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El nuevo reglamento de Economía permite a Climent traspasar competencias de Industria al Ivace

22/07/2017 - 

VALÈNCIA. El equilibrio de fuerzas en la Conselleria de Economía Sostenible, la que peor ha llevado el mestizaje entre cargos del PSPV y Compromís, se decanta un poco más del lado del segundo. Así se desprende del nuevo reglamento que regula el funcionamiento de la Conselleria de que dirige Rafael Climent, aprobado este viernes por el Consell casi un año después de la remodelación que supuso la creación de una nueva secretaría general y la reordenación de algunas áreas generales.

La aprobación del nuevo reglamento orgánico y funcional (ROF) de Economía ha estado precedida, como informó Valencia Plaza, de un nuevo choque entre los dos partidos por el reparto de competencias. El texto ha sufrido diferentes modificaciones por el pulso que ambos partidos han mantenido en las tres últimas semanas, pero la versión definitiva otorga más poder al conseller al dejar en sus manos la asignación de algunas funciones que antes tenía blindadas el PSPV.

No obstante, fuentes conocedoras de la negociación explican que el texto ha sido suavizado respecto a su redacción inicial. En ella, la Dirección General de Industria que dirige Diego Maciá quedaba vacía de competencias y reducida prácticamente a un departamento meramente administrativo.

La primera versión presentada por el conseller incendió a los representantes del PSPV en esta conselleria. Desde entonces, la aprobación del ROF ha sufrido varios aplazamientos forzados desde Presidencia para conseguir un reparto en el que todos se sintieran cómodos.

El centro del conflicto está en el reparto de funciones entre la Dirección General de Industria, controlada por los socialistas, y el Ivace, al frente del cual está Júlia Company con rango de directora general, quien desde la remodelación del Consell de hace un año depende directamente del conseller en lugar de 'colgar' de la secretaria autonómica, Blanca Marín (PSPV).

Hasta el verano pasado, la dirección general de Industria la ocupaba Júlia Company, quien también estaba al frente del Ivace. Con los cambios en la Conselleria de Economía –motivados precisamente por el enfrentamiento entre Climent y su 'número dos'–, la Dirección General de Industria quedó para los socialistas y Compromís conservó el control del Ivace. La aprobación de un ROF para regular el nuevo reparto de tareas estaba pendiente desde entonces.

Climent decidirá sobre varias áreas

Nada más producirse la remodelación del Govern, el Consell aprobó un decreto en el que delimitaba las competencias de cada uno de los departamentos afectados por los cambios. A la Dirección General de Industria se se asignaron las funciones en materia de empresa, industria, seguridad industrial, investigación industrial e innovación y parques tecnológicos, así como la coordinación de la Red de Institutos Tecnológicos y la elaboración, gestión y ejecución de planes en energía y minería.

Este reparto, según las fuentes consultadas, no dejó satisfecha a la parte de la Conselleria controlada por Compromís, que desde entonces trabajó para cambiarlo. Así, a mediados de noviembre, Presidencia de la Generalitat publicó un nuevo decreto que pasó prácticamente inadvertido con el que introdujo cambios sustanciales.

Diego Maciá, director general de Industria. Foto: EVA MÁÑEZ

Según la nueva redacción de las competencias atribuidas a la dirección general de Diego Macià, este seguiría encargándose de industria y seguridad industrial así como de la elaboración, gestión y ejecución de actuaciones para el desarrollo y el fomento de los sectores energético y minero.

No obstante, las funciones que antes tenía atribuidas en materia de empresa, investigación industrial e innovación, parques tecnológicos, coordinación de la red de institutos tecnológicos quedaban condicionadas a que existiera una delegación "expresa" de competencias por parte del conseller de Economía. Y, además, cualquier movimiento debía hacerse "siempre en coordinación con el IVACE".

El director general de Industria ya manifestó entonces su descontento con ese reparto y así se lo hizo saber a Rafael Climent. Ese malestar ha ido en aumento en los próximos meses, en la misma proporción que los responsables socialistas se sentían ninguneados con la nueva forma de funcionamiento al arbitrio del conseller.

El ROF queda abierto 

El ROF aprobado este viernes repite la redacción de este segundo decreto y deja a la Dirección General de Industria y Energía las competencias en "industria, seguridad industrial, y la elaboración, gestión y ejecución de actuaciones para el desarrollo y fomento de los sectores energético y minero y todas aquellas otras que la persona titular de la Conselleria expresamente le delegue en materia de empresa, investigación industrial e innovación, parques tecnológicos y coordinación de la red de institutos tecnológicos, en coordinación con el IVACE".

Con ello, se consuma el zarpazo de Compromís a las competencias inicialmente atribuidas al PSPV, ya que será Climent quien decida en cuestiones clave como los institutos tecnológicos o la política de innovación. Pese a todo, la intervención de Presidencia para suavizar las posturas y el hecho de que el conseller haya rebajado su propuesta inicial de máximos ha rebajado algunos grados la tensión de las tres últimas semanas.

Ahora, el sector de la Conselleria controlado por el PSPV confía en que Climent reparta las competencias de forma racional, teniendo en cuenta que al Ivace, por su naturaleza instrumental, le son propias tareas de ejecución, pero la planificación política la debe desarrollar la Dirección General de Industria.

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