X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

podría trastocar el calendario de primarias o los esfuerzos electorales 

Socialistas a los que no les interesa que Puig adelante las elecciones 

10/10/2018 - 

ALICANTE. Pese a las continúas matizaciones, el posible adelanto electoral de las elecciones autonómicas en la Comunitat Valenciana se ha convertido en un especie de nubarrón negro, que siempre está ahí, pero que sólo Ximo Puig sabe cuándo pinchará (si es que lo pincha). Este lunes, el día previo a la celebración del 9 d'Octubre, volvió a insistir en la necesidad de que la Comunitat tenga más visibilidad, pero reiteró que apuesta por la estabilidad del actual Gobierno; es decir, de momento, no hay novedad en el Palau y todo sigue su curso.

Pero más allá de la visibilidad y de las buenas expectativas que ofrecen las encuestas para los socialistas valencianos, como la publicada este martes por los diarios Levante EMV e Información, hay otras citas en el calendario que un posible adelanto electoral pueden generar efectos contraproducentes, y que no benefician en nada a los socialistas.

De convocar las elecciones en los próximos días, éstas podrían celebrarse el próximo 16 de diciembre. Otra cosa es que se busque marzo para ese adelanto. Pero Puig pincha el globo ahora, el gran perjudicado sería el PSOE de Alicante y sus primarias, pues la primera votación -en caso de que hay más de dos candidatos- está prevista para ese 16 de noviembre. ¿Deberían aplazarse las primarias socialistas de Alicante? Ambas cuestiones pueden ser contradictorias: el PSOE alicantino necesita cerrar el debate de su candidato a la Alcaldía y para ello necesita, cuando menos, serenidad. Y con ese objetivo las primarias se aislaron del resto del calendario de elecciones internas.

Y la otra cuestión es qué papel jugarían los alcaldes socialistas en un hipotético adelanto electoral. Fuera en diciembre o marzo, los alcaldes estarían obligados a un sobreesfuerzo y, además, muchos de sus planes para el final del mandato podría quedar condicionados, en función del color político de las consellerias del Botànic.

Hay voces en el PSPV que siempre se han manifestado a favor de la conjunción de las citas electorales para que se produzca una simbiosis entre la gestión de los alcaldes y del Gobierno de la Generalitat, máxime ahora que coinciden en muchas ciudades. Estos cargos creen que el resultado suele ser bueno para ambas partes: los alcaldes aportan voto a les Corts y viceversa, algo que además se puede ver reflejado en las diputaciones. Y ahora se da una tercera paradoja: Pedro Sánchez está en La Moncloa y la marca PSOE tira, como también reflejan, por ahora, los sondeos a nivel estatal.

A ello habría que añadir las limitaciones que fija la Ley Orgánica del Régimen Electoral General con la correspondiente prohibición de actos de inauguración y de campañas institucionales de propaganda. ¿Puede perjudicar esto a los alcaldes? Muchas incógnitas abiertas, pero hay socialistas a los que no les interesa ahora un adelanto electoral.

Noticias relacionadas

next