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polémica por la actividad de carga y descarga de graneles

Otra nube de polvo en el Puerto alarma a los vecinos a días del 'pistoletazo' a las naves cerradas 

16/02/2018 - 

ALICANTE. La actividad de carga y descarga de graneles, desarrollada en los muelles de Poniente del Puerto de Alicante, volvió a generar la alarma entre los residentes del entorno, este jueves, a la vista de que la estiba de ese tipo de materiales pulverulentos había vuelto a generar una nube de polvo. Ese episodio se produjo durante la mañana, en horario escolar, lo que, según los residentes consultados, llegó a provocar que varios padres se planteasen recoger a sus hijos del Colegio Público de Benalúa: el centro más próximo al recinto portuario.

Portavoces de la Plataforma contra los graneles precisaron que se había dado aviso a la Policía Autonómica para que levantase acta sobre los hechos registrados, como se suele proceder cada vez que se detectan emisiones. De hecho, la difusión de partículas a la atmósfera quedó registrada en la red de estaciones de medición de calidad del aire con valores de 196 ug/m3 a las 13 horas, superiores a los permitidos.

Portavoces de la Autoridad Portuaria apuntaron que la Policía Autonómica supervisó la operativa y pudo comprobar que no se superaba ninguna de las condiciones requeridas para el desarrollo de la actividad. En esta línea, indicaron que la velocidad del viento fue durante esa franja de la mañana de 1,2 kilómetros por hora, cuando el límite está fijado ahora en los 8 km/h, después de haberse rebajado desde los 20 km/h.

Sea como fuere, el nuevo episodio se produce justo a cuatro días de que el presidente de la Autoridad Portuaria, Juan Antonio Gisbert, presente ante el consejo de administración del Puerto el pliego de condiciones del concurso por el que se regirá la concesión de una terminal específica para el desarrollo de la estiba de graneles, en la que se incluirá la construcción de naves cerradas en depresión. 


Y también una semana después de que el director general de Calidad Ambiental, Joan Piquer, reiterase ante representantes de la Plataforma su voluntad de mantener la vigilancia sobre la actividad, en la línea marcada hasta ahora desde la Conselleria de Medio Ambiente, pese al cese del secretario autonómico, Julià Álvaro. En ese mismo encuentro, el representante del Consell garantizó que se solicitarían medidas de control adicional durante el periodo transitorio en el que se demorase la construcción de las naves cerradas.  

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