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análisis ap - los escenarios del conflicto interno 

Los pagos de Domínguez: ¿otra fase en la guerra por el control de Guanyar y de EU?

17/05/2018 - 

ALICANTE. La polémica por los pagos directos a un supuesto simpatizante de Guanyar -y, según diversas fuentes, exmilitante de EU- por el control de los puntos de compostaje acordados durante la etapa de Víctor Domínguez (Guanyar) como concejal de Medio Ambiente llega este jueves a la asamblea de la plataforma electoral con el acta del propio regidor sometida a la voluntad de la militancia. La convocatoria parte a iniciativa del propio Domínguez con el objetivo de dar explicaciones de primera mano sobre el encargo de esa tarea.

En principio, todo parece indicar que Domínguez insistirá en la información que ya incluyó en un comunicado difundido este lunes: que no tenía relación previa con Javier Sirvent, la persona a la que se encomendó esa tarea; que se recurrió por alguien ajeno al Ayuntamiento por que no se disponía de personal y que se pensó directamente en Sirvent porque ya venía colaborando de forma voluntaria con la concejalía. Además, incidirá en que los pagos, previa presentación de la factura correspondiente, estaban fiscalizados y avalados por los técnicos municipales y por el área de intervención, por lo que no se incurrió en ninguna ilegalidad. En suma, Sirvent habría percibido más de 8.000 euros entre junio de 2017 y el pasado febrero. Ahora, la tarea de control la asume personal municipal, contratado a través de los programas de promoción de empleo juvenil de la Generalitat.

A partir de ahí, todas las opciones parecen estar abiertas. A priori, el propio orden del día de la convocatoria prevé expresamente que se adopten acuerdos en relación a esas explicaciones. Pero incluso existe la posibilidad de que Domínguez anuncie su renuncia al acta de concejal por propia voluntad antes de conocer qué resolución se adopta en la asamblea para disipar cualquier duda ética y desvincular a la organización de toda controversia, pese a que él mantenga que no exista causa que la justifique.

Según las fuentes consultadas, al menos sobre el papel, si Domínguez decide someterse a la voluntad de la asamblea, podría esperarse una resolución de respaldo, gracias al apoyo mayoritario de su entorno, que viene controlando la asamblea al menos desde el pasado otoño, en un contexto en el que se produjo la sustitución de Domínguez por Miguel Ángel Pavón como concejal de Limpieza, y en el que se precipitó la salida de Guanyar del equipo de Gobierno tras el rechazo del ya exalcalde, el socialista Gabriel Echávarri, a dimitir tras su doble imputación por los llamados caso Comercio y caso despido. No obstante, se da por seguro que en el desarrollo de la convocatoria se escucharán críticas y posiblemente peticiones de dimisión con el argumento de que el proceder de Domínguez podría guardar similitudes con el de la ya exconcejal de Guanyar, Nerea Belmonte: expulsada de la organización y de Podemos por adjudicar contratos menores de manera directa a una empresa de comunicación creada por dos de los miembros de la candidatura que ella presentó para optar a liderar Podemos durante su proceso de gestación en Alicante.

La cuestión es que, pase lo que pase, todo parece encuadrarse en una reactivación de la guerra interna que sigue arrastrándose en las entrañas de Guanyar, de su grupo municipal y del socio mayoritario de esa confluencia política, Esquerra Unida (EU) hasta llegar a partir a todos esos foros literalmente en dos mitades casi equivalentes. Es más, en la organización se interpreta que la polémica sobre los pagos por el control del compostaje se ha visto alimentada desde dentro, con supuestas filtraciones como la afiliación de Sirvent a EU por parte de alguien que haya podido tener acceso a los censos de la organización pese a las prevenciones que marca la Ley de Protección de Datos.

Ese conflicto interno ha atravesado episodios agitados como la puesta en marcha de un nuevo proceso de selección de los asesores que debían prestar apoyo a los cinco concejales de Guanyar en esta nueva etapa en la oposición. Dicho proceso se puso en marcha por decisión mayoritaria de la asamblea pese a la oposición del sector alineado en torno al entonces coordinador de EU, José Luis Romero, desde el que se interpretó que se trataba de un primer paso de una maniobra para tomar el control político del grupo municipal y para tratar de apartar a Miguel Ángel Pavón como portavoz. En ese sector se encontraba el propio Pavón, que llegó a enviar una carta a toda la militancia en la que advertía de que se trataba de un intento de apartar a las personas que habían seguido algunas de las directrices políticas por las que se creó Guanyar, como la lucha contra la corrupción.  

Después, se llegó a una asamblea para renovar a la dirección de EU y Romero quedó descabalgado por una lista integrada por el excoordinador José Antonio Fernández Cabello que acabó aupando como nuevo líder de la coalición a quien hasta entonces ejercía como portavoz de la mesa de coordinación de Guanyar, Luis Fernando Sevilla.


Y, tras ello, el proceso de selección de los asesores siguió su curso con una propuesta de selección que llegó a ratificarse pese a las impugnaciones presentadas por algunos de los aspirantes, que habían alegado una clamorosa manipulación en las puntuaciones que se les concedieron. Así, se seleccionó a tres candidatos: Nuria Molpaceres, Nefer Vives y Javier Ramos. Las dos primeras ya habían trabajado como cargos de confianza de Guanyar durante su etapa en el Gobierno. Así, Paloma Serrano y Esther Rubio -afines al sector de Romero y de la máxima confianza de Pavón- perdían los puestos que venían desempeñando hasta entonces. No obstante, tras otra crisis interna en el seno del grupo municipal, se alcanzó un acuerdo diferente al propuesto por la comisión de selección: se prescindía de la plaza para periodista y se mantenía a Esther Rubio (quinta clasificada en el proceso pese a sus años de experiencia como asesora por las puntuaciones que recibió por parte de tres de los concejales del grupo durante la entrevista personal: Víctor Domínguez, Daniel Simón y Marisol Moreno) tras la renuncia del cuarto clasificado (también exasesor). La designación de las tres nuevas asesoras se aprobó finalmente en la asamblea celebrada el 4 de mayo.

Diez días después, la polémica vuelve a estallar en Guanyar a cuenta de los pagos de Domínguez, en otro episodio de controversia posiblemente más inoportuno que nunca: a un año de las próximas municipales, con el grupo municipal partido en dos y pendiente de la posible reedición de una nueva confluencia entre EU y Podemos que dé posibilidades de repetir los históricos resultados electorales cosechados en 2015, cuando la plataforma electoral fruto de esa alianza logró seis concejales. Eso sí, en esta ocasión, con una clara diferencia: Podemos no va a ceder posiciones mayoritarias en la lista electoral de esa posible confluencia. Y tampoco está claro quién sería su posible cabeza de lista.

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