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exposición fotográfica de la colección de arte contemporáneo y sus becas

La muerte del instante, Caja Mediterráneo recupera el vacío de principios de siglo

19/04/2018 - 

ALICANTE. Dos colecciones que se unen por primera vez en Alicante, la ciudad que las vio nacer. Así llega la exposición Prospectivas desde el presente a la sala Emilio Varela de la Fundación Caja Mediterráneo. Por un lado, los grandes nombres de la Colección de Arte Contemporáneo que se conserva habitualmente en el MACA; por otro, los becados, los artistas emergentes en el momento en que se hicieron estas adquisiciones.

El diálogo entre ambas colecciones demuestra el buen trabajo que hizo el equipo encargado de decidir las compras, explica la comisaria de la muestra, Macarena Palma. "La Fundación siempre ha tenido unas políticas de mecenazgo muy fuertes", recuerda esta sobre los propósitos con que encomendaron a Carlos Mateo que iniciara en 2002 la labor de comprar el arte contemporáneo español. Este se acompañó de una comisión asesora de los grandes nombres: Román de la Calle, Tomás Llorens, Elena Ruiz, Francisco Jarauta, Manuel Borja-Villel, Francisco Pastor, José Piqueras Moreno y Segundo García.

En la muestra, que permanecerá abierta hasta el 27 de mayo, se opta por la línea dedicada a la creación más actual, la realizada en este siglo. Lo que antaño estaba dividido en dos proyectos diferentes, ahora se presenta de manera conjunta, demostrando el diálogo que había entre estas creaciones. Una parte es la de artistas "con un perfil más consolidado" en la que incluso se optaba por "comprar obras antes de ser producidas porque se compraba la idea". A partir de 2003, son conscientes de la necesidad de ampliar las miras e incluir también "el arte emergente, para los artistas que aún no tenían entidad pero que estaban a punto de dar el salto". Para cumplir con ese objetivo, crearon las becas de artes plásticas. Como Palma resume, "el jurado era primo hermano de la comité asesora, de forma que son dos colecciones separadas pero la idea cuando se gestaron estos dos programas es que confluyeron y dialogaran". 

Palma se entusiasma cuando recuerda aquella época en la que empezó a colaborar con los nombres más establecidos del mercado del arte español. "Era como un caramelito", reconoce. Uno que aún sigue saboreando porque con ellos dialoga sobre el tipo de exposición que se plantea o cómo se presenta. Y para ellos siempre tiene palabras de alabanza, por un trabajo en el que se seleccionó a grandes creadores. 

La entonces Caja Mediterráneo ofreció a lo largo de ocho ediciones seis becas en cada una de ellas, con un total de 48 proyectos. Cada una de estas becas estaba dotada entre 18.000 y 24.000 euros para la producción de la obra. Al finalizar el proyecto, las bases estipulaban que los artistas tenían que ceder dos de las obras realizadas para la colección de la Caja. Hasta ahora esas obras estaban guardadas, como todo el fondo documental de la CAM, en unos depósitos. Con estas exposiciones, apunta el patrono de la actual Fundación, Miquel Valor, se pretende ir sacando todo aquello a la luz y contextualizarlo. Una labor que Palma ve fácil porque "los dos conceptos planteados están íntimamente ligados".

Los cinco artistas de la Colección de Arte Contemporáneo cuya obra forma parte de esta exposición son Bleda y Rosa, Gonzalo Puch, Jaime de la Jara, Javier Peñafiel y Valentín Vallhonrat. Por su parte, los cuatro artistas que recibieron la Beca de Artes Plásticas de la entidad y que participan en esta obra son Jesús Rivera Quirante, Eduardo Valderrey y los hermanos Sergio y Raúl Belinchón.

A lo largo de las 18 fotografías seleccionadas, más la parte de vídeo e instalación, los nueve artista que las crearon "manifiestan su idea sobre tiempo y evanescencia". Palma recalca que es común en estos trabajos la práctica ausencia del ser humano, ya que apenas aparece en dos trabajos y de manera totalmente impersonal. En este inicio de siglo la preocupación de los creadores "es el ser humano y la existencia". Precisamente a través del vacío de personas "obligan al espectador a formar parte de la historia". "El nacimiento de la imagen nace de la muerte del instante porque eso ya forma parte del pasado", concluye la comisaria.

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