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tiene la potestad de tramitar el brl que otorga la conselleria

Cultura incide: es Elche quien debe actuar con el mercado y hacer efectiva la protección del refugio

1/10/2018 - 

ELCHE. Dio mucho de sí la jornada organizada por el Institut d’Estudis Comarcals del Baix Vinalopó. Más allá de poner de relieve el valor que tienen los búnkeres, baterías antiaéreas y demás patrimonio militar del Clot de Galvany —con el que se está trabajando para que sea declarado BIC— y exponer los 13 refugios de la Guerra Civil a nivel local, volvió a salir, cómo no, el asunto de marras de la legislatura: el Mercado Central. El lento pero inexorable proyecto sigue siendo motivo de intensos debates —ahora con nuevas ramificaciones— allá por donde pasan este tipo de temas. Eso sí, sobre la posibilidad de que se zanje cuanto antes el asunto en un sentido u otro, desde Conselleria se volvió a ser claro: es el Ayuntamiento quien debe actuar.

Mercado como eje vertebrador

Sea por la dinámica del comercio en los nuevos tiempos y la irrupción de la tecnología, la búsqueda de competencia en el centro comercial, sea por el caro alquiler de los locales del centro, o porque las grandes superficies se instalaron hace años en la periferia, la realidad es que la zona de la Corredora dista mucho de la de otras del Centro —puesto que hablar de la muerte del Centro en genérico es relativo cuanto menos, y posiblemente interesado—, y no hay más que ver el dinamismo que sí existe en la calle Almórida, Hospital, en la misma Glorieta o en les Eres de Santa Llúcia. Partidos, colectivos y asociaciones parecen coincidir, es necesario que el mercado sea el polo de atracción que nuclee social y comercialmente esta parte. Ahí es donde se abren dos vías, o rehabilitación del viejo inmueble, o edificación de uno nuevo.

La cautela para ejecutar las competencias

El proyecto de Aparcisa avanza con años de retraso, casi por goteo y por fases interrumpidas en el tiempo, pero sigue adelante, parece que hasta contemporizando para que lleguen las elecciones, al igual que los partidos, para ver si la nueva recomposición aclara el entuerto. De momento, son dos los asuntos de peso que podrían hacer retirar el proyecto, bien el informe de Icomos —que en teoría iba a llegar en septiembre—, cuya nueva directiva aseveró que se ratificará con la anterior postura, o bien el refugio de la Guerra Civil que se encuentra bajo el viejo edificio, que con la nueva ley de patrimonio valenciano, es automáticamente Bien de Relevancia Local (BRL), lo que podría suponer el fin del proyecto si impide la creación del aparcamiento de la concesionaria, ya que este estaría protegido, y es con el parking donde la empresa gallega obtendrá su beneficio durante décadas. 

Con toda esta fotografía, desde la administración municipal y la autonómica se han estado echando la pelota una en el tejado de otra, cada una con sus contradicciones. Conselleria actuó con el caso de Nuevos Riegos El Progreso —pues tiene las competencias en materia patrimonial—, pero no con el mercado —de momento—, y el Ayuntamiento no lo hace con el Mercado Central, de momento, a pesar de ser la máxima representación de poder local, por miedo a unas indemnizaciones que nunca han estado claras. Por parte de Compromís, se indicó que la Conselleria de Cultura, de su mismo color, está realizando un catálogo del patrimonio militar autonómico protegible, y que con este, en teoría, actuaría para pronunciarse sobre el refugio de la discordia. Desde el ámbito local, todas las partes parecen estar expectantes con respecto a esto, sin embargo, el Secretario Autonómico de Cultura, Albert Girona, ya dejó caer en verano que el Ayuntamiento también debía actuar.

Conselleria vuelve a pasar la pelota al Ayuntamiento

Girona iba a acudir a las jornadas del pasado jueves, pero no pudo, por lo que vino Edelmir Galdón, encargado de difusión cultural y coordinador del catálogo del patrimonio militar autonómico. En ese sentido, Galdón fue bastante tajante: ese catálogo puede tardar años en completarse ya que hay ciudades grandes como Elche y Alicante que tienen su patrimonio registrado y catalogado, pero en municipios pequeños es muy difícil porque parten desde cero, por lo que es una tarea a realizar a largo plazo. Así pues, ante esa tesitura, desde la Conselleria vuelven a indicar que es el Consistorio quien debe actuar para ratificar ese BRL —por eso el carácter local de esta protección—. La existencia del refugio está documentada, a pesar de que se haya destruido la entrada, de hecho figura en el PRI del mercado y los informes técnicos municipales recomiendan su protección. Por lo tanto, el paso para hacer efectivo ese BRL sería la inclusión en el catálogo de protecciones modificando el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y su aprobación en el pleno.

Por otra parte, durante el debate generado en las jornadas con todo el rompecabezas, técnicos municipales incluidos, siguió quedando en el ambiente la sensación de inquietud con qué pasará, ya que hay que esperar al informe de excavación y al dictamen de Conselleria. Si hay un refugio y la empresa quiere hacer un aparcamiento, tendrá que demostrar que este no existe —o si es compatible con su proyecto—, o lo que es lo mismo, tiene que excavar los 16 metros necesarios para poder hacer ese parking de 300 plazas y varias plantas. De momento, sólo ha hecho catas a dos metros de profundidad. Unas catas que llevan tanto tiempo que no sólo están cogiendo polvo, sino que está surgiendo vegetación invasiva conocida como palán-palán (Nicotiana glauca) que crece entre las cavidades de los ladrillos y que puede crear fisuras que luego generen desprendimientos, humedades y otras patologías.

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