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Que el IVF no les arrebate el control del Hércules el día de mañana

Foto: Juan Carlos Soler
9/02/2017 - 

ALICANTE. Ese sería el principal compromiso que Juan Carlos Ramírez quiere que Gabriel Echávarri arranque del director general del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), Manuel Illueca, en la negociación que van a mantener a cuenta del futuro del Rico Pérez.

Descartado por ahora que el club tenga algo que temer respecto a su continuidad como inquilino del estadio y pese a que el banco del Consell mantiene que no tiene interés en hacerse con acciones del Hércules (de hecho "no quiere" el 15,07% de los títulos que pasarían a sus manos de confirmarse que es el adjudicatario del lote de bienes y derechos de Aligestión subastado), la preocupación de Ramírez y Enrique Ortiz parece clara: no quieren que, tras un ascenso del Hércules que iría respaldado indirectamente por aportaciones dinerarias de ambos al militar el equipo en una categoría deficitaria, el IVF cambie de opinión y decida hacer más atractiva la oferta de venta del estadio con las acciones de la Fundación que ostenta el 72,69% del capital social del club blanquiazul: dicho paquete no está pignorado como ha recordado más de una vez Illueca, pero existen fórmulas para hacerse con él. No olvidemos que el brazo económico del Consell es su máximo acreedor por culpa del tristemente famoso aval de 18 millones, una deuda que se reduce si el IVF se adjudica el estadio (Aligestión era fiadora de la Fundación), pero en ningún caso desaparece. De hecho, ahora mismo el Rico Pérez no es todavía suyo, tal y como recordaba este miércoles la magistrada titular del Juzgado de lo Mercantil número 2, al emplazar a Aligestión a que busque un comprador que presente una oferta mejor que la del banco público.

Ramírez, que en marzo del año pasado acudió a Valencia a reunirse con Illueca para 'pedirle tiempo' en nombre del Hércules y que encontró como respuesta que lo tendría siempre que su plan de pagos estuviera respaldado por garantías, no concretando posteriormente el empresario no ya las garantías sino el propio plan pese a que se comprometió a ello, opta ahora por el alcalde como portavoz ante el Consell y aboga por alcanzar "una solución total y no parcial" al club. Para allanar el camino, propone encabezar el enésimo proyecto para reflotarlo, articulado como "una sociedad (sic) con Javier Portillo" que como ahora seguiría siendo responsable de la parcela deportiva, mientras que Ramírez lo sería de la económica e institucional (aunque es Carlos Parodi quien legalmente tiene la primera y última palabra) ¿Y el dinero que lo sustentaría? del bolsillo de Ortiz y Ramírez.

El empresario vasco, que semanas atrás aceptaba canjear los 2,2 millones de euros de deuda que mantiene el Elche con él por acciones del club, dentro de un plan de actuación del consejo de administración de la entidad franjiverde al que se opone precisamente el IVF, lograba ayer convencer al alcalde Echávarri, a juzgar por las declaraciones de este tras su reunión en las que se refería a la propuesta de Ramírez para el Hércules como una "solución definitiva" a las penurias económicas e institucionales del club, "un proyecto deportivo con cimientos, no asentado sobre nubes (...), un proyecto serio". Ahora bien, está por ver si en Valencia son de la misma opinión o se interpreta como una maniobra más propia de "especuladores", en la línea que apuntaba el Presidente de la Generalitat, Ximo Puig el pasado martes.

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