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el sur del sur / OPINIÓN

Las dos X de César Sánchez 

16/09/2018 - 

César Sánchez ya no volverá a ser alcalde de Calp. Lo ha anunciado este pasado jueves: era un secreto a voces, que ya se gestó tras el anterior congreso del PP, el de febrero de 2017,  en el que el hoy presidente de la Diputación de Alicante ya consiguió unas de las cosas que más ansiaba: meter la cabeza en Génova. Con esta decisión, oficializada ya ante su militancia, Sánchez despeja una X, pero le faltan dos por resolver: por dónde será concejal para volver a optar a otro mandato a la Diputación de Alicante. Y si finalmente formará parte de la lista del PP a las Cortes Valencianas de 2019, algo que ya sucedió en 2015.

La decisión de Calp, si finalmente no repite en su municipio como número dos para ser diputado provincial por la Marina Alta, algo que no es bien visto ni por los electores por ni por el propio PP,  podría confirmar otra cosa que viene estando en los mentideros. Al igual que José Císcar, Sánchez pasaría a formar parte de la lista del PP en el Ayuntamiento de Alicante para acompañar a su amigo y colega de batalla interna -señalado, todo sea dicho de paso, por Císcar-, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, en el intento de amarrar de nuevo el Gobierno provincial.

La primera y la segunda X parecen claras: adiós Calp, bienvenida sea Alicante como plataforma de acceso a la institución provincial, algo que los populares han utilizado tradicionalmente. Pero la huida de Calp también deja a la vista otro debilidad: quién quiera ser diputado por esa comarca se lo tendrá que trabajar, pues no será nada fácil. El PP es, en estos momentos -y máxime si ve la encuesta de Alicante Plaza- el rival más débil: en esa comarca hay tres diputados provinciales en liza para la Diputación de Alicante. En este mandato, PP, PSPV y Compromís tienen uno cada uno. La fortaleza del PSPV se le presupone en Dénia y Xàbia (los más poblados); Compromís domina los municipios medianos, y al PP sólo le queda Calp y Teulada -Benissa se perdió y sería difícil de recuperar si Compromís acaba aliándose con el actual partido del alcalde-. De ahí que Sánchez busque un acomodo más seguro que la Marina Alta para, en cualquier caso, repetir como presidente de la Diputación. Es difícil que el PP pierda su representación, pero hay más riesgo que nunca. Y la operación de unir a todo el centro derecha de Calp (dejando atrás corruptelas y odios entre campsistas y ripollistas) es otro síntoma de que las expectativas no pintan demasiado bien.

Y la tercera X puede ser la definitiva. El aparato ya lo controla Pablo Casado -no sabemos hasta cuándo- y las listas las va a fiscalizar de arriba a abajo. Y la inclusión, otra vez, de César Sánchez en la candidatura autonómica puede ser todo un aviso a Isabel Bonig, ratificada sí, pero con un futuro más pendiente de Ciudadanos que de unas expectativas que no acaban de consumarse (veáse otra vez la encuesta de Alicante Plaza). Lo de Sánchez en les Cortes serían toda una declaración de intenciones de Casado, un plan b en toda regla y quién sabe si no otra cosa, si los nubarrones empeoraran ante cualquier cambio de viento, pese a que el PP siempre ha demostrado tener una base muy sólida (a excepción de Cataluña) en casi todas las convocatorias electorales. Hay tiempo para todo, incluso para que Pedro Sánchez se eriosone más, pero que no piense el PP que ese voto lo pueda capitalizar sólo él. Podemos también también está hundido, y vive de socialistas decepcionados. Pues mientras todas esas piezas se van poniendo en su sitio -en teoría, el 1 de diciembre debe estar todo listo, al menos, en los alcaldables locales-, viene un inicio de curso apasionante, tesis y masters mediante. Pero no pierdan de vista esa tercera X. Es la clave de todo.


P.D. Vaya por delante que es un hombre curtido en mil batallas, pero si lo del Distrito Digital en la antigua Ciudad de la Luz sale adelante, habrá que destacar el papel de Antonio Rodes. No sé qué grado de participación ha tenido en la atracción de las empresas que se van instalar -o si ha sido la mano de Andrés Pedreño o algún contacto en el Ibex 35-, pero desde luego viste el santo a las mil maravillas. Su intervención, el pasado jueves, en el III Tech Day, fue muy pedagógica para un sector, el tecnológico, que empieza a ver esperanza en ese proyecto y que teme que no haya talento para todos. Quizás Rodes le haya arañado a Puig unos votos con los que nunca pensaba contar.

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