X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

El alcalde apuesta por el consenso para defender tradiciones como el Misteri

Carlos González: "Las señas de identidad deben estar al margen"

12/08/2018 - 

ELCHE. De entre todos los recuerdos relacionados con la fiestas de agosto, brilla en particular la Nit de l’Albà, cuenta Carlos González. El alcalde de Elche se sentía fascinado por la pólvora y los pequeños artefactos pirotécnicos que se podían manejar siendo tan pequeño como los cohetes y petardos que lanzaba desde la terraza de su casa en Carrús o en la calle, con los amigos. 

—¿Qué hace especiales las fiestas?

—Lo que realmente hace maravillosas las fiestas patronales de nuestro municipio es la grandiosidad de la Nit de l’Albà, la singularidad del Misteri d’Elx y la hospitalidad y el carácter abierto y afectuoso de los ilicitanos e ilicitanas. 

Nuestras fiestas tienen la particularidad de que aglutinan una diversidad de actos de índole diferente: tenemos desfiles de Moros y Cristianos con una tradición ya consolidada, disfrutamos de una gran variedad de actuaciones impulsada por la Gestora de Festejos Populares de Elche y no olvidamos nuestros orígenes culturales con la programación elaborada por Pobladores d’Elx. En definitiva, unas fiestas variadas donde nadie podrá aburrirse.

—¿Y qué las emparenta con otras fiestas hermanas, como las de Alicante, València, Orihuela o Alcoi?

—El elemento común que tienen las fiestas en nuestra zona son los fuegos artificiales y la pólvora. Nos gusta el sonido, la luminosidad y el estruendo de los petardos. Algo que en Elche se concreta en las palmeras de la Nit de l’Albà que, en definitiva, generan alegría, luz, color y diversidad. Y la celebración de los Moros y Cristianos en las mismas fechas les da un atractivo especial.

Lea Plaza al completo en su dispositivo iOS o Android con nuestra app

—Elche es una ciudad con una gran población originaria de otras tierras, ¿cómo se consigue que las diferentes oleadas sientan las fiestas como suyas?

—Los ilicitanos, con su carácter abierto, han sabido acoger a lo largo del siglo pasado a miles de personas que llegaron a la ciudad en busca de una vida mejor. Andaluces, extremeños o castellano-manchegos han sido decisivos para favorecer el crecimiento industrial y han contribuido a la expansión de la ciudad y al desarrollo socioeconómico. Al mismo tiempo que trabajaban en el calzado o en otros sectores de la economía, se han integrado perfectamente en la vida social y cultural participando en los distintos actos festivos. 

En Elche hay catorce mil andaluces y más de treinta mil hijos de andaluces. Entre todos, los ilicitanos de aquí y los que vinieron, nos hemos esforzado por construir juntos una ciudad más abierta, más solidaria y en la que vivir mejor.

—Hay unos cuantos temas en el aire que sobrevuelan algunos elementos clave de las fiestas, como el Misteri: el Mercado central, la peatonalización del centro... ¿Cree que habrá unanimidad política y social para que nada de esto afecte a las señas de identidad?

—Las señas de identidad de la ciudad son un elemento de cohesión social y deben estar al margen del debate político. El equipo de Gobierno está haciendo un gran esfuerzo por conseguir el mayor consenso posible en temas como la peatonalización de la Corredora, un proyecto que consideramos vital para la revitalización del centro urbano. Escuchar, debatir y consensuar, con respeto y serenidad, son principios que el gobierno municipal ha incorporado a la vida política desde el inicio de la legislatura y por eso creemos que no tiene que haber ninguna discrepancia a la hora de defender señas de identidad como el Misteri, cuya declaración de Patrimonio de la Humanidad es intocable.

—¿Cómo se integran las fiestas en el proyecto Elx Capital Verda Europea 2030?

—El proyecto Elche Capital Verde Europea 2030 potencia y respeta la identidad de la ciudad y, en este sentido, las fiestas son un elemento singular, especialmente el Misteri y el Palmeral, dos Patrimonios de la Humanidad, símbolo del pueblo ilicitano por excelencia. Elche 2030 también impulsa la búsqueda de un equilibro entre lo rural y lo urbano, con la potenciación del Camp d’Elx y sus costumbres y tradiciones, fundamentales para llevar a cabo un proyecto en el que la sostenibilidad es un pilar fundamental.  

* Lea más artículos completos en el número de agosto de la revista Plaza

Noticias relacionadas

next