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Planificación, colaboración y transparencia para hacer sostenible la cadena agroalimentaria

1/07/2018 - 

ALICANTE. El sector agroalimentario es uno de los más importantes para la economía de la provincia. Al mismo tiempo, es uno de los que más preocupa a los consumidores finales, concienciados cada vez más de la importancia de cuidar la alimentación, pero también de los valores que buscan en un producto, además de la calidad. Alicante Plaza sentó a la mesa en el AC Hotel Alicante a representantes de la Administración, la gran distribución, los agricultores, las cooperativas y la universidad, para debatir sobre una cuestión clave: cómo hacer sostenible la cadena agroalimentaria.

Rápidamente comenzaron a surgir las primeras discrepancias, tanto en lo que a la definición de 'sostenible' se refiere como en las recetas para lograrlo. Los dos principales puntos de fricción son la rentabilidad y cómo se reparte entre los distintos eslabones de esa cadena, y la falta de información en todos los sentidos: tanto entre intermediarios como enfocada al consumidor final. En lo que sí se generó un amplio consenso entre los participantes es en que el camino actual es el adecuado, con una mejora sensible de las condiciones respecto a hace quince años, y en que es necesario ahondar en tres claves: planificación de la producción, colaboración entre eslabones y transparencia en el proceso.

El primero en abrir fuego fue el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, quien consideró que la mejor forma de hacer sostenible la cadena es regularla, aunque sin limitar la competencia. "Hay que regularlos distintos eslabones y compensar la cadena para que no se rompa, que estemos todos cómodos. Fundamentalmente, los productores, que son los que menos lo están". El secretario general de Asaja Alicante, Ramón Espinosa, consideró en este sentido que la cadena de alimentación presenta "niveles de sostenibilidad óptimos en todas sus patas, con la trazabilidad, códigos de buenas prácticas, protocolos de inocuidad, la agricultura ecológica y la producción integrada", pero "cojea la pata de la rentabilidad: el agricultor genera riqueza para toda la cadena salvo para sí mismo".

La catedrática de Tecnología Agroalimentaria de la UMH, Esther Sendra, había pedido segundos antes definir la sostenibilidad con "parámetros medibles por la Administración, que debe ocuparse de determinarla", aunque hay algunos consejos que ayudan: "consumir productos de proximidad, de temporada, y menos carne". La presidenta de la federación de consumidores Lucentum, Soledad Morales, consideró que "al consumidor, que es el eslabón más importante de la cadena, le falta habitualmente información, y está muy al margen a la hora de legislar".

Pepe Ortuño, de la oriolana Olé! SAT, que es el primer exportador nacional de alcachofa, apostó por "promover la transparencia y la colaboración entre eslabones", al tiempo que destacó que el sector agrícola está profesionalizado y animó a "no fijarse solo en el precio". José Balaguer, de la cooperativa Anecoop, la clave está en que "todos los eslabones generen valor", y el futuro "en las alianzas: se están fusionando el primer y el último eslabón de la cadena (los productores de semillas y los supermercados), ¿qué hacemos los de en medio?", se preguntó.

El director provincial de Relaciones Externas de Mercadona en Alicante, Luis Consuegra, por su parte, defendió que "en 2010 vimos que la cadena estaba incompleta, porque prestábamos mucha atención a la industria y poco al sector primario", por lo que "pusimos en marcha CASPOPDONA (Cadena Agroalimentaria Sostenible de Mercadona), apostar por los frescos, dar importancia al producto local, y construir relaciones estables con el sector primarique trabaja con Mercadona".

El modelo 'win-win' y la competencia exterior

El debate, moderado por el director de Alicante Plaza, Miquel González, se adentró en otra cuestión espinosa: cómo generar valor en todos los eslabones y cómo afrontar la competencia exterior, fomentada por acuerdos bilaterales de la Unión Europea. Mulero consideró que "la distribución se adapta al consumidor, por eso apuesta por la proximidad, aunque ahora tienen un problema con la venta online", ante lo que Consuegra consideró que "hay clientes que prefieren comprar online, pero otros aún quieren ver el producto que están comprando, sobre todo el fresco como la fruta o el pescado". Mercadona ha puesto en marcha una prueba laboratorio para la compra online en la zona de València, explicó. "Hay que organizar los eslabones", argumentó el secretario autonómico, "porque la distribución ya está organizada". En este sentido, Ortuño defendió que "todos tengan que competir con las mismas reglas, y quien no dé la talla, que diversifique el negocio".

El problema es que el 95% de la tierra cultivable está en manos de propietarios no profesionales, aunque el secretario de Asaja defiende que "estamos en el proceso de transición del agricultor tradicional al empresario agrícola, pero va despacio". No obstante, advirtió que "las empresas profesionales también tienen problemas para negociar el precio", su principal preocupación. "Hay que cooperar, la posición negociadora y la de decidir son mucho mayores si se está concentrado". En este sentido, Consuegra explicó que "en Mercadona creemos que todos los eslabones pueden ganar dinero, porque todos los productores que trabajan con Mercadona son rentables". Para ello, explicó, trabajan juntos "planificando cosechas, viendo precios, mejorando los procesos para abaratar costes..."

Asaja introduce otra variable en la ecuación: "Cuando la UE negocia con Marruecos, la agricultura siempre es moneda de cambio; permiten que vendan en España tomates y limones tratados con fitosanitarios que llevan 15 años prohibidos aquí". La catedrática de la UMH terció para señalar que "el consumidor tiene derecho a conocer esos acuerdos de la UE", mientras que Morales explicó que "trabajamos con los consumidores para que aprendan a entender la información del packaging".

Mulero consideró que las acciones de educación y promoción en los medios son "fundamentales", y puso como ejemplo las crisis del pepino con Alemania. "Falta relato de lo que producimos, si sabes la historia de la bodega te bebes más a gusto el vino". Coincidió con él Ortuño, quien puso como caso de éxito una campaña de su empresa para introducir la alcachofa en Alemania con recetas, que elevó las ventas de 15.000 a 100.000 toneladas. "Pero algunos distribuidores pretenden que se lo pagues tú".

El futuro del productor

El debate analizó también el papel del productor. Anecoop consideró que hay que formar también al agricultor, no solo al consumidor, para que conozca todas las fases del proceso desde que entrega la naranja en la cooperativa, y generar así confianza. Desde Asaja replicaron que "si quieres una calidad determinada, el agricultor te la hace, pero tienes que pagarla; lo que no puede ser es que todos los que tocan la naranja hasta que llega al consumidor ganen más que el que la ha fabricado". Olé! SAT, en cambio, defendió que si forman al agricultor para "evitar problemas en el campo, se evita encarecer el producto. Cuando sabe a dónde va un producto determinado, él mismo quita del box lo que no da la calidad suficiente, y eso abarata costes luego".

En este sentido, el representante de Mercadona defendió que los acuerdos de su empresa con el productor "permite planificar las cosechas, y dedicar recursos a innovar porque no te tienes que preocupar de la comercialización". Asimismo, Consuegra coincidió con Balaguer y Ortuño en que "se tiene que quedar en la cadena quien aporte valor; si el intermediario (como una cooperativa concentradora de oferta) lo hace, perfecto, si no, vamos directamente al productor". En esta línea de concentración, Espinosa señaló que "en Rojales había 300 agricultores, y en unos años quedarán 40 que cultivan la misma superficie". Desde Anecoop destacan un caso similar al de Asaja: "De 140 cooperativistas hemos pasado a la mitad, pero en cambio hacemos el doble de producción".

En el buen camino

En conclusión, a juicio de Mulero "estamos en el buen camino, todos los eslabones han asumido su responsabilidad, nada que ver con años atrás". Para Sendra, es necesario "mejorar la información y la cooperación entre eslabones", mientras que Espinosa admite que "se ha mejorado respecto a los últimos años, y hay un cambio de sensibilidad de la gran distribución; el camino es la planificación y la colaboración". Morales aplaudió la profesionalidad de los presentes pero pidió "más información para los consumidores", mientras se comprometía a "intentar que la gente consuma productos de garantías sin fijarse tanto en el precio".

Ortuño, proveedor de Mercadona, señaló que la fórmula que aplica la cadena valenciana puede ser el camino a seguir por la "seguridad y estabilidad" que ofrece al agricultor, y celebró que "vamos por buen camino". Balaguer, en la misma línea, pidió que se cuente con los cooperativistas a la hora de planificar y profesionalizar al productor. Mientras, Consuegra insistió en apostar por la "proximidad al proveedor local, porque buscamos el mejor producto, y el más fresco es el que está más cerca". Asimismo, esgrimió la planificación conjunta como garantía de estabilidad del proveedor, y el espíritu de colaboración que guía el concepto CASPOPDONA. El encargado de clausurar el debate fue el director de Desarrollo de Negocio de Ediciones Plaza, Juan Ignacio Alfonso, quien se comprometió a colaborar en la parte que toca a los medios para otorgar confianza al consumidor, "desde la formación y la información".

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