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primer pleno con luis barcala como alcalde

La tránsfuga mantiene su estrategia y aprovecha el reparto de sueldos del Gobierno del PP para atizar a la izquierda

26/04/2018 - 

ALICANTE. Primer pleno tras el cambio de Gobierno en el Ayuntamiento de Alicante, ahora con el popular Luis Barcala como nuevo alcalde con escasas iniciativas sobre la gestión de la ciudad. Tanto es así que el primer asunto de interés de los planteados en la primera parte de la sesión ha sido la delimitación del reparto de sueldos entre los grupos de la oposición, tras la nueva situación deparada por el relevo al frente del Ayuntamiento.

La propuesta partía con plenas garantías de quedar aprobada, puesto que había sido pactada en Junta de portavoces, pero ha suscitado un primer cruce de reproches en el salón azul. La encargada de abrir brecha ha sido la tránsfuga, Nerea Belmonte, que votó en blanco en el pleno de investidura del pasado jueves, tras abrir un proceso de negociación con el PSOE para respaldar la toma de posesión de Montesinos, y acabó permitiendo que la Alcaldía fuese a manos del PP. Belmonte ha intervenido con un contundente reproche a los tres grupos progresistas, PSOE, Guanyar y Compromís, a quienes ha acusado de bloquear la restitución de sus derechos como concejal, en alusión a su propuesta de reforma del Reglamento Orgánico del Pleno por la que se planteaba que los ediles no adscritos tuviesen los mismos derechos políticos y económicos que el resto de concejales. Así, ha reivindicado el derecho de todos los ediles a percibir un sueldo por el desempeño de su trabajo y ha llegado a sostener como argumento de su defensa que ese había sido "un logro de la izquierda".

La segunda y última intervención ha sido la del portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, quien ha obviado a Belmonte. Sencillamente le ha hecho el vacío y se ha centrado en recordar que ya se votó un acuerdo similar el pasado 30 de noviembre tras la ruptura del tripartito. Tras ello, se ha dedicado a deslegitimar la nueva situación política al calificar de indigno el pleno de investidura del pasado jueves. Así, ha hablado de fraude a la voluntad popular expresada en las urnas y ha sostenido que el nuevo "minigobierno del PP sólo se va a dedicar a poner en marcha los proyectos que se ha encontrado ya preparados para su desarrollo porque no van a poder hacer otra cosa si quieren ofrecer algún tipo de resultado".
Hasta ahí ha llegado el debate. En realidad, el acuerdo solo prevé dos modificaciones respecto a la situación establecida hasta ahora: se concede siete dedicaciones exclusivas a los ediles del PP, que ahora asumen competencias de Gobierno, y cuatro al PSOE, además de otras dos parciales, que se deberan distribuir entre sus seis concejales. La propuesta ha quedado aprobado finalmente por unanimidad sin más intervenciones.

Antes, todos los grupos han aprobado la concesión de una bonificación del 95 por ciento en el impuesto de construcciones y obras para la ejecución del centro de atención de la asociación alicantina de síndrome de Down.

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