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festival feminista

El Femin Festival culmina el 8 de marzo ilicitano con una gran Christina Rosenvinge

12/03/2018 - 

ELCHE. La jornada del 8 de marzo fue histórica en todo el país, también en Elche obviamente, donde el movimiento feminista tiene bastante músculo. Prueba de ello es que salieron a la calle más de 15.000 personas en la manifestación de la tarde, una cifra que no se recordaba en movilizaciones de los últimos tiempos. Para culminar el buen sabor de boca y finalizar las actividades preparadas de la semana, el viernes tuvo lugar el Femin Festival, un evento organizado por el Ayuntamiento y en el que actuaron tres formaciones exclusivamente femeninas: Hakuna Tanaka, Las Bravas y el plato fuerte, Christina Rosenvinge, con quien Alicante Plaza habló días antes.

En un entorno único como la Rotonda del Parque Municipal, recinto grande y al aire libre en el que no suelen abundar los conciertos, actuaron primero Hakuna Tanaka con su rap combativo y feminista en el que también hay algo de reggae. Tras su actuación, a la que cosas de la vida, no llegamos, fue el turno del trío Las Bravas, puede que en referencia al histórico grupo de pop español, ya que además hacen versiones pasadas por un filtro de garage melódico. Una propuesta que suele ser infalible en directo: temas clásicos que todo el mundo conoce en clave divertida y bastante accesible.

Ya con una asistencia de público más nutrida, tocaron, por supuesto el ‘Black is Black’ de Los Bravos, ofreciendo una versión con mayor tempo y más frescura. Una época en la que incidieron bastante, revisitando otros temas fundamentales del siglo XX español como el ‘Por qué te vas’ de Jeanette, un tema que se deja versionar fácilmente, como ya han hecho otras formaciones como los latinos Ataque 77, y que le dio un toque con garra bastante interesante. Aunque para guerrero, la propia ‘Las Chicas son Guerreras’ de Coz. Pero claro, no sólo se quedan en el rock ‘n’ roll y la parte ye-ye, también sonó el ‘Qué Dolor’ de Raffaella Carra, y temas tan añejos como ‘Las Flechas de Amor’ de Karina. Demostraron que no hay nada que se le resista a esa fórmula de garage pop.

Y claro, como era de esperar, para cerrar sonó uno de los grandes himnos de aquellos años, el ‘Resistiré’ del Dúo Dinámico, que en la cita del viernes tomó un cariz especial, aún con la resaca y el buen sabor que dejó el 8 de marzo y al que hicieron referencia en varias ocasiones. Tras la grata velada, llegó el momento que la mayoría de gente esperaba, el de la veterana Christina Rosenvinge, que vino a presentar principalmente su nuevo álbum, Un Hombre Rubio (El Segell del Primavera, 2018), un trabajo en el que ha destapado las guitarras más de lo habitual, como cuando empezó su carrera en solitario en unos ya lejanos 90. Armada junto a un teclado, salió en un formato tradicional con un bajo, un batería y un solista en la guitarra, que no era otro que Manuel Cabezalí —que no es poco—, más conocido por ser el frontman de Havalina.

Su talento con el instrumento y el espíritu que impregna la voz de Rosenvinge es un combo que funciona bastante bien en el LP y sobre todo en directo, donde las características de ambos se ensalzan, como se vio ya tras el primer tema, ‘Niña Animal’. Tras el breve speech feminista, continuó presentando su disco con el pulcro y diáfano sonido del entorno, con temas que sacan esa vena más independiente como ‘El Pretendiente’ y otras claramente concienciadas y feminizadas, como ‘Berta Multiplicada’, en honor a la líder indígena Berta Cáceres, asesinada por defender el entorno natural en Honduras. Por supuesto, rescató temas de otros discos como ‘Jorge y Yo’ o ‘Tu Boca’. Todo para después cerrar con ‘La Flor entre la Vía’, el tema que abre el disco y que es de las mejores de este nuevo trabajo.

Antes de entrar en el típico bis, soltó el sonoro y cañero riff de ‘La Muy Puta’, con esa pose echada para adelante, cantando sentada desde el suelo del escenario, embelesando con su afónica voz mientras Cabezalí se encargaba de orquestar el ritmo con ese riff a quemarropa. Tras el regreso al escenario, soltaron ‘Afónico’, los dos con la guitarra, con un final imponente en el que  los efectos y las dos guitarras generaban una cargada atmósfera. Y por último, para la gran despedida, volvió a 1992, a la época de Christina y Los Subterráneos para tocar ‘Voy en un Coche’, tema que enchufó a muchos de los presentes, seguidores de la artista madrileña. Un buen broche a una buena iniciativa musical, gratuita, en un lugar infrautilizado como la Rotonda del Parque Municipal, que tiene que servir para recordar el potencial que tiene el espacio y el poco uso que se le da.


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