X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

ENTREVISTA A TXEMA GUIJARRO, DIPUTADO DE PODEMOS POR ALICANTE

"Si hay infrafinanciación, también es porque el Estado no tiene una política fiscal progresiva"

10/12/2017 - 

ALICANTE. Txema Guijarro García (Madrid, 1975) fue la última incorporación en las listas de Podemos-Compromís-Esquerra Unida por Alicante por expreso deseo de Pablo Iglesias, lo que obligó a remover la candidatura inicialmente aprobada. Éste licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Madrid ha trabajado para Telefónica, y también para el Gobierno de Rafael Correa de Ecuador como asesor y subsecretario del Ministerio de Exteriores para las regiones de África, Asia y Oceanía. Actualmente, es secretario general del grupo parlamentario confederal de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, e intenta, en la medida de sus posibilidades, mantener agenda propia en Alicante con actos internos y reuniones. 

-¿La cuestión catalana ha descolocado a Podemos?

-Nos ha descolocado a todos, a nosotros también. En una organización como la nuestra, que habíamos nacido con el objetivo de hacer cambios institucionales, sociales y cambio de modelo para nuestro país, nos ha descolocado una crisis de Estado por la vía territorial. Debemos aceptar que esa crisis existe, y que hay que afrontarla con honestidad, y con la única regla de oro que existe para estos casos, que es aplicar el principio democrático, como única vía factible. No sólo los problemas de Cataluña, sino también el resto de territorios y para el problema que tiene en su conjunto la nación. El malestar social que existe en España no es patrimonio exclusivo de algunos catalanes, es algo que está muy extendido en la piel de todos. 

-De sus palabras deduzco, que la solución para por un referéndum pactado...

-Así es. Nosotros venimos defendiendo un referéndum pactado. Se nos puede acusar de muchas cosas, y seguro que es bueno hacer autocrítica de lo que se ha hecho, creo que hemos sido claro de cuál era nuestra propuesta de salida. Cuánto más tiempo pasa, más creemos que es la única solución viable y posible. En una crisis de estas características, o defiendes la vía del enfrentamiento, y la represión, que siempre deja unas heridas sociales muy difíciles de cerrar, o vas por la vía razonable, democrática, que es lo que proponemos y que se ha practicado en otros lugares. Siempre hablo de caso de Canadá como el caso paradigmático en el que enfrentaron de forma clara para resolver la cuestiones de Quebec. Desde 1998, cuando se aprobó la ley no ha habido un desafío tan importante. Nos parece que ese es el ejemplo que demos de seguir. El problema en Canadá no está resuelto, pero sí arreglado. Lo que no se puede hacer lo que pasa actualmente en España, donde el problema se ignora y se aplica el peso de la ley sin tener en cuenta de que se trata de un tema político. La ley no es suficiente para arreglar ese problema.

-Pero para un referéndum pacto, ¿no es necesaria una reforma de la Constitución?

-No tendría por qué. Siempre hemos dicho que la reforma de la Constitución es necesaria, no sólo por la cuestión territorial, sino en otros muchos ámbitos. En el marco actual, hay muchos constitucionalistas que han defendido la posibilidad real de hacer un referédum territorial, de hecho ya se han practicado con los estatutos de autonomía en España, que se han aprobado por la vía refrendaria, y, por lo tanto, no entendemos cómo se puede aplicar mecanismos similares para que sepamos cuál es la correlación de fuerzas real que existe en Cataluña. Es una tema del que todo el mundo, habla se arroga una mayoría...pero nunca sabemos realmente de qué estamos hablando.

-Visto con perspectiva, Podemos debería haber modulado su postura ante la aplicación del artículo del 155...

-En primer lugar, nosotros siempre hemos dicho que nunca debió haber una declaración unilateral de independencia. Siempre nos opusimos, pese a que se cometieron abusos en el Parlament de Cataluña, que lo dejan en una situación muy mala en cuanto a funcionamiento, y que le compromete mucho en la dinámica democrática...Fue aberrante. Dicho esto, tampoco estamos de acuerdo con la aplicación del artículo 155 y de ahí que hayamos presentado el recurso ante el TC. La aplicación del 155 no avala que se haya proscrito un Gobierno que fue elegido democráticamente. Insistimos mucho en una idea: ni DUI ni 155. No podemos avalar que la aprobación de la DUI justificó la aplicación del 155 porque esa es siempre la dinámica de la guerra. Aunque nos lluevan golpes de todos los lados, vamos a seguir defendiendo esa tercera vía, la vía del diálogo, la solución y la necesidad de concretar la fraternidad de los pueblos en un nuevo pacto de territorial, en el que no se ponga en duda el principio de solidaridad. Pero a la vez creemos que eso es compatible el reconocimiento de los distintos pueblos y naciones de España, no sólo a nivel cultural, sino reconocer que existe un acto político, diferenciado de otros, y que ejerce una soberanía compartida dentro del proyecto España. Por eso decimos, derecho a decidir sí, pero pactado.

-El tema de Cataluña ha desviado el debate de la financiación autonómica...

-Es uno de los temas que demuestran hasta qué punto el sistema autonómico español está en crisis. ¿Hay un déficit de financiación? Esto es evidente, nadie lo puede negar. ¿Qué este déficit afecta muy particularmente a la Comunitat Valenciana? También es evidente. Es la más perjudicada, y la que ha sufrido históricamente una infrafinanciación. Pero hay un problema estructural: el sistema fiscal español es abiertamente regresivo en muchos casos y escasamente progresivo allí donde debiera ser. En España, las clases medias y populares pagan muchos impuestos, y las clases medias-altas y altas pagan muy pocos impuestos. Esto también hace que la infrafinanciación sea visible por la parte fiscal. Por eso decimos, que si las comunidades, algunas comunidades, están infrafinanciadas, no lo están por las migas que da el Estado, sino porque el Estado no tiene una política fiscal tributaria progresiva que hace que los ingresos del Estado den para atender las necesidades sociales de nuestra gente. La OCDE reconoce que España recauda ocho puntos menos de la media de países de la OCDE, no hablo de los países avanzados. Es difícil sostener un estado social si no hay un sistema fiscal redistributivo que sea capaz de ingresar y de redistribuir para ofrecer mejores servicios.

-En la Comunitat ha estado muy presente el debate de la aplicación de la tasa turística. Podemos son los más insistentes en la cuestión. ¿Entiendo que Madrid avala la decisión?

-La Comunitat Valenciana está necesitada de fuentes de financiación, y hay que reclamar a Madrid que, entre otras cosas, el Fondo de Liquidez Autonómica se reparta de una manera más justa. Pero el propio Gobierno valenciano debe tener sus instrumentos para poder financiar todos estos servicios. Y siendo una de las comunidades con un sector más potente, lo justo y razonable es que los ingresos que se generan por esa vía sean para distribuir entre el resto de sectores sociales. 

-Los empresarios de Alicante han sido los más reacios a la aplicación de la tasa...

-Ellos piensan que la tasa puede afectar a la demanda. Es una preocupación legítima: una mala implantación de tasa de estas características podría tener efectos negativos, pero también hay otra manera de hacer las cosas bien. Por ejemplo, se pueden aplicar tasas y hacerlo con el tiempo suficiente para que esos sectores no se resientan. Lo que sí tenemos claro es que los ingresos que genera el sector, según nuestra propuesta, no se verían afectados. Mantendríamos esa demanda, pero la riqueza que entra por la vía de ese sector sería mejor redistribuida y sería utilizada para las necesidades sociales en la Comunitat.

-¿Ve factible que, pase lo que pase con la tasa, que Podemos apruebe los presupuestos de la Generalitat Valenciana?

-Cuando vienen este tipo de debates siempre se monta una gran gresca. El presupuesto es la ley más importante del año: es donde se nota el compromiso de unos y otros. Creo que finalmente saldrán unos presupuestos progresistas. ¿Qué ahora hay un debate acalorado? Eso es parte de la dinámica democrática, que hay que asumir y aceptar democráticamente. Yo confío en los compañeros de les Corts para que introduzcan enmiendas que sea útiles para las mayorías sociales. No será fácil, tendremos que negociar con todos los grupos, no sólo los que forman parte del Gobierno, PSPV y Compromís, sino que estamos dispuestos a hablar con ciudadanos y el Partido Popular. Con todo aquel que esté dispuesto a sentarse en la mesa y negociar sobre programa y acciones concretas que nosotros defendemos y otros grupos pueden defender.

-Ha mencionado a Compromís. Compartieron candidatura en dos ocasiones en las elecciones generales. ¿Qué tal son las relaciones con ellos?

-En el Congreso, que es lo que conozco, son inmejorables. Eso no significa que votemos sincronizadamente porque Compromís forma parte del grupo mixto- El grado de complicidad es muy alto. Como muchas veces se necesitan 70 diputados para presentar iniciativas, en la mayoría de los casos, llegamos con los cuatro diputados de Compromís. Y ellos, cuando necesitan algo, recurren a nosotros. Hay sintonía plena para los temas de la Comunitat Valenciana y Alicante, pese a que no compartimos grupo parlamentario. 

-Si hubiera mañana elecciones, ¿irían en coalición con Compromís? ¿Ve factible repetir la confluencia?

-No lo sé. Precisar en escenarios electorales cuando no existen, es muy complicado. Ahora no se da el caso. Por aventurarme, sí que te diría que creo que cuidar el espacio político del cambio, y ahí está incluido Compromís y Esquerra Unida. Ese espacio debe estar políticamente coordinado porque el propio mapa político español nos reserva una cuota nada desdeñable, aún minoritaria, para poder establecer cambios profundos. Si no estamos bien coordinados, los objetivos de todos se resentirán. En estas cuestiones hay que saber poner las siglas de lado y trabajar con programas.

-No ha mencionado al PSOE en esa relación de partidos del cambio. ¿No lo considera así?

-El PSOE es el partido del establishment y del cambio a la vez. Este oxímoron hace que sea del cambio para unas cosas sí, y otras no. El PSOE, para unas cosas sí que es partidario de avanzar en cosas del cambio, pero para otras es muy conservador. Sí que hay aspectos de la agenda social que sí podemos compartir con el PSOE.

-¿Les preocupan las encuestas y lo que dicen de Podemos?

-Sería muy irresponsable sí que te dijera que no me preocupan. Claro que me preocupan. Es verdad que se ha producido un escoramiento hacia la derecha. Debemos ser autocríticos, nos ha faltado ser más pedagógicos y tener una comunicación clara: explicar a los españoles cuál es el proyecto que defendemos y porque podemos defender una España unida a través del proyecto solidario. Quizás con todo lo ocurrido en Cataluña, debemos asumir ese espacio para la autocrítica. Pero seguimos pensando que solución que defendemos, la del Estado federal, se debe dar en clave constituyente para que todos los ciudadanos se vean reflejados. Ahora bien, si no se entiendo, lo tendremos que mejorar. Lo que no podemos es cambiar de mensaje. Estamos convencidos en nuestras ideas, pero debemos mejorar la manera como lo comunicamos y cómo interpelamos a toda la gente y todos los pueblos. Es un debate del modelo territorial de España y hay mucha necesidad de debatir. Y llegar a un acuerdo de entendimiento territorial.

Noticias relacionadas

next