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Yo firmaba

27/12/2017 - 

ALICANTE. Dando gracias por estar a dos puntos de la promoción. Así acaba la primera vuelta de un Hércules que llega a las Navidades fuera de puestos de 'Play off', algo que ocurre por primera vez en la tercera estancia del club blanquiazul en Segunda División B. Cuatro temporadas, en las cuales la trayectoria del club ha ido de más a menos. Segundos en la 14/15, terceros en la posterior temporada, y cerrando el cuarteto de privilegio el pasado año, con Tevenet en el banquillo. Puede sonar a crítica, rayos, de hecho lo es, pero ya les iré confesando hacia el final de este espacio que me cede el ilustre (y mejor formado) Óscar Manteca, que no es algo que me disguste.

Lesiones, malas sensaciones iniciales, destitución de Siviero, un ligero oasis regado por Claudio, y su positivo efecto disuelto en las últimas semanas de competición. A pesar de la victoria en Llagostera, el equipo no ha mostrado su mejor cara en las últimas jornadas. Cuatro triunfos, cinco empates y una sola derrota ilustran la trayectoria del míster valenciano, que ha tenido que ir lidiando con los problemas que ha sufrido, mayormente en forma de lesiones.

Es ahí donde el Hércules encuentra su drama. Ocho bajas acumuló el conjunto blanquiazul en su visita a Llagostera, donde contra todo pronóstico (ahí entran las manías y temores sobre césped artificial) se acabó llevando la victoria con un once que prácticamente se hacía solo. No era mal equipo, pero la falta de reemplazos desde el banquillo, ocupado por jugadores de la base y el filial además del defenestrado Adrià, auguraba un partido complicado. Y para colmo, susto en la carretera a la ida. Lo que le faltaba a este equipo.

¿Y qué hacemos con las lesiones? Parece prácticamente imposible encontrar una razón concreta para tanto parón, y menos para varias lesiones musculares, y algún que otro contratiempo en forma de lesión grave de rodilla, como el que ha dejado a Moha fuera de combate, con operación incluida. Una solución factible, pero a uno le da la risa solo de escribirlo, es poder contar por fin con Ciudad Deportiva propia que permita al club dejar de ocupar instalaciones, como el vetusto y ya abandonado campo de Fontcalent, o poder dejar de utilizar un terreno de juego municipal, más previsto para otros deportes. Pero como les digo, no les voy a aburrir con utopías.

Contra todo ello, precaución, entrenamientos con menos carga, un buen trabajo de vacaciones, buena alimentación y suerte. Ah, y mercado de invierno. Porque para este enero, si alguien está en la cuerda floja es Miguel Ángel Nieto, el eterno lesionado de este Hércules. Lo que no está tan claro es su reemplazo. La mediapunta parece más que surtida, con la irrupción de Pedja desde el filial, y la delantera va cumpliendo con Carlos y Óscar. La defensa no se toca, y la zona destructiva del centro del campo tampoco, con lo que nos queda la labor creativa. Me gustaría ver a Miñano más cerca del área, en la segunda punta, y con su trayectoria en el centro del campo, bien podría apostar Portillo por reforzar ese perfil, inexistente en esta plantilla más allá del alicantino.

Del juego en esta primera vuelta, mejor ni hablar. Tanto el conjunto de Siviero como el de Claudio han pasado por momentos del toque intrascendente, a partidos en los que sus jugadores fueron incapaces de dar un pase a tres metros. Y esto último no responde a entrenos o métodos, responde a situación en las que el equipo ha estado bajo una tremenda presión. Un partido se me viene a la cabeza, el de la Peña Deportiva, con un solitario gol de Samuel, salvador en el último segundo, secundado por otra victoria con el capitán, Paco Peña, como protagonista ante el Baleares. Les confesaré también, que en realidad, esto me da igual. Prefiero ganar, salir de esta categoría, e intentar no volver jamás. El camino para un servidor ocupa un papel secundario en el purgatorio de la Segunda B.

Un purgatorio, que como les contaba al principio, es visitado por el Hércules por tercera vez. Desagradable lugar para un histórico como el conjunto blanquiazul esto de la categoría de bronce, y a la par, más que merecido por la desastrosa gestión del club en los últimos años. Pero fíjense que curioso. La última vez que el Hércules acabó la primera vuelta fuera de los puestos de 'Play off' corría el 2005. El equipo dirigido por Mandiá cerraba la jornada 19 con un empate a cero ante el Barça B, noveno en la tabla, y a tres puntos del cuarto. A partir de ahí, 37 puntos, solo cuatro derrotas, segundo puesto y ascenso. Yo firmaba.

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