X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
Hoy es 25 de noviembre y se habla de Baltasar Garzón SERIES PODEMOS cannabis Presupuestos 2018 PPCV sanidad ivo

fecha tope de presentación, el domingo

El 'juego del mentiroso' con los avales en el proceso de primarias del PSPV

30/06/2017 - 

VALÈNCIA. La recogida de avales en el proceso de primarias del PSPV concluirá este domingo. Una recta final que desde ambas candidaturas se toma como el último esfuerzo de este primer envite que consiste en aglutinar firmas en favor de los precandidatos: el actual líder y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y el alcalde de Burjassot, Rafa García.

En esta guerra de nervios, también existe una parte del 'juego del mentiroso', esa suerte de duelo -ya sea de naipes o dados- en el que se trata de engañar al oponente con verdades o falsedades para hacerle caer en la trampa. Algo similar ocurre con los avales: ninguna candidatura termina de soltar prenda sobre las firmas que posee o las que aspira a conseguir todavía antes del cierre del plazo. Una tarea que para Puig está llevando a cabo el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa, y para García el dirigente de l'Horta Nord, Voro Soler.

Pero incluso juegan otros factores en esta partida. Dentro de la candidatura de Puig, existen dudas sobre si tratar de realizar un esfuerzo sobrehumano en estos dos últimos días para posteriormente poner sobre la mesa el número de avales más alto posible: un método clásico en este tipo de procesos para intentar tomar la mayor ventaja posible sobre el rival y provocar el efecto del carro ganador, si bien los detractores de esta táctica temen que esto pueda contribuir precisamente a la desmovilización. En cualquier caso, una maniobra que, sin embargo, en el proceso federal del PSOE celebrado en mayo no sirvió, dado que Susana Díaz logró más de 6.500 avales que Pedro Sánchez y luego se vio derrotada ampliamente por 15.000 votos.

De hecho, el propio coordinador de campaña de Puig y presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez, manifestó días atrás en una reunión interna su postura de que debían evitarse avales "basura", e instó a que todas las firmas recogidas fueran "por convicción". Una afirmación de la que se interpreta que en otros procesos se han apretado las tuercas a cargos intermedios o militantes para que entreguen el aval a uno u otro candidato. En el caso del proceso federal, cabe recordar que Susana Díaz fue votada por 4.426 afiliados cuando había sido avalada por casi un millar más de militantes.

Carlos Fernández Bielsa, alcalde de Mislata y responsable de los avales de la campaña de Puig. Foto: KIKE TABERNER 

En esta línea, el propio síndic de Les Corts y otro miembro destacado del comité de campaña de Puig, Manolo Mata, rechazó el miércoles en una rueda de prensa entrar en una "guerra psicológica" con la recogida de avales y subrayó que en las primarias federales se demostró que se puede tener más avales y menos votos y viceversa. "Es un trámite que hay que cumplir sin más", comentó.

No obstante, está por ver si finalmente desde las dos candidaturas en liza juegan en este supuesto 'trámite' a rebasar con holgura pero sin mayor pretensiones el mínimo de firmas situado en algo más de 1.800 avales. Desde la candidatura de Rafa García, impulsada por el ala dura del 'sanchismo', tampoco se suelta prenda ni sobre el montante de firmas recogidas ni sobre si fijarán una estrategia de aportar todos los avales posibles. En el anterior proceso, desde este sector también se aparentó no dar al primer envite demasiada importancia y sorprendieron brutalmente con 8.105 avales para Sánchez en la Comunitat de un censo total de 17.174 militantes frente a los algo más de 5.300 de Díaz, que sus afines ya consideraban una cifra casi ganadora.

En esta ocasión, las distintas fuentes consultadas por este diario opinan que no se alcanzarán cifras tan altas en el proceso por las fechas y porque el examen estatal poseía unos tintes épicos que, sobre todo, jugaron en favor de Sánchez. Es decir, se espera que la participación no alcance las cotas de las anteriores primarias. 

Desde el sector de Puig, la mayor duda reside en saber si los 'sanchistas' que en el anterior proceso respaldaron al ahora de nuevo secretario general y, en esta ocasión, se decantan por el actual líder del PSPV -que en el pasado apoyó a Susana Díaz- vendrán con el mismo número de firmas bajo el brazo que consiguieron para el madrileño en su momento. 

En este sentido, el vuelco que necesita Puig es amplio y, según señalan fuentes socialistas, los volteos en cada municipio no son sencillos debido a que en muchas agrupaciones donde el presidente de la Generalitat logra que un referente de la misma le apoye públicamente, surge también algún militante relativamente destacado que respalda a García. Sobre esto, más de un dirigente socialista considera que desde los propios sectores procedentes del 'sanchismo' que ahora apoyan a Puig no existe el mismo "entusiasmo" que con el respaldo al madrileño; una circunstancia que algunos de ellos atribuyen al deseo de que el presidente de la Generalitat venza pero sin una ventaja considerable para que no salga excesivamente reforzado y sea más flexible a la hora de conformar la nueva dirección. Un peligroso juego de calculadoras.

Por otro lado, tampoco el mensaje para el 'sanchismo' de Rafa García es tan fácil de vender como en el anterior proceso, a lo que hay que sumar una circunstancia que ya criticaron en la convocatoria del cónclave: la excesiva proximidad entre ambos procesos y las fechas escogidas contribuyen a la desmovilización.

Una primera batalla la de los avales que parece complicado que sea definitiva, pero que ayudará a observar las fuerzas en determinados territorios así como la posible participación con la que ambos candidatos pueden contar en el proceso.

Noticias relacionadas

next