X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

su capitalización es similar al del 'chicharro' iberpapel

Rowsley (Peter Lim) solo sube este año en bolsa en una de cada tres sesiones 

17/03/2017 - 

VALÈNCIA. Rowsley, el vehículo de inversión de Peter Lim, cerró ayer en la Bolsa de Singapur en los 0,109 SGD (dólares singapurenses), que al cambio son 0,07 euros. Lo hizo tras encadenar cuatro sesiones a la baja para retroceder hasta niveles que no tocaba desde noviembre de 2012

El mercado sigue castigando a una compañía que en las últimas semanas no gana para disgustos. El lanzamiento de un temido ‘profit warning’ –acompañado de una ‘recomendación’ de la propia empresa recomendando asesorarse debidamente antes de invertir en esta cotizada como avanzó este diario- derivó en unas fuertes pérdidas cosechadas durante el pasado ejercicio.

Pero la cosa no quedó ahí porque desde el mercado de valores pidieron explicaciones sobre puntos concretos a cerca de tales resultados como también adelantó Valencia Plaza. Apenas tardó 48 horas Rowsley (ROWS) en contestar pero para entonces el holding del máximo accionista del Valencia CF ya estaba señalado en el mercado. Así se refleja en los contínuos recortes en bolsa que viene protagonizando y solo en lo que va de año ya se deja en el camino un 11,4%, al pasar de los 0,123 SGD hasta los 0,109 SGD.

Y para todavía entender mejor el mal tono de ROWS en el parqué singapurense basta decir que de las 52 sesiones celebradas este 2017, los números rojos se han impuesto en 21 jornadas, ha repetido cambio en 15 y ha cerrado en positivo en 16 de ellas. Total: solo sube en una de cada tres jornada bursátiles.


Tamaño balance negativo se refleja, obviamente, en un descenso de su capitalización, que al cierre de ayer martes se situaba en los 515 millones de dólares singapurenses. O lo que es lo mismo unos 342 millones de euros, lo que lo sitúa a la altura de un ‘chicharro’ español como Iberpapel, que por otro lado es un gran desconocido entre el público menos ducho.

Tal y como se observa en el gráfico, el descenso de la cotización de Rowsley ha venido acompañado en las últimas fechas por un incremento del volumen de contratación, un dato a tener muy en cuenta porque aviva las expectativas de que persistan los retrocesos.

Camino de mínimos históricos

“Es un valor de poca capitalización, que se está viendo afectado por las malas noticias y cuyo gráfico no inspira precisamente mucha confianza”, apuntaban ayer desde una mesa de intermediación bursátil. “No está tan lejos de sus mínimos históricos por lo que no descartamos que se acerque todavía más como tampoco un rebote en las próximas sesiones porque ya lleva mucho castigo en tan corto espacio de tiempo”, añaden.

Y no les falta razón pero habrá que esperar a su evolución y a que se tranquilicen las aguas, pero al final siempre es el mercado el que dicta sentencia y en el caso de Rowsley parece que la dictó hace tiempo viendo su gráfico.

Noticias relacionadas

next