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entrevista enrique martín, ex presidente de coepa

"Alicante necesita una patronal que defienda los intereses de la provincia, y esa no es la CEV" 

9/12/2017 - 

ELCHE. El abogado Enrique Martín, además de presidente del CEEI de Elche, del que ahora deja el cargo, fue el máximo responsable de la patronal alicantina Coepa durante un año tras la dimisión de Rafael Martínez Berná. Ahora, con perspectiva, habla de su etapa y del actual movimiento empresarial en la Comunitat Valenciana, con la CEV, por un lado, como ente autonómico, sucesor de Cierval, y con Coepa intentando sobrevivir tras el concurso de acreedores y sus deudas con el Instituto Valenciano de Finanzas. También aborda el escaso peso del empresario ilicitano, la verdadera potencia industrial del sur de la Comunitat, en las patronales autonómicas o en los principales lobbies.


-Usted que ha sido presidente de Coepa, como ve la organización y su intento por sobrevivir y a la CEV que quiere liderar un proyecto autonómico...

-Cuando yo llegué a la presidencia de Coepa, tras la dimisión de Rafael Martínez Berna, fui el primero en decir que Coepa era inviable. Fui el primero en proponer que se vendiera la sede de la plaza Ruperto Chapí, y fui el primero en proponer un conjunto de ERE. A cada respuesta que yo hice, respondió un grupito, llamado Lobbyplus, diciendo que yo no tenía capacidad y que ellos lo iban a hacer mucho mejor. El resultado de todo eso es una Coepa arruinada. Su incompetencia ha quedado demostrada. El modelo patronal también tenía un problema: su excesiva dependencia de los fondos públicos. Pero ese problema no tenía que haber conducido al fin del modelo patronal. Si la Generalitat hubiera pagado sus deudas, Coepa sería viable. Se lo dije con claridad tanto a Alberto Fabra como a José Císcar. Eso dejó a la administración en una situación de indecencia. Y a ello se sumó el argumento de que no se puede o no se podía financiar a la patronales, como se alegó en su día, pues deja al 90% de los empresarios en manos de los poderosos. Juan Roig no es la persona que puede representar al 90% de los pequeños y medianos empresarios. Por tanto, a las patronales, hay que financiarlas porque de lo contrario desaparecerían unas asociaciones democráticas que representan al 90% del tejido empresarial. Además, si se les pide que se sienten con los sindicatos a negociar o se les pide participación en las instituciones, es lógico que esa participación, que se hace con cargo a los presupuestos de la Generalitat, y están en el interés general, se pague. Otra cosa es que una patronal no debería vivir al 100% del dinero público, debe buscarse una proporción razonable.

"Si la Generalitat hubiera pagado sus deudas, Coepa sería viable"


-Entonces, ¿por qué cree que Coepa está donde está?

-Por la ineptitud de los que gestionaron la institución en los últimos años, por la falta de decencia de la Generalitat, y porque vivimos en una época de gran deterioro de la imagen pública en las instituciones a la que hemos contribuido todos. Debemos prestigiar de nuevo a las instituciones de este país, sobre todo, el país bueno que hacían los patronales en el pasado. Las patronales siguen siendo necesarias.

-Y el caso actual de que hay asociaciones empresariales de Alicante que militan en CEV y otros en la fusión Coepa-Cepyme...

-Los alicantinos somos especialistas en pelearnos entre nosotros. Preferimos ser la banda de Pancho Villa y no somos capaces de ponernos de acuerdo. Hemos vivido una época de ego desaforado, y de manipulación de los medios en las patronales, que entraban en los comités ejecutivos de las patronales porque de esta manera tenían garantizado un número determinado de lectores (algún día habrá que reflexionar sobre el papel de determinados medios en la pérdida de las instituciones de la provincia, añade), pero en unas cosas y otras, la patronales están en Alicante en una situación muy complicada. Si hay cuestiones que no se pueden discutir es que Alicante necesita una patronal que defienda los intereses de la provincia, y esa no puede ser la CEV porque siempre defenderá los intereses de la provincia de Valencia. Francisco Gómez (actual presidente de Coepa) y Cristóbal Navarro (presidente de Cepyme), ahí tienen razón. ¿Cómo se debe articular ese movimiento empresarial alicantino? No lo sé. Pero tendrán mi apoyo.

"La CEV porque siempre defenderá los intereses de la provincia de Valencia. Francisco Gómez y Cristóbal Navarro ahí tienen razón"

-Un debate siempre abierto es la escasa influencia/peso que tiene la ciudad de Elche en la provincia de Alicante. ¿Cómo lo ve usted?

-Eso tiene varias explicaciones, pero como es un elemento complejo voy a ceñirme a tres razones que considero claves. La primera, la mezquindad de la capital, que es la que condena a ser una capital irrelevante. Alicante no entendió en su momento que lo que gana Alicante en detrimento de Elche, perjudica a Alicante, Elche y a la provincia. La única manera de conseguir un nivel de interlocución adecuado en València era de la mano de los ilicitanos y de otras ciudades industriales de la provincia. Para eso hace falta generosidad. Y la ausencia de generosidad de la capital la vemos en que las infraestructuras de la Diputación que están todas, sistemáticamente, en la ciudad. No hay ninguna infraestructura potente de la Diputación que esté en Elche o en otra ciudad. Esto demuestra el concepto patrimonial que tiene la ciudad de la provincia, que es la causa de todos los males de la ciudad, y también de la provincia. Alicante ciudad es muy perjudicial para la provincia. La segunda cuestión es cultural, el me'n fotisme, el pasotismo, será indistintamente en las dos ciudades. Tanto en Alicante, porque van a tener cualquier cosa sin merecerlo, y en Elche porque consideran que lo pueden conseguir todo por sus propias manos sin ayuda de nadie. Ambas cosas son falsas, tan falsas que después de un siglo Alicante es una pequeña ciudad, incapaz de liderar un territorio, y el modelo de calzado de Elche nos convertirá en una pequeña ciudad, sin contenidos, y si no invierte en posibilidades de ocio y cultura, está condenada a convertirse en una ciudad dormitorio de una ciudad industrial. Y eso significa no atraer a clases creativas. Estas circunstancias explican que Elche sea tan poco relevante. Elche no tiene un problema de intramuros, nos tratamos bien y nos consideramos mejores, pero no sabemos que nuestro problema está fuera de la ciudad: no somos nada para nadie. Y esto sólo tiene una solución; o Elche apuesta por una estrategia propia, dentro de la provincia, pero sin la capital, o es la capital la que asume la capitanía de la provincia y ejerce de ello.

"Elche no tiene un problema de intramuros: no sabemos que nuestro problema está fuera de la ciudad: no somos nada para nadie"

-Debería haber algún empresario ilicitano en foros como AVE o la Fundación Conexus, donde se mueve la influencia de la Comunitat Valenciana ante los ministerios...no hay nadie

-En el pasado estuvo Rafael Bernabeu, de J'Hayber, y es posible que haya un ilicitano en AVE, y si lo hay, su presencia no es pública. La raíz del problema está en que el empresariado ilicitano no está en los foros e instituciones para defender sus intereses de ciudad; sólo está para defender sus intereses, y eso es un problema cuando no tiene un proyecto colectivo porque va a dedicar esfuerzos a ese proyecto. Es importante que los empresarios de Elche reflexionen sobre qué ciudad van a dejar a sus hijos en un mundo mucho más complejo, que no basta con ser trabajador y honrado, además debes tener una buena idea. 

"El drama de Elche es que sus empresarios no la representan. Tampoco la representa ninguna asociación con sede de Alicante, ni siquiera Salvador Navarro"

Esa ciudad pasa porque se invierta en infraestructuras, que no pierda el vínculo con el corredor mediterráneo, que se potencie la industria lo más diversificada posible, que la universidad se vincule a la ciudad y que creemos una ciudad culturalmente atractiva. Todo eso pasa porque los empresarios, como en su día el proyecto que lideró Rafael Bernabeu, vuelva a tomar la voz de la ciudad. A la ciudad de Elche no la representa ninguna asociación con sede de Alicante, ni siquiera Salvador Navarro. La representan sus empresarios y ellos no están en ningún sitio. Ese es el drama.

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