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cambios en el servicio de recogida de residuos 

Alicante implanta la separación de basura orgánica en colegios y hostelería y la ensayará en barrios 

El tripartito pretende concertar la recogida selectiva para los restos de alimentos de manera obligatoria para los grandes generadores en el primer trimestre de 2017 y lo extenderá como experiencia piloto en algunos distritos a final de año. El objetivo es que esté plenamente en vigor en toda la ciudad en 2019

30/11/2016 - 

ALICANTE. La recogida selectiva se extenderá a los residuos orgánicos en el primer trimestre de 2017 mediante la instalación de un quinto contenedor específico, de color marrón. Se trata de una de las principales incorporaciones al contrato de recogida de residuos y limpieza viaria introducida por el tripartito de Alicante (PSOE, Guanyar y Compromís) en la Junta de Gobierno de este martes, según concretó el edil de Medio Ambiente y Limpieza Viaria, Víctor Domínguez

En una primera fase, se instalarán unos 110 contenedores específicos para la recogida de restos de alimentos, distribuidos en todos los barrios de la ciudad. Inicialmente, su uso será voluntario previa inscripción en la concejalía, de modo que a cada usuario registrado se le facilitará una tarjeta electrónica para poder hacer uso del contenedor. Eso sí, habrá grandes productores -públicos y privados- con los que se concertará su uso obligatorio, como los colegios que dispongan de servicio de comedor, los mercados municipales y algunos restaurantes. Todos ellos, como remarcó Domínguez, generan una importante cantidad de basura orgánica derivada de su actividad.   

El objetivo es facilitar la recuperación de ese residuo mediante su transformación en compost y, fundamentalmente, reducir el volumen de toneladas de desechos que acaban depositándose en el vertedero de Fontcalent. Una circunstancia que, en definitiva, debería alargar la vida útil de las instalaciones (sus celdas de vertido tardarán más años en colmatarse) y que prevendría nuevos problemas de generación de olores como los que se han registrado en determinados periodos del año en las partidas rurales e incluso en el casco urbano de San Vicente.

Según Domínguez, superada esta primera etapa, se pretende extender la experiencia a algún barrio de Alicante como prueba piloto en el último trimestre de 2017 para ensayar el uso del contenedor marrón de forma obligatoria. El reto, según el concejal, es ir implantando la recogida selectiva de los residuos orgánicos a lo largo de 2018 y 2019 (cuatro años después de lo previsto en la disposición transitoria segunda del decreto 81/2013 por el que se aprobó el Plan Integral de Residuos de la Comunitat). En ese escenario, se prevé contar con hasta 880 contenedores específicos distribuidos por toda la ciudad. El coste estimado de la implantación de este sistema se cifra en unos 242.513 euros anuales.    

Como publicó este diario, en la modificación del contrato se incluye el cierre del vertedero de Fontcalent a las basuras procedentes de la provincia de Valencia, lo que supone la eliminación del cuarto turno y un recorte de cerca de 1,7 millones de euros al año en ingresos para UTE Alicante (la concesionaria del servicio, participada por el controvertido constructor Enrique Ortiz). Como avanzó Alicante Plaza, la UTE dejará de ingresar más de 7 millones en los cinco años que le restan de contrato, hasta 2021. El Ayuntamiento, por su parte, también dejará de ingresar una cifra similar, derivada igualmente de la recepción de residuos de Valencia, acordada por el anterior Gobierno del PP en noviembre de 2014. En 2015, por ejemplo, la planta de residuos de Fontcalent recibió y trató hasta 81.000 toneladas de basuras derivadas del consorcio de residuos de la comarca de La Costera (Xàtiva) a razón de 55 euros la tonelada. 

Ahora, según concretó Domínguez, la planta de Alicante sólo recibirá basura procedente de la Vega Baja por un precio actualizado a la media de otras plantas, de 60,64 euros, lo que garantizará un mejor tratamiento de los residuos y alargará el periodo de funcionamiento del vertedero. En esta línea, señaló que, de haberse sostenido el ritmo de llegada de residuos ajenos acordado en 2014, las instalaciones de Fontcalent podrían haber quedado expuestas a un riesgo real de colmatación en cuatro o cinco años.  

El delegado de Medio Ambiente y Limpieza Viaria, también dio cuenta de la reorganización de los servicios de barrido y confirmó que distritos en los que hasta ahora sólo se llevaban a cabo tres barrios semanales, pasarán a ser seis. 

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