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Además de reforzarse, los que están deberán dar la talla...

23/01/2018 - 

ALICANTE. Si le quedaba algún crédito, después de la decepcionante primera vuelta y los partidos ante Olot y Alcoyano, la plantilla del Hércules lo terminó de perder el domingo en Sabadell.

El descontento con el rendimiento del equipo, tanto dentro de la entidad como a nivel afición es mayúsculo. 

Ayer Portillo hizo público lo que era un secreto a voces: el club no solo espera muchísimo más de los jugadores, es que los propietarios están que trinan. Y por lo que se refiere al entorno, si la semana pasada muchos aficionados reaccionaban a los gestos y palabras de compromiso reclamando hechos, esta no son pocos los que incluso ya dan por perdida la temporada. 

Hoy resulta evidente que se han cometido errores de planificación y que Portillo tiene su responsabilidad, aunque siempre es más fácil hablar a toro pasado; durante el pasado verano no eran precisamente muchos los que criticaban la confección de una plantilla que se definía por todos, empezando por el que escribe, como equilibrada y de mayor calidad que la del curso pasado. Es innegable que la afición se ilusionó con los fichajes de Falcón y Samuel, con la continuidad de Miñano y Chechu..., hombres de los que ahora incluso se reniega. Algunos que lo hacen estaban, sin ir más lejos, en Paterna en noviembre cuando el Hércules ganó su penúltimo partido y el derecho a ocupar por un mínimo de siete días una las codiciadas plazas de 'play-off'.

La imagen que viene ofreciendo el equipo no invita precisamente al optimismo y menos los números; tampoco parece que en el mercado de invierno se vaya a encontrar solución a todas las carencias que la Liga ha revelado que tiene la plantilla; pero, como ya ocurriera el curso pasado, la irregularidad de los rivales, con la salvedad de Mallorca, Villarreal B y Elche, dejará abierta durante semanas la posibilidad de ocupar la cuarta plaza por lo que si alguien cree que la de este año puede ser una muerte dulce se equivoca; y, lo más importante, hay mejor equipo que lo que se ve en el campo: buena prueba de ello es que cuando llegó Claudio y todos se aplicaron el nivel que se ofrecía era sensiblemente mejor.

Entrar en el 'play-off' como cuarto supone hacerlo sin apenas opciones (solo uno de los 36 equipos que han ascendido con el actual sistema lo hizo tras terminar la liga regular en esa posición), pero no llegar a disputarlo conducirá a la ruptura definitiva. Aunque lo más duro vendrá si se confirma que no hay ascenso y aquí ya no me refiero a lo meramente deportivo.

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