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LOS DÍAS DE LOS OTROS

Diario de 360º: Luis Goytisolo

14/02/2018 - 

VALÈNCIA. ¿Cómo se escribe un diario de 360º? ¿Es un diario que todo lo ve, que todo lo contempla? ¿Tiene voluntad omnívora? Diario de 360º es un texto construido con apuntes que van desde marzo hasta marzo durante un año bisiesto indeterminado. Los apuntes son intermitentes pero siguen un orden cronológico. Pese a tener forma de diario se entiende como una novela sujeta a una temporalidad muy especial cuyo contenido -enormemente fragmentado- tiene a un único responsable: el autor del diario, de la novela. Luis Goytisolo -que acaba de reeditar Las Afueras en Anagrama- escribió Diario de 360º en el año 2000 para la editorial Seix Barral y diez años después fue recuperado en Siruela. Es este un libro exigente cuya lectura se parece a entrar en un laberinto que no es otro que la mente de Luis, quizás el hermano más intelectual y filosófico del clan formado por José Agustín y Juan.

"Miércoles, 17 de marzo. HISTORIA DE DIOS. Descubrir que no se es inmortal, que hay más dioses, cuya vida tampoco es eterna. El drama de saberse absoluto, pero sólo para sus criaturas. La decepción de haber dado por bueno el significado de un nombre al enterarse de pronto del error cometido: ni absoluto ni eterno. O absoluto y eterno pero sólo en términos relativos: respecto a cuenta había creado, no respecto a sus iguales."

Luis huía de la novela más realista y proponía la urgencia de abrir caminos a través de la inteligencia, dotando a su prosa de un significado social al que, además, le evita los sistemas más convencionales y polarizados. Diario de 360º es un ejemplo de todo esto, pues supone una inmersión en las profundidades de la conciencia del autor con una prosa literaria limpia y exquisita que, sin embargo, se muestra en la mayoría de ocasiones críptica. Uno de los objetivos de Luis Goytisolo era combatir al lector complaciente, agitarlo con textos rigurosos y provocadores.

La figura del mosaico se impone en este texto que mezcla la reflexión pura con el lirismo, la memoria, el diario o el aforismo. Sus primeras entradas se remontan a la feliz infancia barcelonesa:

"Jueves, 15 de marzo.- LLEGAR A LA CIUDAD. Que los primeros recuerdos se refieran al campo y no a la ciudad imprime carácter, aunque sólo sea porque en la ciudad apenas si se perciben las estaciones del año. Recuerdo perfectamente el día en que llegué a la ciudad, a Barcelona, cuando tenía alrededor de cinco años. Una ciudad de la que todo lo que sabía, por más que hubiera nacido en ella, era lo que me habían contado. Algo que sin duda ha influido en el hecho de que nunca haya considerado verdaderamente a Barcelona como mi ciudad; llegué a ella demasiado tarde para que eso fuera posible."

Al idioma catalán como idioma de la identidad y de la infancia:

"En casa hablábamos en castellano, pero la gente del campo hablaba en catalán, y yo aprendí los nombres de las cosas en los dos idiomas. Supe así desde siempre que no hay nombres naturales, por más que allí, situado en aquel paisaje. Tuviera la impresión de que el nombre natural de las cosas era el catalán, y que el yo les daba, su traducción. De ahí que cuando empecé a escribir ni se me ocurriera referirme a ese mismo paisaje en otro idioma que el mío, como si ya supiera que la escritura tiene que ver, no con la realidad evocada, sino con la evocada."

En algún momento de Diario de 360º, Goytisolo afirma que “la historia de la novela es, hasta cierto punto, la historia de la desaparición de lo que tradicionalmente se entiende por peripecia o argumento". De algún modo está dinamitando con su propia escritura esa idean convencional de la novela, como si su gesto diarístico, al hacerse, le reafirmara.

En cualquier caso, Diario de 360º exige a un lector con una visión de la vida, de la literatura tan abierta como la que se propone en el libro. No hay aquí una historia que seguir, una tensión en la narración que se pueda percibir. Más bien todo tiene que ver con lo que se narra y su organización. Algunas reflexiones sobre la sociedad en la que vive...

"También la publicidad imita al cómic y, sobre todo, los chicos y las chicas que empiezan a dar sus primeros pasos por la vida: atuendo, maneras. Contraseña. No aspiran a ser protagonistas; les basta con encajar en el decorado, ser decorado, bien en forma de chicas temerosas y desganadas, bien en forma de jocosos chicos insustanciales. Una vocación pasiva que paradójicamente fatiga más que idear, que dejarse llevar por los estímulos de la inventiva. De forma que al día siguiente lo más aconsejable es pasarse la tarde mirando la tele con un buen recipiente de helado color fresa al alcance de la mano."

… Se mezclan con la idea constante de diferenciar el amor del sexo; la sexualidad del erotismo:

"Amor es una palabra cuyo uso solía evitar tanto al escribir como en la relación amorosa. Por lo general utilizaba querer, como si su significado fuese el mismo. Se trataba de una intuición: la de que amar era una palabra de la que debía protegerme, ante la que había de hacerme fuerte. Cabe en lo posible que tal inhibición no fuese sólo mía, que sea la sociedad entera quien la padece en virtud de una retracción generalizada. Desvincular sexualidad de y éste de amor. Es decir, disociar el hecho de amarse del verbo amar, una palabra que avergüenza. La ventaja es que entonces se convierte en un secreto, como todo lo que es valioso."

Esta obra es una reivindicación de un tiempo que se acaba y a la vez se coloca como una evolución del mismo. Si como bien apunta «aceptar que la novela es un género en declive no resulta fácil ni agradable, como suele ocurrir con todo lo que hemos conocido de una determinada manera desde siempre», ¿qué hacer para que evolucione? Diario de 360º es la respuesta. El desmoronamiento de la novela camina parejo al propio derrumbe personal del autor. Hay una metáfora que lo explica a la perfección: allí donde antes se alzaba un colegio, ahora hay una residencia de ancianos.

No hay espacio para el humor en este libro. Todo es serio, excesivamente. Es por ello que el lector ansía salir del libro con cierta urgencia pero sabiendo lo que deja atrás. Diario de 360° podría dividirse en episodios distintos con entidad propia: paisajes, vida de escritor, novela romántica, novela bélica, novela erótico, análisis ético y moral de una sociedad... En un momento de la novela, el autor afirma que «Procuro no hacer nada; limitarme a ser». Y algo parecido busca Goystiloso en sus lectores: seres formados e inteligentes que puedan dialogar con él...

"El iluminado recibe tradicionalmente la luz desde fuera, desde lo alto. Con todo, la luz brota en el interior y desde el interior se expande hacia fuera, por más que el encendido haya venido del exterior. De ahí que a los iluminados sea tal vez más apropiado llamarles encendidos, ya que la luz se hace propia y es capaz de encender a otros, de prender también en su interior. Un rasgo que suele reflejarse en la conducta de la persona y que acostumbra a despertar la animosidad de más de un vecino en la medida en que le distingue del común."

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