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AL FRENTE ESTÁ JAVIER MARTÍNEZ, UN ARQUITECTO PREMIADO POR LA UA

El Taller Topotesia: al rescate de los municipios en riesgo de desaparición

26/12/2017 - 

ALICANTE. Topotesia empezó siendo un taller de arquitectura para niños y se ha convertido en una asociación que trabaja para mostrar cómo puede ayudar esta disciplina a resolver problemáticas sociales. Esta iniciativa del arquitecto Javier Martínez ha sido el primer proyecto ganador del certamen para emprendedores ‘DOEAC_UA: convierte en realidad tu negocio’ de la Universidad de Alicante. En sus dos años de recorrido ha alcanzado dimensión nacional con la organización de iniciativas siempre vinculadas a emplear la Arquitectura como herramienta social.

Playa 220 es la apuesta más reconocida de Taller Topotesia. Es el primer festival multidisciplinar de regeneración urbana que se ha celebrado durante dos años en Vallecillo, un municipio leonés de 80 habitantes que se transforma en un centro cultural con visibilidad más allá de nuestras fronteras durante unos días. Su propósito es reactivar económica, social y culturalmente poblaciones en riesgo de desaparición por pérdida de población. “Se hace con el Ayuntamiento de Vallecillo y este año hemos contado además con una ayuda de la Diputación de León, pero hoy por hoy el primer patrocinador es la propia asociación Taller Topotesia aportando tanto recursos económicos como trabajo”, afirma Javier Martínez.

En Playa 220 participan profesionales de diferentes disciplinas que presentan estrategias de regeneración con las que se puede contribuir a reactivar zonas con problemas de despoblación. Expertos en Arquitectura, Arte, Diseño, Cine, Música, Psicología, Gastronomía o etnógrafos realizan workshops, conferencias, intervenciones y exposiciones para “revolucionar” en el mejor de lo sentidos municipios condenados a desaparecer buscando un nuevo modo de generar el cambio. El nombre del festival hace referencia la distancia que hay entre el pueblo de Vallecillo y la playa más cercana situada en Ribadesella: 220 kilómetros.

El Festival Playa es la joya de la corona de Topotesia, admite Javier Martínez. Ha conseguido en dos años reconocimiento nacional y ya empieza a ser conocido en otros países. La asociación organizadora quiere extender este proyecto a otros municipios o zonas deprimidas situadas en ciudades. El próximo destino será posiblemente un barrio de Alicante. “La idea es que se convierta en una plataforma a partir de la cual desarrollar proyectos y desde Taller Topotesia se actúe coordinando diferentes disciplinas que actúen sobre un mismo tema o con un interés común”, adelanta.

Una nueva visión de la Arquitectura 

La idea inicial de este emprendedor era crear un taller para impartir cursos en colegios y centros de Secundaria “porque detectamos que no existe formación alguna en la etapa educativa para conocer los lugares donde vivimos, ciudades y paisajes, que al fin y al cabo son los escenarios donde transcurre toda nuestra vida. Hemos ido ampliando la actividad con proyectos e intervenciones arquitectónicas con enfoque social”, relata Javier Martínez.

Desde Taller Topotesia se desarrollan proyectos de Arquitectura, Educación, Regeneración urbana, Imagen urbana, Investigación, Participación ciudadana o Diseño, entre otros. La última iniciativa ha sido ‘Los futuros posibles. Ciudad de los ciudadanos’, un curso para jóvenes impartido en el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante que ha terminado hace pocos días orientado a preparar a los ciudadanos “para que sean más conscientes de su entorno e incorporen la arquitectura como agente social a tener en cuenta”, resume.

La asociación como fórmula de negocio

El proyecto emprendedor Taller Topotesia ha adoptado la fórmula de asociación cultural por su carácter social y su dedicación a temas culturales. Javier Martínez aclara, sin embargo, que “como asociación realizamos un trabajo profesional. Somos como una empresa que adquiere un compromiso con fines sociales. Aclaro esto porque nos hemos encontrado con gente que cree que por ser una asociación no cobras y tu trabajo no es profesional, pero no es así”.

La asociación se constituyó con un capital de 0 euros y en sus dos años de recorrido se ha invertido en ella mucho tiempo, trabajo y todos los beneficios obtenidos. “Esto es una apuesta a medio y largo plazo y un compromiso con los principios del Taller Topotesia, que me han llevado a dedicar mi labor profesional como arquitecto a fines sociales”, explica Javier Martínez. Ya empieza a ver los frutos del esfuerzo realizado y está convencido de que en 2018 “seremos productivos”.

Una vez construida y consolidada la marca de Taller Topotesia, el próximo año se iniciará una etapa con más dedicación a la parte comercial con una campaña de captación de nuevos clientes y “el empaquetado de los proyectos, es decir, después de terminar con la fase de desarrollo y testeo, ahora toca transformarlos en productos” adaptados a las demandas  y necesidades detectadas. También se abre un proceso de captación de inversores.

El modelo de negocio de Taller Topotesia está basado en generar ingresos principalmente a través de los cursos desarrollados sobre arquitectura, la regeneración urbana o procesos de participación ciudadana. El público potencial son principalmente administraciones públicas e instituciones y entidades de carácter educativo. También forman parte de su target colectivos profesionales y “cualquier organización que quiera realizar un análisis de escala urbana y social”. En su histórico de clientes figuran comerciantes y administraciones. Otra de las fuentes de generación de ingresos son los proyectos de repoblación o lucha contra el despoblamiento rural de zonas con pocos recursos, con Playa 220 como modelo.

Esta asociación ha presentado sus propuestas en festivales y encuentros nacionales, donde el feedback obtenido ha sido positivo, y en 2018 se incrementarán las acciones para dar a conocer Topotesia. “Compartimos ideas con más profesionales en España que están trabajando en la misma dirección. La diferencia es que el Taller Topotesia es que introduce a la comunidad receptora como un elemento activo en todos los proyectos. Este es uno de nuestros pilares. En el Festival Playa 220 los vecinos de Vallecillo están incluidos: convivimos con ellos y la implicación es tal que incluso dormimos en sus casas”.

El fin último de esta asociación alicantina es que los proyectos consigan formar a las personas con conocimientos suficientes para que sean críticas y tengan capacidad para realizar propuestas en materia de urbanismo en sus entornos urbanos. “Buscamos soluciones multidisciplinarias para poblaciones multidisciplinarias y fomentar procesos de participación ciudadana con ciudadanos con voluntad de cambiar las cosas”, remarca Javier Martínez.

Además de obtener en Premio Actua de la UA, Topotesia es segundo premio de Aula HNA Emprende concedido por la Hermandad Nacional de Arquitectos.

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