidad obligan al proceso de gestación incluso a monitorizar la actividad física, las listas de reproducción musical e incluso dietas estrictas. Todo para lograr nueve meses de contrato de arrendamiento con una imponente nómina. Se produce el debate entre si vale la pena o no; por el desgaste emocional de la maternidad, por toparnos con una sociedad llena de desigualdades, con una herencia de diferencias de clase todavía no superadas. Una novela para reivindicar un debate, que sostiene la maternidad o paternidad como un asunto entre el capricho y la responsabilidad individual.

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