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Presentación de Ingeniaelx

De la primera patente para pisar uva de 1891 a los cohetes espaciales made in Elche

El libro Ingeniaelx recoge la evolución de Elche a través de la historia de marcas, patentes y diseños.

27/01/2017 - 

ELCHE. Los protagonistas del desarrollo de Elche tienen nombre, apellidos y sobre todo, ideas, diseños, marcas e inventos que han marcado la evolución económica de la ciudad en los últimos 125 años.

La ciudad ha crecido al ritmo que marcaban estos emprendedores que, gracias a su ADN diferenciador y a los trabajadores ilicitanos, han sido capaces de impulsar el progreso de Elche pasando de ser un pueblo agrícola y posteriormente manufacturero a convertirse en la capital nacional del calzado, un centro de referencia de emprendimiento, diversificación y una fábrica de talento y conocimiento innovador que es el símbolo de la nueva economía.

Todos estos aspectos quedan reflejados en el libro Ingeniaelx: 125 años de historia económica ilicitana a través de la propiedad industrial que este jueves se presentó en el Centro de Congresos de Elche.

Este libro, que es una de las actividades que forman parte del proyecto de investigación promovido por Ibidem Abogados, repasa la historia de Elche contada a través de los diseños, patentes y marcas creadas por los emprendedores ilicitanos.

En este relato vemos cómo ha evolucionado la ciudad desde la primera patente registrada en el año 1891 por Tomás Gomis Ripoll que consistía en una máquina para pisar uva hasta los cohetes espaciales made in Elche que está desarrollando en la actualidad la empresa PLD Space.

Más de un centenar de protagonistas

En el libro encontramos más de un centenar de protagonistas cuya actividad abarca desde los pioneros que surgieron a finales del siglo XIX a la globalización pasando por las primeras grandes empresas, la época marcada por el franquismo y la apertura al mundo.

Los orígenes se remontan al año 1884 con la llegada del ferrocarril que supuso la apertura del comercio y el desarrollo de la economía que hasta entonces se había basado en la actividad agrícola y residualmente alpargatera.

En este periodo se registra la primera patente ilicitana para pisar uva (1891) y la primera marca de Ferrández y compañía en el año 1898, una empresa dedicada a la fabricación y comercio de tejidos de algodón e hilo.

Aquí aparecen figuras clave como las del electricista Ernesto Martínez, impulsor de Nuevos Riegos El Progreso, los farmaceúticos Gabriel Ruiz y Aurelio Coquillat junto a Juan Brufal del textil. Además, a través de los primeros registros de patentes y marcas se observa la importancia que se daba a la palmera, esencial para el desarrollo del calzado.

La etapa de 1914 a 1939 está protagonizada por la consolidación del sector calzado que combinó la producción de alpargatas con la de zapatos y la aparición de grandes fábricas como FACASA que nació en 1932 como consecuencia del acuerdo entre siete fábricas de suelas de goma, La Zapatillera (1933) dedicada a la fabricación de calzado, así como la hiladora ilicitana (1920), la empresa de construcción Los Serranos (1930) y Damel (1926), dedicada a los dulces.

Posteriormente, con la Guerra Civil, muchas empresas se vieron obligadas a reconvertirse en industrias de guerra para poder subsistir.

En el periodo que abarca de 1939 a 1975, aparecen comercios emblemáticos como Monferval (1941), Hiperber (1950), empresas vinculadas a la construcción como Quiles (1950), así como Transportes la Ruta Ibérica (1942), la cafetería Marfil (1944), la destilería Salas y Sirvent fundada en el año 1945 y las pipas Carancha, en los años 60.

Nacieron empresas del calzado que, hoy en día son un referente internacional como Porronet, Pedro Miralles, Mustang, y Garvalín, entre otras. También se crearon firmas como J’Hayber y Yumas e industrias auxiliares como Analco.

La llegada de 1975 supuso el inicio de un periodo de apertura al mundo con una apuesta por la internacionalización y la competitividad que llevó a las empresas a invertir en la protección de sus marcas, diseños e invenciones.

Surge Kelme en 1977, Panama Jack (1979), Nordika’s (1983), Pikolinos (1984), la empresa de agroalimentación Francisco Oliva (1982) y el grupo Soledad (1984) de la industria del neumático. El restaurante La Finca de Susi Díaz se crea en el año 1986 y Tempe en 1989.

Es un camino hacia la globalización donde se diversifica la economía, es la consolidación de Elche como referente industrial de la mano de Elche Parque Empresarial, el auge del turismo con los Patrimonios de la Humanidad, y el reconocimiento de la agricultura con la Denominación de Origen Protegida de la Granada Mollar de Elche.

En este último tramo surgen industrias del conocimiento y la investigación como Bioarray especializada en el análisis genético, la empresa de robots Aisoy, los gigantes de la gafas Hawkers y PLD Space que está desarrollando cohetes espaciales.

Los beneficios generados por la venta del libro serán destinados íntegramente a la financiación de proyectos de emprendimiento que fomenten la innovación a través del desarrollo de patentes.

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