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por amor al arte / OPINIÓN

Elsa Belmonte

22/04/2018 - 

Algo muy sensible vibra en el spa. Nerea se zambulle mientras Elsa susurra: “ya está”. El director del periódico engulle el gin tonic rompiendo el tenso silencio y grita: “lo tenemos…¡a trabajar!”. En ese instante la luna reaparece tras la nube. El yate cimbrea y Enrique Ortiz enciende el puro. Escupe. Un fogonazo de luz prende la espuma de la ciudad. Génova suspira. Y envía una felicitación a Calp. Las rotondas alicantinas vuelven a florecer.

Ximo Puig deja de afeitarse en Japón. Mónica Oltra elige otro vestido. Antonio Estañ, le da un like al #ElDíadelosSimpons, y como siempre, llama al Vaticano. Pablo Iglesias, que estás en los cielos, ya tiene suficiente con el 23F de los gemelos Bescansa y Errejón. Vicente Boluda envía un telegram, se arrepiente y, al final, llama a Juan Roig. Raúl Castro carraspea en la Habana. Esa misma tarde, Manuel Alcaraz, revestido de hombre de estado providencial, dicta -todo muy preparado- una conferencia sobre la reforma de la Constitución. La precampaña ha quedado inaugurada solemnemente en el sur. Que somos nosotros.

Luis Barcala es Claudio el emperador. Ni Espartaco, ni legionario: simplemente el que pasaba por ahí. Y no es Miguel Valor. Con Barcala, Isabel Bonig ha clavado su espada artúrica en el corazón de la piedra sangrante del otro PP: el de los cristianos de César Sánchez. Comienza la reconquista contra los Camps, Cotino, MJ Catalá y todo el sacrosanto negocio montado alrededor del Monseñor Cañizares. Eva Ortiz es Eva, Caín y Abel y la serpiente a la vez. García Margallo: mutis por el foro. El PNV le regala a Mariano Rajoy un mes de vida para salvarle los presupuestos del 155.


Todo empezó al principio de la semana con la conferencia -debidamente publicitada...¡ay señor!- de otro semidiós, Eduardo Zaplana, en el Ateneo de València que, desde su intocable superioridad ética y moral, se marcó un discurso FAES adoctrinando a favor de Albert Ribera. Que aquí no se ha vuelto a equivocar. Por puro interés partidista. Traicionando sin complejos el mandato popular electoral y la presunta vocación de su partido de estado, garante de la estabilidad institucional. Ribera, encumbrando a la derecha extrema, la caspa radioactiva, al neofranquismo desfilante de la nostra terra se asegura para sí mismo y a su formación el espacio vacío en el electorado del centro derecha. El PP de Bonig es la privilegiada mente de Mari Carmen de España. Y la cuñada. Toni Cantó no ha abierto la boca. El Botànic es historia en Alacant. ETA anuncia su disolución.

Politikon. Es verdad que Gabriel Echávarri embiste antes de pensar. Que MA Pavón es un sociópata. Y que Natxo Bellido, al ver la papeleta y el gesto de Nerea Belmonte, huele que ya es pasado. Sabemos que Yaneth Giraldo no es Manuel Valls ni será nada. Eso ya no importa. Para qué mortificarse.  Xim pum i a la dacsa. 3 padrenuestros y 2 avemarías. Eso sí, el belmontazo ha reabierto la subasta, el melón del açò ho pague jo de les comarcas del sur cuya primera réplica se produjo justo anoche en Elx, como muy bien explica nuestro Herr Direcktor Miquel González en su columna hoy aquí en Alicante Plaza.

La verdad es que da gusto volver a la normalidad. Vuelve el LSD. Coño, qué tranquilidad, volver a vivir y escribir otra vez en modo palomitas y pantalla panorámica. Un año de diversión asegurada. Hoy, antes de subir a Alcoi, Ximo Puig reúne a los suyos para subir la moral a y poner en marcha la maquinaria electoral. Claro que lo urgente es reordenar la tropa y –como ya ha hecho el PP y Compromís- elegir ya el cabeza de lista. Suerte.

El rey sigue siendo Felipe VI. Mañana, junto a Leticia Ortiz, entregará el Premio Cervantes a Sergio Ramírez. En Sant Jordi se venderán rosas amarillas. La ciudadanía en general y el rojerío en especial metaboliza la falta de vergüenza y ética de Nerea Belmonte celebrando la primavera pagando religiosamente los impuestos. Y pitando en la final de la Copa. Aunque huele a Semana Santa ya se atisba la luz de Sant Joan. El verano. Las bicicletas.

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